Entre la traición y el destino

Capítulo 15

La habitación quedó completamente en silencio.

—¿Quién fue? —preguntó Alejandro, con la voz firme.

Su padre respiró profundamente. Durante años había guardado aquel secreto, un secreto que había puesto en peligro a toda su familia.

—Antes de decirte quién ordenó la muerte de tu abuelo, tienes que conocer toda la verdad.

Alejandro apretó los puños.

—Ya perdí demasiado tiempo creyendo mentiras. No quiero otra.

—Lo sé.

El hombre miró a Elena, Iván y Alexander.

—Tu abuelo descubrió que alguien estaba utilizando NOVVA para mover grandes cantidades de dinero. No era un simple desvío de fondos. El dinero estaba siendo utilizado para financiar operaciones relacionadas con las Siete Casas.

Iván abrió los ojos.

—Entonces, ¿las Siete Casas sí estaban involucradas?

—Algunas personas de esas familias sí estaban involucradas —aclaró el padre—. Pero no fueron ellas quienes ordenaron el asesinato.

Alexander cruzó los brazos.

—¿Y qué descubrió tu padre?

—Descubrió que alguien de su círculo más cercano estaba trabajando para una persona que quería quedarse con NOVVA.

Alejandro recordó inmediatamente a su madre.

—¿Mi madre?

Su padre negó con la cabeza.

—Aurora no mató a tu abuelo.

Alejandro quedó sorprendido.

—Entonces, ¿por qué intentaba quedarse con NOVVA?

—Porque pensaba que así podía protegerte.

Elena intervino:

—¿Protegerlo de quién?

El padre de Alejandro la miró seriamente.

—De la misma persona que estaba vigilando a nuestra familia.

La habitación volvió a quedar en silencio.

Iván se acercó.

—¿Quién era?

El hombre tardó unos segundos en responder.

—Sergio.

Alejandro levantó la mirada.

—¿Sergio?

—Sí. Pero escucha antes de sacar conclusiones. Sergio no era el jefe. Era un intermediario.

Elena frunció el ceño.

—¿Entonces quién estaba detrás de él?

El padre de Alejandro sacó lentamente un sobre que llevaba escondido dentro de su chaqueta.

Lo colocó sobre la mesa.

—Tu abuelo me entregó esto tres días antes de morir.

Alejandro abrió el sobre.

Dentro había varias fotografías, documentos bancarios y una hoja escrita a mano.

Iván tomó uno de los documentos.

—Estas transferencias… vienen de una cuenta de NOVVA.

—Exactamente —respondió el padre.

Elena tomó la hoja.

—Aquí dice: “No confíes en la persona que dice protegerte”.

—Lo escribió tu abuelo —confirmó el hombre.

Alexander observó las fotografías.

—Aquí aparece Sergio.

—Sí.

—Y detrás de él…

Todos se quedaron mirando la imagen.

Había una segunda persona entrando a la casa aquella noche.

Elena se acercó a la fotografía.

—¿Quién es esa persona?

Alejandro observó la imagen.

Su expresión cambió.

—No puede ser…

—¿La conoces? —preguntó Alexander.

Alejandro no respondió.

Su padre cerró los ojos.

—Sí. La conoce.

Iván miró al hombre.

—Deja de esconder información. ¿Quién es?

El padre de Alejandro respiró profundamente.

—Sergio fue enviado para vigilar a tu abuelo. Pero la persona que realmente estaba detrás de todo era alguien que ustedes conocían muy bien.

Alejandro sintió que el corazón le latía con fuerza.

—¿Quién?

Su padre tomó nuevamente el documento.

—La persona que ordenó la muerte de tu abuelo fue…

Hizo una pausa.

—Sergio.

Todos quedaron paralizados.

Iván negó lentamente con la cabeza.

—Pero dijiste que Sergio era un intermediario.

—Lo era —respondió el padre de Alejandro—. Pero después decidió actuar por su cuenta.

Alexander miró nuevamente la fotografía.

—Entonces, ¿él organizó todo?

—No exactamente.

Alejandro frunció el ceño.

—¿Cómo que no exactamente?

Su padre señaló el documento.

—Sergio dio la orden aquella noche, pero recibió instrucciones de alguien más.

Elena sintió un escalofrío.

—¿Entonces Sergio no es el verdadero culpable?

El padre de Alejandro negó con la cabeza.

—Es responsable de haber ejecutado la orden, pero quien movía los hilos era otra persona.

Alejandro apretó los puños.

—¿Quién?

Su padre lo miró directamente.

—Tu tío.

Alejandro se quedó completamente inmóvil.

—¿Mi tío?

—Sí.

Iván dio un paso hacia adelante.

—¿Estás diciendo que alguien de la familia Mendoza ordenó todo?

—Estoy diciendo que tu tío quería NOVVA. Quería el control de la empresa y sabía que mientras tu abuelo estuviera vivo, jamás podría obtenerlo.

Elena miró a Alejandro.

—Por eso intentaron hacerte creer que tu madre era la responsable.

El padre asintió.

—Aurora descubrió parte de la verdad. Por eso comenzó a intentar quedarse con NOVVA. No para destruirla, sino para impedir que cayera en manos de tu tío.

Alejandro sintió que las piezas comenzaban a encajar.

—¿Y mi accidente?

Su padre bajó la mirada.

—También fue parte del plan.

—¿Y el de ustedes?

—El mío y el de tu hermana fueron provocados para hacernos desaparecer.

Alejandro retrocedió un paso.

—Entonces… ¿todo este tiempo mi propio tío estuvo detrás de todo?

—Sí.

Elena tomó suavemente la mano de Alejandro.

—Ahora sabemos quién es.

Pero el padre de Alejandro negó lentamente.

—No.

Todos lo miraron.

—¿Qué quieres decir? —preguntó Iván.

El hombre señaló la fotografía.

—Porque hay algo que todavía no saben.

Alejandro volvió a mirar la imagen.

—¿Qué?

Su padre respondió con voz grave:

—Tu tío no actuó solo.

En ese instante, las luces se apagaron.

—¡¿Qué pasó?! —exclamó Elena.

Iván sacó su arma inmediatamente.

—¡Todos quédense donde están!

Durante unos segundos solo se escuchó la respiración de los presentes.




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