La investigación sobre NOVVA acababa de tomar una dirección completamente inesperada.
Esta vez, la respuesta podía encontrarse en los secretos que el abuelo de Alejandro había guardado durante décadas.
Alejandro permaneció frente a la pantalla.
—Necesitamos saber quién intentó acceder al archivo.
Iván comenzó a revisar los registros de ALCOM.
—La conexión fue breve. Alguien utilizó un sistema externo para intentar entrar al archivo del fundador.
—¿Pudiste identificarlo? —preguntó Elena.
—Todavía no, pero dejó algo.
Iván amplió la información.
En la pantalla apareció una serie de números y, debajo, una fecha.
—Esta fecha corresponde a una reunión que tuvo tu abuelo hace más de veinte años.
Alejandro se acercó.
—¿Con quién?
Iván abrió otro documento.
El nombre apareció en pantalla:
MARCELO VALDÉS.
Alejandro lo observó detenidamente.
—Entonces sí se conocían.
—Y no fue una sola reunión —añadió Iván—. Hay registros de varias.
Alexander continuaba conectado desde Francia.
—Eso confirma lo que encontré. Valdés estuvo relacionado con tu abuelo mucho antes de que NOVVA se hiciera pública.
Elena preguntó:
—¿Pero qué buscaba?
Alexander respondió:
—Eso es precisamente lo que estoy intentando descubrir.
Iván encontró otro archivo.
—Esperen. Hay una transferencia.
Alejandro frunció el ceño.
—¿De dinero?
—No. De información.
Todos quedaron en silencio.
—Tu abuelo envió a Valdés una copia parcial de los documentos del Proyecto Mendoza.
Alejandro abrió los ojos.
—¿Mi abuelo le dio acceso?
—A una parte —aclaró Iván—. Pero parece que después se arrepintió.
Elena tomó el documento.
—Aquí hay una anotación escrita a mano.
Leyó lentamente:
—“Valdés sabe demasiado. A partir de hoy, queda fuera del proyecto.”
Alejandro respiró profundamente.
—Entonces mi abuelo dejó de confiar en él.
—Exactamente —dijo Iván.
Alexander intervino:
—Y hay algo más. Encontré un registro de la última reunión entre ambos.
—¿Cuándo fue? —preguntó Alejandro.
—Tres días antes de que tu abuelo modificara completamente el sistema de seguridad de NOVVA.
Alejandro miró a Elena.
—¿Crees que Valdés sabía lo que mi abuelo estaba preparando?
—Es posible —respondió Elena—. Pero todavía necesitamos pruebas.
Iván asintió.
—Y las tenemos.
Abrió una carpeta que estaba oculta dentro del sistema.
Apareció una grabación de seguridad.
La imagen mostraba al abuelo de Alejandro entrando en una oficina junto a un hombre joven.
Alejandro reconoció inmediatamente a su abuelo.
Pero no al otro hombre.
Iván congeló la imagen.
—Este es el hombre que aparece en la fotografía.
Elena se acercó.
—¿Es Valdés?
Iván negó con la cabeza.
—No.
Alejandro observó el rostro oculto en la grabación.
—Entonces… ¿quién es?
Alexander guardó silencio durante varios segundos.
Finalmente dijo:
—Creo que ya sé quién es.
Todos lo miraron.
—Es Gabriel Duarte.
Alejandro frunció el ceño.
—¿Quién?
—El antiguo abogado de tu abuelo. Desapareció de los registros públicos hace más de veinte años.
Iván abrió rápidamente otro archivo.
—Aquí está.
Apareció una ficha antigua.
Gabriel Duarte — asesor jurídico y administrador externo del Proyecto Mendoza.
Elena quedó sorprendida.
—Entonces él era el aliado de tu abuelo.
Alejandro negó lentamente.
—Pero ¿por qué ocultó su rostro?
Iván continuó revisando los documentos.
—Porque tu abuelo sabía que alguien estaba siguiendo sus movimientos.
De repente, la grabación comenzó a reproducirse nuevamente.
La voz del abuelo de Alejandro se escuchó:
—Gabriel, si algún día alguien encuentra estos archivos, necesitará saber que tú fuiste quien me ayudó a construir la segunda etapa.
Gabriel respondió:
—¿Y si te pasa algo?
El abuelo guardó silencio.
—Entonces protege a mi familia. No importa cuánto tiempo pase.
La grabación terminó.
Alejandro permaneció inmóvil.
—Entonces él estaba intentando protegernos.
Elena asintió.
—Eso parece.
Pero Iván señaló la pantalla.
—Hay algo que no encaja.
—¿Qué?
—La grabación es posterior a la última reunión entre tu abuelo y Valdés.
Alejandro frunció el ceño.
—¿Entonces Valdés no era el enemigo?
—No lo sabemos —respondió Iván—. Pero tampoco podemos acusarlo solamente porque conociera a tu abuelo.
Alexander intervino:
—Precisamente por eso debemos investigar antes de actuar.
Alejandro asintió.
—Nadie será acusado sin pruebas.
En ese momento, ALCOM emitió otra alerta.
“NUEVO ARCHIVO RECUPERADO.”
Iván lo abrió.
Era un documento firmado por el abuelo de Alejandro.
El título decía:
“PARA MI NIETO — CUANDO TODO HAYA TERMINADO.”
Alejandro sintió un escalofrío.
—Ábrelo.
Iván presionó la pantalla.
Aparecieron unas palabras:
“Alejandro, si llegaste hasta aquí, no busques venganza. Busca la verdad.”
Alejandro cerró los ojos por un instante.
Su abuelo continuó:
“NOVVA no fue creada para conquistar poder. Fue creada para que nuestra familia pudiera decidir su propio destino.”
El mensaje terminaba con una última frase:
“Y si alguna vez tienes que elegir entre la empresa y las personas que amas, elige a las personas.”
Alejandro permaneció en silencio.
Elena tomó su mano.
—Ahora entiendo por qué tu abuelo dejó todo esto.
Alejandro la miró.
—Quería que yo aprendiera algo que él nunca pudo hacer.
Editado: 01.10.2026