Habían pasado varios días desde entonces. Azazel me ordenó que debía quedarme encerrada en la habitación hasta nuevo aviso, junto a Kiara. No protesté, no cuestioné…Obedecí sin rechitar.
Esa mañana, se cumplía un mes desde mi llegada al Infierno. Kiara estaba haciendo su rutina matutina y Jack estaba a su lado. Los dos se reían de algo. Me froté los ojos.
-Buenos días, Collet.-me saludó Jack.
-¿Qué haces aquí?
-Hacerte una visita, ya que no nos hemos visto en días.
Kiara saltó a la cama enérgicamente y se acercó demasiado a mi. Su cara estaba a pocos centímetro de la mía.
-Jack me ha contado lo que pasó en el baile.¿Estás mejor, hermanita?
-Kiara, distancia. Por favor.
Kiara se disculpó con una torpe sonrisa y se sentó a mi lado. A continuación, vi el bol de arroz que Jack sostenía en sus manos. Hice un círculo en el aire y el bol empezó a flotar. Lo atraje a mis manos y empecé a comer de él. Tanto Kiara y Jack se me quedaron viendo embobados.
-Acabas de hacer…¿Un hechizo?-se dirigió Kiara hacia mi con los ojos muy abiertos.
Yo solo señalé la pila de libro que había en una de las esquinas de la habitación, Era el montón de manuscritos que Kai me dio y que por fin había terminado. Jack me pidió salir a hablar a olas. Yo me negué justificándome con la orden de Azazel.
-¿Desde cuándo haces caso omiso a lo que te dicen?
-Yo tengo que ir a desayunar, os dejo solos.-anunció Kiara caminando hacia la puerta.
-Adios, Kiara. Que te aproveche el desayuno.
Kiara me agradeció con desconfianza y, después, cerró la puerta tras su paso. Jack me observaba en estado de shock, como i acabase de cometer un crimen. Yo solo seguí comiendo el arroz.
-Solo le he dicho adiós.
-Y has sido agradable con Kiara. Tú no sueles ser tan…-buscó las palabras correctas.-Tan maja.
Fruncí el ceño sintiéndome ofendida.
-La Collet que yo conozco tiene mal genio, es sarcástica, distante y…¡Borde!
-Vaya, gracias…
-¿Y desde cuándo puedes hacer magia?¿Es que los humanos hacemos ahora magia?
-No. Mi padre es un serafín y eso me hace medio humana.-expliqué vagamente.
Jack dio vueltas alrededor del dormitorio. Yo seguí zampando del bol.
-¿Entonces te puedes transformar en un ángel?
-No,-replanteé mi respuesta-que yo sepa.
El tiempo pasó lentamente en el momento que Jack dejó de hacer preguntas. Seguía teniendo sueño. Me limité a seguir comiendo y mirar a través de la ventana. Al cabo de un rato, Kai entró sin llamar a la puerta. Miró a Jack con especial rechazo al verle a mi lado. Después anunció que debía irme, había llegado la hora de reunirnos con la Corte de las Sombras.
Durante todo el trayecto me oculté bajo la capucha de mi capa. Todos los habitantes de Satania me observaban desde el carruaje. Ya sabían de mis existencia gracias a los rumores que corrían.
Volvía a estar en esa oscura sala. Reconocía Lucifer, Mefitófeles y Lucifer bajo las luces de las velas. A lo otros dos miembro no ya que no acababa de entablar contacto con ellos. Los invitados en esa reunión fuimos yo, Kai y mi padre.
-Semyaza.-pronunció Lucifer el nombre del demonio de los cuatro brazos y apariencias de salvaje.-Dilo.
-Como ministro de relaciones exteriores, puedo confirmar que he tenido un encuentro con Argansta. Han llegado los rumores sobre Collet al reino vecino.
-Genial…-murmuró su majestad.-¿Y sabes con exactitud acerca de lo rumores?
-Se dice que todo es una farsa para evitar la alianza con Argansta y que buscamos declarar la guerra.
-¡Si es que esa mujer busca la guerra a toda costa!-gritó Azazel.
-Tal vez si se me hubiese dejado a mí hablar…-soltó el demonio de la piel casi planca.
-¡Tú a callar,Oni!-Semyazza se levantó de su sitio y e acercó peligrosamente a su compañero.-¿Crees que tú lo habrías hecho mejor?
-No, solo estoy diciendo que eres un inútil para comunicarte con el reino vecino porque eres un bocazas.
Antes de que se desatase una pelea, Lucifer declaró orden en la silencia con un golpe en la mesa. Luego miró directamente a los ojos de mi padre, quien se había mantenido como oyente y espectados de la reunión hasta ese momento.
-Habla Caín.-declaró el rey.
-Tal vez yo podría hablar con la reina Argansta.
Semyazza soltó una carcajada descarada y e burló de mi padre.
-Olvidas que sigo siendo un serafín mientras siga teniendo las gemas.
Eso, el hecho de que Caín siguiese siendo un ángel de alto rango, le permitía la habilidad de tomar la forma que quisiese y el poder divino de un serafín. Mefistófeles le miró con repudio.
-Solo tú sabes donde las tienes escondidas.
La reunión se dio por concluida a excepción de Caín, Azazel y Lucifer. A nosotros se nos pidió ser pacientes. Debíamos esperar en el pasillo. El demonio de la piel de porcelana se cruzó con nosotros. Me hizo un gesto con la cabeza para que le siguiese.
-No.-dijo Kai.
No le llevé la contraria a su orden. Kai se extrañó.
-¿Por qué no te quejas?-me miró con una mezcla de temor y desconfianza.
-Debo obedecerte, ¿no? Nuestro trato.
-Vete con él y desaparece de mi vista.
Su respuesta era contradictoria, pero le hice caso.