Entre la traición y el destino

Capítulo 20

Alejandro salió de su oficina sin imaginar lo que acababa de ocurrir en el sistema de ALCOM.

Su mente estaba puesta en Elena.

Después de tantos días de tensión, por primera vez tendría la oportunidad de pasar un momento tranquilo con ella.

Mientras tanto, en la oficina de seguridad, una pantalla volvió a encenderse.

FASE II ACTIVADA.

El sistema comenzó a analizar automáticamente los archivos antiguos de NOVVA.

En la pantalla aparecieron fotografías, documentos, registros financieros y nombres que habían permanecido ocultos durante más de veinte años.

Pero había algo diferente.

Esta vez, ALCOM no estaba buscando a los responsables de la antigua conspiración.

Estaba protegiendo al nuevo CEO.

Alejandro llegó al lugar donde había quedado con Elena.

Ella ya lo estaba esperando.

—Pensé que el CEO iba a llegar tarde —dijo Elena con una sonrisa.

—Hoy no soy el CEO.

—¿Ah, no?

—Hoy solo soy Alejandro.

Elena sonrió.

—Entonces podemos hablar tranquilos.

Se sentaron y comenzaron a conversar.

Durante unos minutos hablaron de cosas simples: el trabajo, Francia, Alexander, Iván y la nueva rutina de NOVVA.

—Me alegra que todo esté tranquilo —dijo Elena.

Alejandro asintió.

—Yo también. Después de todo lo que pasó, necesitábamos un poco de paz.

Elena lo observó.

—¿Y la carpeta?

Alejandro se quedó serio.

—¿Qué carpeta?

—La de Proyecto Mendoza. Sé que todavía la tienes.

Alejandro suspiró.

—Sí. Pero todavía no la abrí.

—¿Por qué?

—Porque por una vez quería pensar en otra cosa.

Elena sonrió.

—Eso está bien. No todo tiene que ser una investigación.

Alejandro la miró.

—Especialmente cuando estoy contigo.

Elena bajó la mirada, ligeramente avergonzada.

—Alejandro…

Antes de que pudiera continuar, el teléfono de Alejandro vibró.

Era Iván.

—¿Sí?

—Alejandro, necesito que regreses a NOVVA.

—¿Qué ocurrió?

Hubo unos segundos de silencio.

—ALCOM acaba de activar la Fase II.

Alejandro se puso serio.

—¿Estás seguro?

—Sí. Y hay algo más.

—¿Qué?

Iván bajó la voz.

—El sistema acaba de identificar al CEO como objetivo prioritario.

Alejandro miró a Elena.

—¿Quién está intentando atacarme?

—Todavía no lo sabemos —respondió Iván—. Pero ALCOM está buscando la respuesta.

Elena se levantó inmediatamente.

—Tenemos que volver.

Alejandro asintió.

Cuando llegaron a NOVVA, las luces de seguridad estaban encendidas en varios sectores del edificio.

Iván los esperaba frente a la sala de control.

—Llegaron justo a tiempo.

—¿Qué encontraste? —preguntó Alejandro.

Iván señaló la pantalla.

En ella aparecía una fotografía antigua de su abuelo.

Debajo había una frase:

“PROYECTO MENDOZA — FASE II.”

Elena se acercó.

—¿Qué significa?

Iván negó con la cabeza.

—Todavía no lo sabemos.

De repente, apareció un nuevo mensaje.

“LA FASE II NO FUE CREADA PARA PROTEGER A NOVVA.”

Los tres se quedaron en silencio.

Entonces apareció una segunda línea:

“FUE CREADA PARA PROTEGER A LA FAMILIA MENDOZA.”

Alejandro sintió un escalofrío.

—Mi abuelo sabía que esto iba a ocurrir.

Iván asintió lentamente.

—Y parece que sabía exactamente quién sería el próximo objetivo.

La pantalla cambió.

Apareció un nombre.

Alejandro se quedó completamente inmóvil.

—No puede ser… —susurró Elena.

Alejandro miró a Iván.

—¿Quién es esa persona?

Iván observó la pantalla con preocupación.

—Alguien que tu abuelo nunca quiso que encontraras.

Iván se acercó lentamente a la pantalla y comenzó a observar cada detalle del archivo.

Durante varios segundos no dijo nada.

Alejandro lo miró con impaciencia.

—¿Qué encontraste?

Iván amplió la imagen y revisó nuevamente los documentos que aparecían en la pantalla.

—Espera…

Elena se acercó también.

—¿Qué estás buscando?

Iván permaneció en silencio hasta que finalmente negó con la cabeza.

—Tu abuelo es más misterioso de lo que todos pensábamos.

Alejandro frunció el ceño.

—¿Por qué dices eso?

Iván señaló varios documentos.

—Mira las fechas. Estos archivos fueron creados mucho antes de que NOVVA comenzara a funcionar oficialmente. Tu abuelo ya estaba preparando algo.

Alejandro observó la pantalla.

—¿Entonces NOVVA fue creada por otra razón?

—Eso parece —respondió Iván—. La empresa pudo haber sido solamente una parte de un proyecto mucho más grande.

Elena tomó uno de los documentos.

—Aquí aparece el mismo símbolo que encontramos anteriormente.

Alejandro se acercó.

—El símbolo de las familias nobles…

Iván asintió.

—Exactamente. Y hay algo todavía más extraño.

Abrió otro archivo.

En la pantalla apareció una fotografía antigua del abuelo de Alejandro acompañado por varias personas.

Pero había una persona cuyo rostro estaba completamente oculto.

—¿Quién es ese? —preguntó Alejandro.

Iván amplió la fotografía.

—No lo sé.

—¿Mi abuelo conocía a esa persona?

—Estoy casi seguro de que sí.

Elena observó la imagen detenidamente.

—¿Y por qué ocultó su rostro?

Iván respiró profundamente.

—Porque probablemente no quería que nadie supiera quién era.

Alejandro apretó los puños.

—Entonces tenemos que descubrirlo.

Iván lo miró seriamente.

—Sí. Pero esta vez debemos tener cuidado. Si tu abuelo mantuvo este secreto durante más de veinte años, seguramente tenía una razón.

En ese momento, la pantalla volvió a cambiar.

Apareció un nuevo mensaje:

“ARCHIVO PERSONAL DEL FUNDADOR.”




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.