Los días pasaban, me la pasaba en mi cuarto estudiando, de repente les mandaba un mensaje a todos, al grupo de Javier, Diego y yo y a Vannesa, les pedí perdón, Javier y Diego siguieron cómo siempre, pero con Vanessa las cosas eran diferentes, sabía que estaba enojada, cuando podía le mandaba un vídeo o algo, pero ella no contestaba, así acabó el semestre, por un lado tranquilo ya que saqué puros 9 y 10 así que mi papá me dejó descansar algunos días, sabía lo que tenía que hacer, les compré un juego a Diego y a Javier, legos de sus juegos favoritos para disculparme, me abrazaron y me dijeron que no pasaba nada, pero que sí se habían preocupado mucho y no sabían qué hacer, les dije que no se preocuparan tanto, que yo lo tenía controlado y después de rato nos pusimos a jugar, me sentí un poco aliviado de estar con ellos, luego les conté lo de Vanessa y me dieron ideas, junto con las que yo tenía, en una caja le puse algunos chocolates y con la ayuda de la hermana de Javier le puse un maquillaje y un vestido verde claro, con nervios y apoyo de los chicos fui hasta su casa, toqué y para mi suerte abrió ella, casi me cierra la puerta.
— Espera — dije mientras ponía mi mano en la puerta — déjame arreglarlo porfavor.
Ella se quedó viéndome un rato, suspiró y abrió la puerta dejándome pasar, yo tragué duro y entré, me llevó hasta su cuarto, respiré el aroma, lo extrañaba, como la extrañaba a ella.
— Esto es para ti — le di la caja.
— ¿Crees que con esto te voy a perdonar? — sonaba enojada pero agarro la caja.
— No, es solo un extra — estaba nervioso, ella puso la caja en el piso y se sentó, era mi momento, todo o nada — mira, se que he sido un idiota en estos días, no llevamos mucho tiempo siendo pareja como para que lo arruiné, mi vida es un poco complicada y no quería meterte, pero tampoco debí tratarte así, quisiera que me perdones y haré lo posible para que vuelvas a confiar en mí, ahora sí hablaré contigo y saldré contigo, te llevaré a dónde quieras.
Sentía mi corazón latir muy rápido, estaba tan nervioso, tenía tantas emociones a la vez, mis manos temblaban. Iba a explotar. Ella suspiró.
— Estoy enojada contigo, mucho, por no contestar mis mensajes, evadirme, pelear con Santi, pero también estoy enojada conmigo misma, por no seguir intentando, sabía que tú padre era estricto, pero no a tal grado — me miró — parece que ya mejoró la cachetada — se tocó la mejilla y yo me toqué la mía, asentí — mira, entiendo tus razones, eres un típico hombre que no sabe mostrar sus sentimientos y no me mires así porque es verdad, es solo, que me gustaría que confiaras en mí, soy tu novia, quisiera saber más de ti como quiero que sepas más de mi — se para y se acerca a mí, pone su mano en mi mejilla, yo tiemblo al sentir su tacto — si vamos a hacer esto quiero que dejemos en claro que nos vamos a apoyar ¿Bien? — me mira a los ojos y yo solo puedo asentir, besa mi mejilla y sonríe — bien, pero aún así tomaré tus propuestas, tendrás que hacer mucho para arreglarlo — abre su regalo y yo puedo sentirme tranquilo. Me quedé con ella y vimos algunas series y películas, era lo que me había prometido, que yo estuviera en onda como ella.
Los días pasaron, en las vacaciones me sentí más libre y como le prometí, la lleve a varios lugares, al cine, a restaurantes, al parque, al centro comercial, también salía con Javier y con Diego, íbamos a la casa de alguno a jugar o ver películas, también salíamos a lugares de juegos y nos la pasábamos ahí, otros días salíamos los 5, pero Santiago y yo nos terminábamos peleando, sin importar el lugar ni nada, cualquier cosa nos hacía pelear, me caía mal, pero no tanto.
— Sé feliz mientras puedas, solo porque eres novio de Vanessa — ahí venía otra vez a pelear, yo voltee los ojos.
— Tienes suerte de que te tolere — dije mientras lo criticaba con mis ojos.
— No si, la Kika Nieto — se cruzó de brazos mientras suspiraba, yo fruncí las cejas.
— No sé de qué estás hablando — mencioné mientras fingía molestia — ¿Es algo malo? — le pregunté a Javier, Diego y Vanessa se estaban riendo.
— ¡No puede ser que no la conozcas — parecía sorprendido, sacó su celular y empezó a mostrarme videos de ella — sacó preguntas y en una de esas era su opinión sobre la comunidad LGBTQ+ y ella dijo “los tolero” y le empezaron a sacar memes y demás — suspiré asombrado.
— Vaya — dije mientras veía los memes.
— Y todavía hay más, terminó queriendo corregir eso y decir que “tolerar” no era nada malo, para después llamar a otro YouTuber y decirle que uno de sus amigos era gay, con todo y nombre.
Lo miré con sorpresa, Vanessa solo asintió con la cabeza mientras Diego pedía más información. Santiago no era tan malo después de todo.
— Ahora te llamaré Kika Nieto — bueno, cambio de opinión.
Habíamos salido por última vez, ya que ya casi entrábamos a clases, aunque primero era elegir el horario, aunque eso lo dejas para otro día.
Habíamos ido a un lugar de juegos, nos dividimos, Diego, Javier y yo nos fuimos por las motos, Santi y Vane a las pelotas, nos pasamos así un rato hasta que nos perdimos, me terminé topando con Santi, los dos rodamos los ojos.
— ¿Si sabes jugar o solo sirves para estudiar nerd? — bien, dos podíamos jugar ese mismo juego.
— Pues jugar mejor que un gay si — le sonreí creído, empezamos a competir para ver quién ganaba, nos quedamos más tiempo en básquetbol, veíamos quién metía más pelotas a la canasta. A veces ganaba él y a veces ganaba yo.