Entre Dos Mundos Temp 2 El Amor

Nuevos Sentimientos

Capítulo 1

Habían pasado tres semanas desde la exposición escolar.

Tres semanas desde aquella conversación en el estacionamiento.

Tres semanas desde que terminó la primera temporada.

Y aunque Ethan Blackwell jamás lo admitiría…

Pensaba en Sofía Bennett todos los días.

—Estás distraído.

Ethan levantó la vista.

Su padre estaba sentado frente a él.

William Blackwell.

Fundador de Blackwell Global.

Jubilado.

Y demasiado observador.

—Estoy trabajando.

—Llevas cinco minutos mirando la misma página.

Ethan cerró la carpeta.

—¿Qué necesitas?

—Nada.

Solo vine a molestar.

William sonrió.

—Lo heredó Olivia de mí.

Desde el otro lado de la sala, Catherine comenzó a reír.

—Eso explica muchas cosas.

La mansión Blackwell estaba especialmente animada aquella mañana.

Emma y Noah corrían por el jardín.

Olivia discutía con Daniel por teléfono.

Y Arthur intentaba mantener el orden.

Como siempre.

—Abuelo.

William miró a Noah.

—¿Sí?

—Papá está raro.

Ethan cerró los ojos.

—Noah.

—Solo digo la verdad.

Emma asintió.

—Lleva semanas raro.

—Gracias por el apoyo.

—De nada.

Catherine observó a su hijo.

Luego sonrió.

—Creo que sé por qué.

—Mamá.

—No dije nada.

Pero sí lo había dicho.

Y todos entendieron perfectamente.

Mientras tanto…

En la cafetería Bennett.

—Estás distraída.

Sofía levantó la vista.

Emily sonrió.

—Ya llevas tres cafés mal contados esta semana.

—No es cierto.

—Sí es cierto.

—No lo es.

Emily señaló una libreta.

—Pruebas.

Sofía suspiró.

Porque desgraciadamente era verdad.

Y también sabía por qué.

La campanilla de la puerta sonó.

Entró un cliente.

Luego otro.

Y otro más.

La mañana continuó normalmente.

Hasta que un vehículo negro se detuvo frente a la cafetería.

Emily miró por la ventana.

Y sonrió inmediatamente.

—Oh.

—¿Qué?

—Nada.

—Emily.

—Nada.

Sofía ya conocía esa sonrisa.

Miró hacia afuera.

Y vio a Ethan.

—Ah.

—Exactamente.

Ethan entró.

—Hola.

—Hola.

Por alguna razón ambos sonrieron al mismo tiempo.

Y Emily decidió desaparecer.

Porque le encantaba el romance.

—¿Dónde está Emily? —preguntó Sofía.

—Corriendo hacia la cocina.

—Entiendo.

Los dos comenzaron a reír.

Por primera vez en mucho tiempo, la conversación no fue interrumpida por fotógrafos.

Ni revistas.

Ni rumores.

Solo hablaron.

De Emma.

De Noah.

De la cafetería.

De la escuela.

De cosas normales.

Y aquello fue precisamente lo que más disfrutaron.

Sin embargo…

Al otro lado de la calle…

Un fotógrafo acababa de reconocer el automóvil de Ethan Blackwell.

—¿Otra vez aquí?

Levantó la cámara.

Y tomó una fotografía.

Solo una.

Porque incluso cuando intentaban vivir momentos normales…

El mundo seguía observándolos.

Esa tarde, al regresar a la mansión, Ethan encontró a William leyendo en la biblioteca.

—¿Buen día?

—Sí.

—Me alegro.

William pasó una página.

Y añadió:

—¿Cómo está Sofía?

Ethan se quedó inmóvil.

—Papá.

—¿Qué?

—Ni siquiera preguntaste dónde estuve.

William sonrió.

—No hacía falta.

Desde el pasillo se escuchó una carcajada.

Era Catherine.

—Te dije que lo sabíamos.

Y por primera vez en muchos años…

Ethan no intentó negar nada.

Porque aunque todavía no estaba enamorado…

Comenzaba a sospechar que iba por ese camino.




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