Liora tenía la extraña costumbre de hablarle a las plantas como si fueran amigas con horario de oficina. Cada mañana, antes del café, les decía “buenos días” y les pedía que no se murieran aún, que la semana recién comenzaba.
Vivía en un apartamento pequeño, lleno de libros, velas medio derretidas y un gato gordo llamado Pancho que tenía complejo de psicólogo. A veces ella decía que si le pagaba por hora, Pancho ya tendría su propio consultorio.
Aquella mañana, el sol no salía. Literalmente.
El cielo estaba nublado, pero no de forma normal. No era gris ni tormentoso: era violeta. Como si el universo se hubiera equivocado de filtro. Liora, taza en mano, miró por la ventana y murmuró:
—O estoy teniendo efectos secundarios por ver tantas series de brujas… o algo muy raro está pasando.
Y lo raro no tardó en tocar la puerta.
Era un tipo alto, con una sonrisa peligrosa y unos ojos que parecían esconder secretos en cada pestañeo. Vestía de forma elegante pero ligeramente desalineada, como si no supiera lo guapo que era. O peor: como si lo supiera y no le importara.
—¿Eres Liora? —preguntó con una voz que parecía derretir paredes.
—Depende… ¿vienes a vender algo, a salvarme o a secuestrarme?
—Algo así —respondió él, divertido—. Soy Eloy. Y vine porque… hay un pequeño detalle: tu nombre apareció esta mañana en el Libro de los Cambios Inesperados.
Liora parpadeó.
—¿Es un nuevo tarot de moda o una secta con buena caligrafía?
Eloy sonrió, pero sus ojos brillaban con una verdad antigua.
—No. Es más bien un aviso. Algo en ti está despertando. Y puede que el universo no esté preparado para lo que vas a ser.
Pancho, el gato, maulló desde el sofá como si entendiera todo.
Liora lo miró, luego al hombre, luego a su café.
—Bueno… si voy a tener poderes o lo que sea que venga… ¿puedo al menos terminar mi café?
Eloy se acercó, tomó la taza con descaro, la probó… y torció la boca.
—Sin azúcar. Interesante. Como tú.
Y ella, sin quererlo, sonrió. Porque algo en él le revolvía la calma.
Y algo en ella… estaba a punto de cambiar para siempre.
*NOTA DE LA AUTORA*
¿Quieres que sigamos con la historia?
Prometo más risas, más química… y secretos que van a subir la temperatura. 🔥💋