Entre Dos Mundos Temp 1

Rumores

Capítulo 15

La mañana comenzó con un problema.

Y el problema tenía nombre.

Olivia Blackwell.

—¡Esto es increíble!

Ethan ni siquiera levantó la vista de los documentos.

—No.

—Sí.

—No.

—Sí.

Olivia dejó una revista sobre el escritorio.

En la portada aparecía una fotografía reciente.

Ethan saliendo de la escuela con Emma y Noah.

Sonriendo.

Algo extremadamente raro.

El titular decía:

”¿ESTÁ CAMBIANDO EL CEO MÁS FRÍO DEL MUNDO?”

Daniel comenzó a reír.

—No voy a mentir.

Es un gran titular.

—Daniel.

—Ya me callo.

Olivia siguió leyendo.

—“Fuentes cercanas aseguran que Ethan Blackwell parece más relajado y feliz durante las últimas semanas.”

—No leo rumores.

—Yo sí.

Son divertidos.

Mientras tanto, en la cafetería Bennett, Emily también tenía una revista.

Lo cual nunca era una buena noticia.

—Sofía.

—No.

—Todavía no hablé.

—Ya conozco esa voz.

Emily abrió la revista.

—Mira.

Sofía observó la fotografía.

Era Ethan con Emma y Noah.

Los tres parecían felices.

Muy felices.

—Son una familia bonita.

—Sí.

—Se nota que quiere mucho a sus hijos.

Sofía asintió.

Eso era imposible de no notar.

Aquella tarde, la cafetería recibió más clientes de lo habitual.

Y entre ellos apareció una familia muy conocida.

—¡Hola!

—Hola, Noah.

—Hola, Emma.

—Hola.

Sofía sonrió.

Cada vez parecía más natural recibirlos.

Como si ya formaran parte de la rutina.

Mientras preparaba unos pedidos, Noah observó algo en el mostrador.

Una revista.

La misma revista.

—Papá.

—¿Sí?

—Saliste aquí.

—Lo sé.

—¿Eres famoso otra vez?

—Nunca dejé de serlo.

—Qué cansancio.

Sofía soltó una pequeña risa.

Ethan también.

En ese momento, la puerta de la cafetería volvió a abrirse.

Y dos hombres con cámaras aparecieron en la entrada.

Arthur los vio primero.

Su expresión cambió inmediatamente.

—Señor Ethan.

Ethan giró la cabeza.

Los fotógrafos parecían sorprendidos.

Como si no esperaran encontrarlo allí.

—Es él.

—Lo encontré.

—Toma algunas fotos.

Arthur dio un paso al frente.

Los agentes de seguridad también.

—Caballeros.

Van a retirarse.

Ahora.

Los fotógrafos no discutieron.

Conocían perfectamente las reglas alrededor de los hijos de Ethan Blackwell.

Y sabían que cruzar ciertos límites tenía consecuencias.

Después de unos segundos, se marcharon.

La cafetería volvió a la normalidad.

Pero Sofía quedó pensativa.

—¿Pasa seguido? —preguntó.

—A veces.

—Debe ser incómodo.

—Lo es.

Por primera vez, Sofía vio una parte menos agradable de aquella fama.

Las cámaras.

Los rumores.

La falta de privacidad.

Sin embargo, Noah interrumpió el momento.

—Yo habría salido bien en la foto.

Emma casi escupió su bebida.

—No ayudaste nada.

—Solo digo la verdad.

Todos terminaron riendo.

Incluso Ethan.

Y por unos minutos, las cámaras, las revistas y la fama desaparecieron.

Solo quedaron las personas.

Y eso, precisamente, era lo que Ethan más valoraba de aquel lugar.




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