Entre la Filosofía y la Ingeniería

Capítulo 3

Tiempo después me llegó la notificación, habían creado otro grupo pero sin Alfonso, me sentí un poco mal, luego mandaron un meme que me dió tanta risa que se me olvidó. Pasaba más tiempo con Vanessa de lo que podía, en mi defensa no podía estar con Diego y Javier porque siempre estaban en su deporte, Alfonso se seguía juntando con nosotros pero al final se iba y ella estaba sola porque Santiago se juntaba con otras personas.

— ¿Por qué ya no hablan en el grupo?

— Quizá estén ocupados.

No se veía convencido, pero tampoco dijo algo.

Vanessa: Hola Lu (:

Yo: ¿Lu?

Vanessa: Buu tenías que decir “¿Hola Lu?” Y yo diría “Hola líder” :(

Yo: ¿Líder?

Vanessa: El autocorrector, era lucer, ¿Nunca viste la cq?

Yo: ¿No?

Vanessa: Tienes que verla.

Sonreí.

Yo: Quizá si alguien me la enseñara la podría conocer :)

Vanessa: :)

— Ponte a estudiar.

— Si.

— Recuerda porque lo haces.

Asentí.

— No entiendo qué tiene de divertido un programa de jóvenes en la secundaria.

Estábamos en una mesa, teníamos una hora libre y ella me estaba explicando sobre la serie

— No lo entenderías — se rió.

Sonreí.

— No si no la veo — la miré — todavía está el plan de verla.

Los dos sonreímos.

Era viernes por la tarde, Vanessa había dicho que hoy sería el día en donde estaría en onda con ella, ya habían terminado mis clases y la estaba esperando. Traía un vestido rosa muy bonito, platicaba con Santiago y cuando me miró mis manos empezaron a sudar.

— Hola — dijo mientras me miraba y sonreía.

— Hola, te ves muy bonita — fue lo que escuché salir de mis labios, ella sonrió y nos quedamos viendo por un rato, hasta que Santiago tosió.

— ¿Quieren que les toque el violín o que? — rodeé los ojos — si bueno, ya entendí que aquí sobró yo, nos vemos Vane — la beso en la mejilla y yo fruncí el ceño — adiós fimeño.

— ¿Se despiden de beso?

— ¿Por qué? ¿Estás celoso? — se empezó a reír y yo me calmé — ya vámonos.

Ese día fue muy divertido.

Una vez habíamos ido a la casa de mis abuelos, fuí a la cocina a tomar algo, estaba mi mamá y sus primas hablando, fingí no escuchar.

— ¿Cómo es posible que ya sea normal que pasen por ahí mostrando lo que son? No es sagrado. Ahora se le tiene que explicar a los niños que eso es normal. — se escuchaba enojada — no puedo creerlo.

— Tristemente así es ahora, todos esos hombres que están con los hombres y mujeres con mujeres, no es de dios.

Me fuí.

Pasaban los días y más charlaba con Vanessa y más pasaba el tiempo con ella que empezó a gustarme y supe que yo también le gustaba por los coqueteos que me hacía. La iba conociendo más, le gustaban los mangos, amaba enseñar clases a niños, le gustaban los vestidos y pasar tiempo sola y ella me iba conociendo más, yo no era mucho de dulce, preferiría estar encerrado con una computadora en lugar de enseñar y también me gustaba pasar tiempo solo.

Pero esos tiempos solos los pasábamos juntos y éramos felices.

Un día vi a Vanessa con Santiago, sonreí y caminé hacia ellos, ví la mochila de Santiago, tenía un dije de la bandera gay, quería vomitar, no les hablé por un tiempo.

— Hola :)

No contesté.

Estaba en una mesa solo, Diego y Javier estaban como siempre en su deporte y Alfonso no estaba, igual no quería hablar con él, quería creer que no me importaba estar solo pero no pude. Se sentaron en frente de mí.

— Es de muy mala educación no contestar los mensajes ¿Sabías? — voltee a verla, no parecía enojada.

— Estuve algo ocupado.

— Sí claro y yo soy la Mona Lisa — me reí — estoy enojada para que lo sepas — decía pero traía una sonrisa en la cara — pero te perdonaré si me compras una malteada de fresa.

— ¿Qué estamos esperando?

Volvimos a hablar, pasábamos tiempo juntos y ella junto con Santiago se juntaban con nosotros, más si no estaba Alonso, esa vez nada más estábamos Vanessa, Diego, Javier y yo, platicábamos hasta que llegó Santiago, parecía enojado.

— ¡No puedo creerlo! — aventó sus cosas y se sentó a lado de Vanessa, ella estaba a mi lado así que Santiago quedó un poco en frente de mí.

— ¿Qué pasó?

— ¿Te acuerdas del chico con el que estaba hablando? Pues me dijo que mejor no, que seguía prefiriendo a las mujeres ¿Puedes creerlo?

Había sentido algo cuando dijo eso, en ese momento pensé que era por asco. Pensaba decir que no me parecía correcto que hablara de esas cosas ahí, pero tanto Diego como Javier no parecían incómodos, chismosos si. Me sorprendió.



#5469 en Novela romántica

En el texto hay: romance, drama, lgbt+

Editado: 31.01.2026

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