Entre Dos Mundos Temp 2 El Amor

Una Cena Familiar

Capítulo 7

Faltaban 22 días para el cumpleaños de Emma y Noah.

Y toda la familia ya lo sabía.

Porque los mellizos se encargaban de recordarlo cada cinco minutos.

—Faltan veintidós días.

—Gracias, Noah.

—De nada.

—No necesitábamos la actualización.

—Yo sí.

Emma negó con la cabeza.

—Está obsesionado.

—Estoy organizado.

William comenzó a reír.

—Definitivamente heredó eso de Ethan.

—Gracias.

—Tampoco era un cumplido.

Aquella tarde, Catherine tuvo una idea.

Una idea peligrosa.

Porque las ideas de Catherine casi siempre terminaban involucrando a toda la familia.

—Quiero hacer una cena familiar.

Ethan levantó la vista.

—¿Por qué?

—Porque sí.

—Esa no es una razón.

—Soy tu madre.

Es suficiente razón.

William asintió.

—Tiene razón.

—Por supuesto que la apoyas.

—Quiero seguir vivo.

Catherine sonrió satisfecha.

—Perfecto.

Cena familiar el viernes.

Mientras tanto, en la cafetería Bennett…

La tarde avanzaba tranquilamente.

Hasta que sonó el teléfono.

—Cafetería Bennett.

Emily escuchó unos segundos.

Y abrió mucho los ojos.

—¿Qué ocurre? —preguntó Sofía.

Emily tapó el auricular.

—Es Olivia.

—Oh no.

—Exactamente.

Cinco minutos después…

Sofía seguía intentando entender lo que acababa de escuchar.

—¿Su madre quiere invitarme a cenar?

—Sí.

—¿A la mansión Blackwell?

—Sí.

—¿Con toda la familia?

—Sí.

—Emily.

—¿Qué?

—Estoy asustada.

Emily comenzó a reír.

—Es una cena.

No una entrevista de trabajo.

—Con la familia más rica del mundo.

—Buen punto.

Esa noche, Ethan recibió una llamada de su madre.

—¿Qué hiciste?

—¿Cómo que qué hice?

—Invitaste a Sofía.

—Yo no invité a nadie.

—Lo hice yo.

Ethan cerró los ojos.

—Mamá.

—¿Qué?

—No puedes invitar personas sin avisarme.

—Claro que puedo.

Soy tu madre.

Aquello era imposible de discutir.

Y Catherine lo sabía perfectamente.

El viernes llegó.

La Mansión Blackwell estaba especialmente animada.

Los cocineros preparaban la cena.

Los empleados organizaban todo.

Y Arthur supervisaba cada detalle.

—Parece una reunión diplomática.

—Con esta familia, prácticamente lo es.

Daniel comenzó a reír.

A las siete de la noche…

Un automóvil se detuvo frente a la entrada.

Sofía descendió.

Y durante unos segundos observó la propiedad.

Era enorme.

Mucho más impresionante que cualquier fotografía.

—Respira.

Emily estaba a su lado.

—Intento hacerlo.

—No pareces.

La puerta principal se abrió.

Y Catherine apareció sonriendo.

—Bienvenida.

Aquella simple sonrisa eliminó gran parte de los nervios de Sofía.

—Gracias por invitarme.

—Estamos felices de que vinieras.

Dentro de la mansión, Emma y Noah aparecieron corriendo.

—¡Sofía!

—Hola.

—Viniste.

—Lo prometí.

—Perfecto.

Noah sonrió.

Y eso preocupó a Emma.

—¿Qué estás planeando?

—Nada.

—Mentira.

—Tal vez un poco.

La cena comenzó poco después.

Por primera vez, Sofía compartía una mesa con toda la familia Blackwell.

William.

Catherine.

Olivia.

Emma.

Noah.

Ethan.

Y para su sorpresa…

Se sintió cómoda.

Muy cómoda.

Las conversaciones eran naturales.

Las bromas constantes.

Y el ambiente mucho más cálido de lo que había imaginado.

—Entonces tú eres la responsable de que Ethan salga más de casa.

—Papá…

William comenzó a reír.

—¿Qué?

Estoy agradecido.

Toda la mesa terminó riendo.

Incluso Ethan.

Y mientras observaba aquella escena…

Catherine sonrió discretamente.

Porque hacía mucho tiempo que no veía a su hijo así.

Feliz.

Realmente feliz.

Y aunque nadie lo dijo en voz alta…

Todos pensaban exactamente lo mismo.

Sofía ya comenzaba a formar parte de la familia.

Incluso si todavía ninguno de ellos se atrevía a admitirlo.




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