Entre la traición y el destino

Capítulo 21

La pantalla permaneció completamente negra durante unos segundos.

Alejandro, Elena e Iván esperaban en silencio.

Finalmente, apareció una grabación.

El rostro del abuelo de Alejandro apareció frente a ellos.

—Si están viendo este mensaje, significa que la Fase II finalmente fue activada.

Alejandro se quedó inmóvil.

—Abuelo…

La grabación continuó.

—Sé que muchas preguntas quedaron sin respuesta. También sé que algunos de ustedes descubrieron cosas que yo intenté ocultar durante años. Pero llegó el momento de contar la verdad.

La imagen cambió.

Apareció un documento antiguo con el nombre:

PROYECTO MENDOZA.

—NOVVA nunca fue creada únicamente como una empresa —explicó el abuelo—. Fue creada para proteger a nuestra familia y preservar todo aquello que durante generaciones intentaron arrebatarnos.

Iván abrió los ojos.

—Entonces NOVVA…

—Exactamente —respondió Alejandro—. Era una fachada para algo mucho más grande.

La grabación mostró varias fotografías antiguas.

En ellas aparecía el abuelo junto a diferentes personas.

Elena reconoció inmediatamente uno de los símbolos.

—Es el mismo símbolo que encontramos anteriormente.

La voz del abuelo continuó:

—Durante años, varias familias poderosas intentaron acercarse a nosotros. Algunas querían controlar nuestros negocios. Otras querían obtener información que jamás debió salir de nuestra familia.

Apareció nuevamente el símbolo.

—Por eso creé una estructura de protección. La empresa, los archivos y ALCOM formaban parte de ella.

Alejandro miró a Iván.

—Entonces ALCOM también fue creado desde el principio.

—Sí —respondió Iván—. Todo estaba conectado.

La grabación continuó.

—Pero cometí un error. Pensé que podía proteger a todos manteniendo la verdad oculta. No imaginé que el peligro terminaría llegando a mis propios hijos y nietos.

Alejandro bajó la mirada.

La siguiente imagen mostró a su padre y a su hermana cuando eran jóvenes.

—Tu padre descubrió parte de la verdad. Por eso tuve que mantenerlo alejado. Tu hermana también terminó involucrada sin saberlo.

Alejandro sintió un nudo en la garganta.

—Entonces todo lo que ocurrió…

Elena tomó suavemente su mano.

—No fue culpa tuya.

Alejandro apretó su mano.

La grabación continuó.

—Si llegaste hasta aquí, Alejandro, significa que ya eres el responsable de NOVVA. Pero recuerda algo: la empresa nunca fue lo más importante. Lo más importante siempre fue la familia.

La pantalla cambió una última vez.

Apareció una fotografía del abuelo junto a una persona cuyo rostro estaba oculto.

—Y esta persona fue mi último aliado.

Alejandro se acercó a la pantalla.

—¿Quién es?

La grabación terminó antes de revelar su identidad.

La pantalla mostró:

ARCHIVO BLOQUEADO.

Iván golpeó suavemente la mesa.

—No puede ser.

Alejandro permaneció en silencio.

Habían descubierto el verdadero propósito de NOVVA, el origen de ALCOM y parte del pasado de su familia, pero todavía quedaba una persona cuya identidad permanecía oculta.

Elena miró a Alejandro.

—¿Estás bien?

Alejandro respiró profundamente.

—No lo sé.

Se apartó de la computadora y salió de la sala.

Elena lo siguió.

Lo encontró junto a una ventana, mirando hacia la ciudad.

—Alejandro.

Él no respondió inmediatamente.

—Toda mi vida pensé que conocía a mi familia —dijo finalmente—. Pensé que conocía a mi abuelo. Después descubrí que mi padre estaba vivo, que mi hermana estaba viva, que mi tío estaba detrás de todo… y ahora descubro que mi abuelo llevaba décadas preparando algo que nunca conocí.

Elena se acercó.

—Es mucho para asimilar.

Alejandro la miró.

—Pero hay algo que sí tengo claro.

—¿Qué?

Alejandro tomó sus manos.

—Tú.

Elena quedó sorprendida.

—¿Yo?

—Sí. En medio de todo este caos, tú eres la única persona con la que siento que puedo ser yo mismo.

Elena lo miró en silencio.

—Cuando pensé que podía perderte, entendí cuánto significabas para mí. Y cuando te fuiste a Francia, sentí que una parte de mí se iba contigo.

Alejandro respiró profundamente.

—No quiero seguir escondiendo lo que siento. No quiero esperar a que aparezca otro problema para decirte lo importante que eres para mí.

Elena sonrió emocionada.

—Alejandro…

—Te quiero, Elena. Y no solamente porque hayas estado conmigo durante todo esto. Te quiero por quién eres, por tu forma de luchar, por tu manera de preocuparte por los demás… y porque cuando estoy contigo, incluso después de todo lo que hemos vivido, siento que puedo tener un poco de paz.

Elena apretó sus manos.

—Yo también siento algo muy fuerte por ti.

Alejandro sonrió.

—¿Eso significa que…?

Elena se acercó un poco más.

—Significa que quiero descubrir qué puede pasar entre nosotros.

Alejandro sonrió.

Por primera vez desde que comenzó toda aquella pesadilla, sintió que algo en su vida empezaba a encontrar su lugar.

Pero dentro de la sala de control, la computadora volvió a emitir una alerta.

Iván miró la pantalla.

ARCHIVO BLOQUEADO — INTENTO DE ACCESO EXTERNO.

Su sonrisa desapareció.

—Alejandro…

Alejandro y Elena regresaron rápidamente.

—¿Qué ocurrió?

Iván señaló la pantalla.

—Alguien está intentando abrir el archivo que tu abuelo dejó bloqueado.

Alejandro observó el mensaje.

—¿Quién?

—Todavía no lo sabemos.

En ese momento, el teléfono de Alejandro comenzó a sonar.

Era Alexander.

—Alexander, ¿qué ocurre? —preguntó Alejandro al contestar.

La voz de Alexander sonaba seria.

—Ya lo descubrí.

Alejandro miró inmediatamente a Elena e Iván.




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