Entre Dos Mundos Temp 2 El Amor

El Club Secreto

Capítulo 8

Faltaban 20 días para el cumpleaños de Emma y Noah.

Y la situación comenzaba a salirse de control.

—Necesitamos una reunión.

Emma levantó la vista.

—Otra vez no.

—Sí otra vez.

—¿Por qué?

—Porque el tiempo se acaba.

Emma miró el calendario.

—Faltan veinte días.

—Exactamente.

—Eso es mucho tiempo.

—No cuando estás organizando una operación.

Emma suspiró.

—Definitivamente pasas demasiado tiempo con la tía Olivia.

—Gracias.

—No era un cumplido.

Mientras tanto, en la Torre Blackwell…

Ethan terminaba una reunión con ejecutivos de tres continentes diferentes.

—Eso es todo por hoy.

Los directivos abandonaron la sala.

Y Daniel apareció inmediatamente.

—Tengo una pregunta.

—No.

—Ni siquiera hablé.

—Siempre es algo peligroso.

Daniel sonrió.

—Solo quería saber cuándo fue la última vez que tomaste un día libre.

Ethan permaneció en silencio.

—Eso pensé.

—Estoy ocupado.

—Siempre estás ocupado.

—Soy CEO.

—Y también eres humano.

Aquella frase hizo que Ethan se quedara pensando.

Porque últimamente escuchaba algo parecido con demasiada frecuencia.

Su padre.

Su madre.

Daniel.

Y Sofía.

En la cafetería Bennett…

Emily estaba revisando pedidos.

—Tenemos una solicitud enorme.

—¿Para qué?

—Una fiesta infantil.

Sofía sonrió.

—Perfecto.

—Y otra más.

—Perfecto.

—Y otra.

—¿Qué está pasando?

Emily levantó una hoja.

—La Gala Blackwell sigue ayudándonos.

El negocio estaba creciendo.

Y eso alegraba muchísimo a toda la familia Bennett.

Aquella tarde, Emma tuvo una idea.

Una idea sorprendentemente buena.

—¿Y si invitamos a Sofía al cumpleaños?

Noah la miró.

—Pensé que eso ya era obligatorio.

—Noah.

—¿Qué?

—Estoy hablando en serio.

—Yo también.

Los dos se quedaron pensando.

Porque realmente querían que estuviera allí.

No solo por Ethan.

Sino porque ya la consideraban una amiga.

Esa noche, la familia Blackwell se reunió en la sala principal.

William estaba leyendo.

Catherine tejiendo.

Olivia viendo una película.

Y Ethan intentando trabajar.

—Apaga eso.

—No.

—Es una noche familiar.

—Tengo trabajo.

—Precisamente por eso.

Catherine tomó la computadora portátil.

Y la cerró.

Ethan parpadeó.

—Mamá.

—Hoy no.

William comenzó a reír.

—Todavía le tienes miedo.

—Todos le tenemos miedo.

—Correcto —confirmó Olivia.

Entonces Emma apareció.

—Tenemos una pregunta.

—Eso suena peligroso.

—Lo es.

Noah se sentó junto a Ethan.

—¿Podemos invitar a Sofía al cumpleaños?

El silencio fue inmediato.

Olivia dejó de comer palomitas.

William bajó el libro.

Catherine ocultó una sonrisa.

Y Ethan cerró los ojos.

—¿Qué?

—¿Podemos?

—Es su cumpleaños.

—¿Eso es un sí?

—Si ustedes quieren.

Emma sonrió.

Noah levantó ambos brazos.

—¡Victoria!

—Todavía no entiendo por qué celebras así.

—Porque funciona.

Toda la familia terminó riendo.

Más tarde, cuando todos se fueron a dormir…

Ethan salió a la terraza.

La noche estaba tranquila.

Y por primera vez en mucho tiempo…

No pensó en negocios.

No pensó en inversiones.

No pensó en trabajo.

Pensó en Sofía.

Pensó en la cena familiar.

Pensó en cómo Emma y Noah parecían felices cuando ella estaba cerca.

Y pensó en algo que empezaba a ser imposible ignorar.

Ya no esperaba verla por casualidad.

Ahora quería verla.

Y esa diferencia comenzaba a cambiarlo todo.




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