El viernes llegó, mis clases acabaron un poco temprano así que me quedé un poco con los chicos, Diego me estaba diciendo que me veía bien, yo le hacía una cara de asco de broma, Javier solo se reía, caminamos hacia la facultad de Vane mientras me hacían burla, unos minutos después salieron los dos, ella tenía un vestido lila de tirantes y un listón en su cabello suelto, era tan sorprendente la manera en que se movía con el aire, tan bonita, era como flores y dulce.
— Hola — tranquilo, has hablado con ella antes, si se puede — Te ves bien — oh por dios, me acaba de sonreír.
Javier me dió un codazo y Diego se estaba riendo.
— H-hola — dije un poco nervioso — tú también te ves bien, muy bonita.
Se ríe y veo a Santiago rodar los ojos.
— Par de cursis — murmura con los brazos cruzados.
Nos vamos a mi camioneta y el plan inicia.
Vamos al cine, ella escogió una película de romance, nos sentamos y empezó, me relaje un poco pero a veces al agarrar palomitas mi mano tocaba la suya, pase mi brazo por detrás de ella y no pareció enojarse, acabó la película y yo le doy una palomita mental a la primera parte del plan, le dije que si quería caminar y aceptó, íbamos caminando por el parque y encontré un puesto de helados, le invite uno y cada quien iba con uno, pensé que el plan seguiría estando bien.
Me equivoqué. No lleven a la chica que les gusta a un parque si lo que quieren es pedirles que sea su novia, mientras íbamos caminando un niño pasó corriendo y tiró su helado, para después un perro tirar el mío y de paso tirarme a mi, manchando mi ropa de helado. Después busqué un lugar para sentarnos y ver las estrellas que tampoco funcionó, porque estaba lleno de parejas cariñosas y por alguna razón el mismo perro que me había tirado me volvió a tirar, Vanessa me dió la idea de abrir la puerta trasera de mi camioneta y verlo desde ahí, estaba un poco decepcionado de todo y creo que era muy notorio, porque escuché una risa y luego sentí sus labios en mi mejilla, me la toqué.
— No tienes que lucir decepcionado, estuvo divertida la cita, aún cuando te caiste dos veces — solo podía admirar su belleza, se volteó a ver las estrellas y fue ahí donde pensé “ahora o nunca” — Vanne — le dije y ella volteó a verme — este tiempo que te he conocido me has parecido una chica increíble, eres bonita, divertida, no pude evitar sentir algo por ti y si todavía tengo un poco de seriedad quisiera pedirte que seas mi novia.
Ella se me quedó viendo y cuando pensé que me iba a rechazar me sonrió y luego me dijo que sí, me acerqué a ella y puse mi mano en su mejilla acariciándola para después unir mis labios con los de ella, creo que podía “A Thousand Years” de lejos, o quizá el beso me hacía sentir e imaginar cosas, no estaba tan seguro de eso pero sí de que la quería y mucho y ese primer beso se sentía tan bien, sentí su mano en mi pecho, nos separamos pero solo para agarrar aire, porque tan pronto como nos separamos Vanessa me atrajo a ella y nos volvimos a besar. Después de algunos besos más la fuí a dejar. Bajamos de la camioneta y la tomé de la mano, la acompañé hasta la entrada, los dos sonreímos.
— Bueno, creo que hasta aquí se acaba la cita — decía divertida.
— Si, la primera de muchas — le guiñé el ojo y ella negó con la cabeza.
— Pero que ahora no te tiren ni los perros ni los niños — me besó la mejilla y yo puse mi mano en su cintura para besarla.
— Trato hecho — le dí un último beso y me despedí, la vi entrar y suspiré, fue un idea de muchas emociones pero bueno al final. Sonó mi celular.
Vane: Te cambié el nombre a “amante del piso”
Yo: Jajaja mira como me río
Vane: Mira.
Era una foto de nuestro chat, pero en mi nombre estaba “Lu❤️”. Me sentía tan especial, le cambié el de ella por “Nessa❤️” y le enseñé la foto.
Nessa❤️: ¿Me pusiste como el monstruo del lago Ness?
Me gustaba pero a veces no entendía sus pláticas.
Yo: ¿Monstruo del lago Ness? No
Nessa❤️: ¿No sabes la referencia? Tengo que enseñarte muchas cosas. Tienes suerte de que sea tu novia, te enseñaré muchas cosas.
Me reí.
Yo: ¿Eso significa varias citas?
Nessa❤️: Si.
Manejé hasta mi casa, al entrar estaba mi papá en el sillón, parecía dormido así que caminé sin hacer ruido, sentí que se movió y le corrí, fue un buen día y no quise que nada lo arruinara, ni siquiera él.
Me dormí con una sonrisa estúpida en la cara, al día siguiente me desperté contento, me bañé y me vestí normal, tenía mensajes del grupo en donde estábamos Diego y Javier, me estaban preguntando cómo me fue, así que les conté todo, desde mis caídas hasta los besos y el final, donde la llevé a su casa. Bajé a desayunar, mi padre estaba sentado leyendo un periódico y mi madre estaba haciendo el desayuno, me puse a agarrar un poco de jugo.
— ¿Dónde estabas? — escuché a mi papá decir, estaba serio, como siempre.
— Estaba con unos amigos — traté de sonar lo más tranquilo posible.
— ¿Tan tarde? Deberías de tomar el tiempo para estudiar, no para andar de flojo.
— Déjalo que disfrute un día, siempre se la pasa estudiando todos los días — mi mamá tratando de ayudarme, le sonreí y ella me sonrió — espero que te lo hayas pasado bien cariño — le asentí con la cabeza y me senté a desayunar.