Entre Dos Mundos Temp 1

El Baile

Capítulo 23

La Gala Blackwell continuó durante horas.

Los invitados conversaban.

Las cámaras seguían capturando imágenes.

Y Olivia seguía siendo un peligro para la tranquilidad de Ethan.

—No hagas nada.

—No hice nada.

—Esa respuesta me preocupa.

Daniel comenzó a reír.

—A mí también.

Mientras tanto, Sofía ayudaba a recoger algunas bandejas vacías.

La parte más importante del evento ya había terminado.

Y por primera vez en toda la noche pudo relajarse un poco.

—¿Cansada? —preguntó Sarah.

—Un poco.

—Pero feliz.

Sofía sonrió.

—Sí.

Muy feliz.

La cafetería había sido un éxito.

Y varios invitados ya habían pedido información para futuros eventos.

Era una oportunidad enorme para la familia Bennett.

En ese momento, la música cambió.

Una orquesta comenzó a tocar una melodía suave.

Y muchas parejas se dirigieron a la pista de baile.

—Me encanta esta parte —dijo Emily.

—Porque te gusta el drama.

—Correcto.

Al otro lado del salón, Noah observó la pista.

—¿La gente hace eso voluntariamente?

Emma suspiró.

—Es bailar.

—Parece agotador.

—Tú te cansas subiendo escaleras.

—Porque ahorro energía.

Arthur ocultó una sonrisa.

Mientras los niños discutían, Olivia observó la pista.

Luego a Ethan.

Luego a Sofía.

Y tuvo una idea.

Una idea terrible.

—No.

—¡Ni siquiera hablé!

—Te conozco.

—Qué grosero.

Olivia desapareció entre la multitud.

Eso fue aún peor.

Cinco minutos después apareció junto a Sofía.

—Hola.

—Hola.

—¿Te está gustando la gala?

—Mucho.

—Perfecto.

Porque necesito un favor.

Sofía ya empezaba a comprender por qué todos advertían sobre Olivia.

—¿Qué clase de favor?

—Uno pequeño.

Nunca era pequeño.

Al mismo tiempo, Olivia apareció junto a Ethan.

—Necesito un favor.

—No.

—Ni siquiera preguntaste.

—No.

—Ethan.

—Olivia.

Daniel decidió alejarse.

Por experiencia.

Sabía que aquello terminaría mal.

Muy mal.

Un minuto después…

Olivia había conseguido exactamente lo que quería.

—No puedo creer que funcionara.

—Yo sí.

Y antes de que Ethan pudiera escapar…

Se encontró frente a Sofía.

Los dos se quedaron en silencio unos segundos.

—Creo que fuimos víctimas de una trampa.

—Definitivamente.

Ambos miraron hacia Olivia.

Que sonreía desde el otro lado del salón.

—Ella parece feliz.

—Demasiado feliz.

La música seguía sonando.

Y entonces Ethan hizo algo inesperado.

Extendió la mano.

—¿Quieres bailar?

Sofía pareció sorprendida.

—Pensé que no bailabas.

—Normalmente no.

—¿Y ahora?

—Mi hermana no va a rendirse.

Sofía comenzó a reír.

—Ese es un argumento razonable.

Y aceptó.

La pista no estaba llena.

Pero tampoco vacía.

Era un baile sencillo.

Elegante.

Natural.

Nada exagerado.

Sin embargo, para los fotógrafos presentes…

Aquello era oro puro.

Varias cámaras apuntaron en su dirección.

Arthur lo notó inmediatamente.

Y los agentes de seguridad también.

Mantuvieron distancia.

Pero ya era imposible evitar todas las fotografías.

Mientras tanto, Emma observaba desde una mesa.

—Papá parece feliz.

Noah asintió.

—Mucho más feliz que en las reuniones.

—Eso no es difícil.

—Buen punto.

Por primera vez en mucho tiempo…

Emma sonrió al ver a su padre.

Porque no estaba viendo al CEO más poderoso del mundo.

No estaba viendo al hombre más rico del planeta.

Estaba viendo a su padre disfrutar un momento sencillo.

Y eso era algo raro.

Muy raro.

Cuando la canción terminó, Ethan y Sofía regresaron a sus respectivas mesas.

Nada había cambiado.

Todavía eran amigos.

Todavía.

Pero mientras los fotógrafos revisaban las imágenes de la noche…

Y los periodistas comenzaban a escribir titulares…

Era evidente que al día siguiente el mundo entero tendría algo nuevo de qué hablar.




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