Entre las cenizas

18-Avanzando

-¡Solana, detente!

El Serafín de la destrucción irrumpió en el Consejo. Observo al ángel temblar de miedo mientras sostenía el cuerpo de un pequeño sin vida. El hijo de aquella mujer estaba en sus brazos, en un profundo sueño.

Diana, la serafina de la tierra, despreció a Caín internamente cuando él tocó a esa mujer.

-¿Qué haces?-se horrorizó ella.

-Matar a los enfermos no es la solución.

-Los serafines, aún más los ángeles, somos vulnerables a las enfermedades. Un simple catarro nos debilita a nosotros, pero a los ángeles les mata por completo.-habló Oliver alto y claro con su voz imponente.

-¡Existe la medicina! Se les puede tratar.

Aramis, que guardaba silencio, era el único que llegaba a concordar con las ideas de Caín. De repente, una flecha atravesó la garganta de la mujer. Ella se retorció y soltó un último grito ahogado antes de caer al suelo. Yacía muerta, junto a su hijo y al resto de cuerpos sin vida. Caín alzó la vista hacia Solana, quien sostenía el arco. Detrás de ella estaba la pequeña Kiara, quien cada día gloriorizaba más a su amada madre, creyendo que era la mujer más justa del mundo. Todos podían ver la tensión que había en los ojos de ambos reyes...

Kai me dio un colleja y Kiara le hechó la bronca. El libro que tenía en mis manos se me cayó al suelo. Me agaché para recogerlo.

-Kiara deberías ir con mamá. Es hora de tus clases.

-¡Pero aún n hemos terminado la partida!-protestó ella señalando un tablero de un juego semejante a las damas.

Kai despeinó el pelo castaño de Kiara con dulzura y delicadeza.

-Mañana seguiremos, pero los estudios también son importantes.

-Vale, pero más te vale venir en la noche a contarme uno de tus cuentos.

Kiara se alejó brincando con optimismo y alegría. Me volvía sentar en el sofá, con el libro en mis manos. Kai se tiró a la cama y me observó con sus ojo carmesí por un buen rato.

-¿Qué me ves?

-La pregunta correcta sería qué te pasa a ti.-se acercó a mi con un andar imponente que normalmente me habría dado miedo.

-Estas más obediente,¿por qué?

Hizo aparecer la cadena y tiró de mi. Caí al suelo. Kai espero que le suplicara, que le gritase...cualquier reacción violenta llena de ira.

-Desearía tener algo con lo que hacerte daño para que me supliques.

Hice un hechizo para atraer un bolígrafo que había en el escritorio.

-Servirá.

Me miró atónito, con los ojos en blanco.

-Sí, puedo hacer hechizos y magia. Lo descubrí hace poco.

Kai me soltó y gruñó. Se arrodilló ante mi para estar a mi altura.

-Nadie en su sano juicio se deja hacer daño y no intenta escapar cuando le están humillando constantemente como hago yo contigo. ¿Qué te ha hecho cambiar, humana?

-Últimamente estás muy pesado.

Me heché hacia atrás para alejarme de él ya que estaba demasiado cerca de mí, especialmente de mi cara.

-No gritas, no me tienes miedo...

-Eres tú el que está raro. Te recuerdo que te disculpaste.-le dije con mofa.

Kai se dirigió a la puerta. Abrió la puerta.

-Ese "lo siento" iba en serio.-susurró de forma apagada.



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En el texto hay: #demonios, #fantaiaoscura, #romantasy

Editado: 13.01.2026

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