Entre las cenizas

19-Amuleto de hermanas

Hasta aquel día no me había dado cuenta. No era la primera vez que veía a Kai sonreir con Kiara. Nunca le había prestado especial atención. Con ella, él se veía feliz de verdad. Por otro lado, tampoco me percaté de cómo ignoraba a su padre cuando hablaba de guerra, el ejército y armas. Azazel siempre hablaba de esos temas en los desayunos. Al resto no nos quedaba más remedio que escucharle, pero Kai se despistaba jugando con la comida de u plato, un cubierto o cualquier cosa que estuviese a su alcance. No obstante, cuando se cambiaba de tema y se debatía sobre política, filosofía o cualquier otra área de conocimiento, él abría bien los ojos y los oídos. Eran detalles que no me había dado cuenta.

Toqué antes de entrar en la habitación de Jack. Habían pasado varios días desde la última vez que nos vimos. Estuve demasiado ocupada con visiones del pasado y otros pensamientos míos.

Kiara estaba con él jugando a un juego de manos. Al parecer, él había logrado entablar amistad con Kiara. Ella se entusiasmó demasiado y se abalanzó sobre mí con un gran abrazo. Jack se rio por lo bajo, mirándome divertido de la situación.

-Mamá, digo Miyuki,-se corrigió ella solita.-me ha conseguido algo que quería darte. Tengo un regalo. Ven.

-Kiara, espérame en tu habitación, ahora vengo.

Ella asintió. Nos abandonó dejándonos a solas. Jack estaba en la cama. Me sonrió. Chocamos las mano.

-Tenía ganas de verte.-confesó.

-He estado ocupada, lo siento.Yo también te he hechado mucho de menos.-le di un abrazo, casi acurrucándome en él.-Estos días han sido pesados, obre todo Kai.

-¡¿Te ha vuelto a hacer daño?!-casi se sobresaltó.

Negué con la cabeza y le observé. No tenía ningún moratón en sus profundos ojos negros. Me alegraba ver que no le habían hecho más daño por mis actos. Obedecer y no mostrarme rebelde era lo mejor, explícitamente por Jack. Ya no pagaría por mi osadía.

-Collet, si te soy sincero, Kai se vio destrozado cuando vino a buscarme ese día.

Pensé en todas las palabras que le dije a ese canalla. Descarté de inmediato la posibilidad de que Kai se sintiese ofendido por mis palabras. Los demonio eras seres despiadados incapaces de sentir otra cosa que no fuese ego, avaricia,lujuria o ira. Así les veía yo.

-Yo no entiendo a ese chico.

-Realmente creo que los demonios si aman, pero son violentos.-Jack se hechó en la cama, con los brazos detrás de la cabeza.-Solo hace falta ver cómo Azazel mira a Miyuki y como Kai sonría con Kiara como un niño. Casi siempre se comportan como seres sin corazón a veces ocultando esos sentimientos.-le miré directamente a su cara. Analicé cada detalle de su cara.-Tal vez los humanos y los demonios no seamos tan distintos...

-¡Has perdido la cabeza!-casi grité.-Saca el cuaderno.

Jack se puso en pie y rebuscó entre los cajones del escritorio. Extrajo la libreta donde teníamos nuestro plan de escape que nos pasamos en vela haciendo.

-Ya tenemos la confianza de Kiara y conocimientos suficientes sobre el Infierno y la magia.

Tachó con el lápiz la fase A.

-Tacha también la fase B. Tenemos suficientes aliados: Kiara, Azazel, mi padre y añade a Zyran-le informé

-¿Quién?

-Un miembro de la Corte de las Sombras.

Él me miró con complicidad, sonrió y negó ligeramente con la cabeza. Vi "fase B" ser tachada por sus manos suaves. Pasábamos directamente al siguiente paso.

-Fase C: Despertar el poder de Kiara. ¿En qué nos ayudará esto?

-La destrucción es una magia que permite alterar las cosas transformándolas en algo nuevo.-le contesté vagamente repitiendo la explicación de mi padre.-¿Me recuerdas la fase D?

-Hacer cuestionar a Kiara y convencerla de que nos lleve al mundo humano para comprobar que de verdad somos los últimos humanos. Y ahí lo dejamos. Acordamos que en función de lo que descubriésemos decidiríamos cómo y hacia dónde escaparíamos.

Planteé la posibilidad de que le preguntásemos a mi padre, pero Jack se puso a la defensiva.

-No, Collet: Tú padre e pondrá paranoico, nos leerá nuestros recuerdos y al garete todo el plan. Atente a lo que hemos acordados.

-Vale, vale...No hace falta que grites. Cambia la fase D por la C, creo que lo tenemos más fácil.

Jack me hechó de la habitación bajo la excusa de que quería irse a dormir. Yo me dirigí al dormitorio de Kiara. Ella me esperaba justo en la puerta como el perro que espera la llegada de u dueño. Dio saltitos de la emoción cuando me vio. Era demasiado inocente.

Me entregó una caja de terciopelo rojo. En su interior contenía un collar verde con forma de gota. Era una joya preciosa.

-Es de jade, para que te traiga prosperioridad y fortuna buena.

Sabías que la piedra de jade tenía algunas supersticiones mitológicas. En un pasado no habría creido en ellas, pero teniendo en cuenta que estaba rodeada de seres divinos, ángeles y demonios...

-Jack me contó que el verde era tu color favorito, por eso que sea de jade.

Luego, Kiara cogió de su tocador otro colgante idéntico y lo acercó al mío. Ambas joyas formaban juntas un corazón.

-Para que estemos unidas por siempre. Como un amuleto de la amistad, solo que de hermanas.

-Es muy bonito, gracias.

Ella me volvió a abrazar más intensivamente. Fue incómodo, pero le devolví el abrazo. Luego me contó que me apreciaba mucho y que agradecía de tenerme de hermana. Sentí que tenía a Kiara comiendo de la palma de mi mano.



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En el texto hay: #demonios, #fantaiaoscura, #romantasy

Editado: 13.01.2026

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