La pantalla del teléfono de Alejandro seguía mostrando el último mensaje.
“Nos vemos en NOVVA.”
Nadie dijo una palabra.
Alexander, Elena e Iván se miraron.
Ya no podían tratar cada descubrimiento como un hecho aislado.
Iván tomó todos los informes que habían recopilado durante los últimos días y los colocó sobre la mesa.
—Esperen —dijo—. Creo que tenemos que mirar todo nuevamente.
Elena se acercó.
Alexander también.
Los tres comenzaron a revisar los documentos.
Las transferencias de dinero.
Los movimientos de Sergio.
Los archivos del abuelo.
Las conexiones con las Siete Casas.
Las cuentas internacionales.
Los accesos no autorizados.
La desaparición del padre de Alejandro.
El supuesto accidente.
La muerte del abuelo.
Y finalmente, la aparición del tío de Alejandro.
Elena pasó lentamente las páginas.
—Todo está conectado.
Alexander señaló uno de los informes.
—Miren esta fecha.
Iván se acercó.
—Es la misma fecha en la que desapareció el padre de Alejandro.
Elena tomó otro documento.
—Y esta transferencia se realizó ese mismo día.
Alexander revisó la información.
—La cuenta pertenece a una empresa intermediaria.
Iván negó con la cabeza.
—No. Miren el beneficiario final.
Los tres quedaron mirando la pantalla.
El nombre estaba allí.
Elena abrió los ojos.
—Es la misma persona que aparece en los documentos de NOVVA.
Alexander respiró profundamente.
—Entonces el dinero, Sergio, el accidente y el intento de tomar la empresa formaban parte de la misma operación.
Iván asintió.
—Exactamente.
Elena miró a Alejandro.
—Tu abuelo sabía que esto iba a ocurrir. Por eso dejó todos estos archivos.
Alejandro permaneció en silencio.
Su padre observaba los documentos desde el otro lado de la habitación.
—Mi padre intentó proteger NOVVA hasta el último momento.
Alexander levantó una carpeta.
—Aquí hay algo más.
—¿Qué? —preguntó Elena.
Alexander abrió el informe.
—Un programa de seguridad creado por el propio abuelo de Alejandro.
Iván frunció el ceño.
—¿Cómo se llama?
Alexander giró la computadora hacia ellos.
En la pantalla apareció una palabra:
ALCOM.
Elena leyó el nombre.
—¿Qué es?
El padre de Alejandro respondió:
—El sistema de seguridad de emergencia de NOVVA.
Iván lo miró sorprendido.
—Nunca escuché hablar de él.
—Porque mi padre lo mantuvo oculto. Solo podía activarse cuando existía una amenaza directa contra la empresa.
Alexander continuó leyendo.
—Aquí dice que ALCOM puede bloquear todos los accesos externos, suspender temporalmente las cuentas administrativas y restringir los sistemas internos.
Elena comprendió inmediatamente.
—Entonces podemos impedir que tu tío entre al sistema.
—Sí —respondió Iván—. Pero necesitamos activarlo desde el servidor principal.
Alejandro miró a su padre.
—¿Y quién tiene autorización?
Su padre respondió:
—El heredero de NOVVA.
Todos miraron a Alejandro.
Alejandro se acercó a la computadora.
—Entonces hazlo.
Alexander negó con la cabeza.
—Si activamos ALCOM, toda la empresa quedará restringida.
—Eso es justamente lo que necesitamos —respondió Iván—. Nadie entra. Nadie sale. Ningún sistema externo tendrá acceso.
Elena miró a Alejandro.
—Pero también afectará a los empleados.
—Es temporal —explicó Iván—. La prioridad ahora es impedir que tu tío tome el control.
Alejandro respiró profundamente.
—Actívenlo.
Alexander introdujo las credenciales.
La pantalla solicitó una última confirmación.
“¿Desea activar el protocolo ALCOM?”
Alejandro presionó:
SÍ.
Durante unos segundos no ocurrió nada.
Luego, todas las pantallas de NOVVA comenzaron a apagarse.
Las puertas electrónicas se bloquearon.
Los ascensores quedaron detenidos.
Las cámaras pasaron al modo de seguridad.
Los accesos externos fueron rechazados automáticamente.
Iván observó el sistema.
—ALCOM está activo.
Elena revisó los registros.
—Todos los accesos están restringidos.
Alexander sonrió ligeramente.
—Ahora nadie puede entrar al sistema sin autorización directa.
Pero Elena seguía observando el informe.
—ALCOM tiene más niveles.
Iván la miró.
—¿Cuántos?
—Siete.
Alejandro se acercó.
—¿Qué hace el primero?
Elena señaló la pantalla.
—Recuperación financiera y control total de NOVVA.
—Actívalo —ordenó Alejandro.
Elena introdujo la clave de seguridad que había dejado el abuelo de Alejandro.
La pantalla quedó completamente negra.
Después apareció un mensaje:
ALCOM — PROTOCOLO UNO
¿CONFIRMAR RECUPERACIÓN TOTAL DE ACTIVOS?
Elena miró a Alejandro.
—Necesito tu autorización.
Alejandro se acercó y colocó su mano sobre el lector.
—Autorizado.
El sistema comenzó a ejecutarse.
En las pantallas aparecieron cientos de movimientos financieros.
Cuentas.
Transferencias.
Empresas intermediarias.
Fondos ocultos.
Elena comenzó a rastrear cada operación.
—Los encontré.
Alexander se acercó.
—¿Qué encontraste?
—Todos los fondos desviados de NOVVA.
Iván abrió los ojos.
—¿Puedes recuperarlos?
—ALCOM puede hacerlo automáticamente.
Elena presionó una tecla.
RECUPERACIÓN DE ACTIVOS: INICIADA.
Las cantidades comenzaron a regresar una tras otra.
Las cuentas utilizadas para ocultar el dinero fueron bloqueadas.
Las transferencias quedaron anuladas.
Editado: 01.10.2026