Entre Harina y Orgullo || : El Perdon Del Olimpo

Capítulo 9: El Perdón del Olimpo

Terminada la cena en un ambiente de tensión contenida, el patriarca le pidió a Dimitris y a Alessa que lo acompañaran a su biblioteca privada, un santuario lleno de miles de libros antiguos y olor a cuero. El fuego crepitaba en la chimenea, proyectando sombras cálidas sobre las paredes. El viejo se sentó lentamente en su sillón de cuero favorito, miró a su hijo y a su nuera y, con una voz que por primera vez en la vida sonó cansada, sincera y desprovista de arrogancia, rompió su coraza de orgullo.

—Dimitris... Alessa... quiero pedirles perdón —dijo el viejo, bajando la cabeza por primera vez en su vida adulta, un gesto que a Dimitris le costó creer—. Perdóname, hijo, por todo lo que pasó en el pasado, por haberte dejado solo cuando más me necesitabas. Yo solo quería lo que pensaba que era bueno para ti, quería asegurar el futuro del apellido y de la naviera. Pensé que Alessa era una arribista que solo buscaba tu dinero y tu estatus... pero veo que fue todo lo contrario.

El viejo miró a Alessa con un genuino respeto en sus ojos cansados: —Ustedes se apoyaron mutuamente cuando no tenían nada más que su amor. Ella te hizo el hombre fuerte, digno e íntegro que eres hoy, Dimitris, no mis millones. Tu suegro te acogió con el amor de un verdadero padre, y yo... yo actué como un monstruo egoísta. Si me lo permiten, y sé que no lo merezco, me gustaría intentar ser el abuelo que Leo merece.

Alessa miró a Dimitris, y al ver el brillo de alivio y emoción contenida en los ojos oscuros de su esposo, caminó lentamente hacia el viejo patriarca y le puso una mano suave en el hombro en señal de tregua y paz. La paz familiar finalmente había llegado al Olimpo.




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