Pasaban las horas y había perdido la noción del tiempo. Prácticamente no había ninguna ventana o hueco por donde pudiese entrar la luz. Estábamos en una sala cerrada por completo.
-Collet.-Escuché la voz de mi padre.
La pared salió volando. Las criaturas humeantes de mi padre se acercaron a Kai y Akane. Rompieron esas cadenas. Kai estaba demasiado débil, pero resistía. En cambio yo me sentía exhausta y hambrienta. Tenía una herida en la frente. Debía de ser por el golpe que recibí.
-¡Mi niña!
-Papá...
-¡Tú estás demente!
-Ve a por Kiara...Solana está aquí.
Mi padre puso los ojos en blanco.Tenía algo debajo de su camisa, era el pedrusco que contenía las gemas del tiempo y la destrucción. Mi padre emitía una luz doradiza y majestuosa, pero ténue. Jack me sujetó
-Supe que algo no estaba bien cuando no apareciste en la noche. Argansta está muerta y hay ángeles rodeando el palacio.
-Jack me lo ha contado todo...-habló mi padre.-Ya hablaremos tú y yo después. Tengo que ir a buscar a Solana.
-Te ves débil Caín.-se dirigió Kai a mi padre.-No podrás contra un ejército entero y contra Solana a la vez.
-Tal vez él solo no, pero si Akane coge la corona...-añadió Zyran apareciendo de las espaldas de mi padre.-Esto es un potenciador de magia y aumentará tu poder, hija.
Akane, con un brillo de alegría y lágrimas, se dejó coger por los brazos de Zyran. Era un momento de reencuentro de padre e hija emotivo. Antes de que Zyran pusiese en la cabeza la corona a Akane, me levante y le agarré con fuerza.
-Debe ser Kai.
Zyran se apartó de mí y me miró desconcertado. Iba a decir algo. Mi padre intervino. Su forma de serafín imponía temor por su grandiosidad.
-Collet posee el poder de la piedra del tiempo.
Entonces Zyran, con un mal sabor de boca, cedió la corona a Kai. Él se quedó petrificando observando la corona. Fijó una vez más sus ojos carmesí en mi y yo asentí. Se la puso y siguió a mi padre. Todos les siguieron. Jack me detuvo antes de que yo marchase detrás del grupo también.
-Collet, le conté la verdad a Kiara. No la he convencido de que cause un atentado...
-¿¡Qué!?
Cogió mis manos.
-Collet, sé que hay algo que no me has contado...Lo siento, pero no voy a seguirte si me mientes.
Hubo un silencio... Caín nos llamaba a los dos.
-Collet, ¿hay algo que no me quieras contar?
-Yo...No tenía pensado escapar contigo...Tengo otros planes.
Entonces el me miró roto. Algo se quebró en mi querido Jack. La visión me decía que debía que debía estar a su lado, pero yo quería venganza. Ese odio había crecido demasiado en mí, me había consumido y ya no había vuelta atrás.
-¡Jack y Collet, vámonos ya!-nos reclamaba mi padre.
Salimos al exterior. Solana había encontrado a Kiara. Ella estaba asustada mientras su madre le agarraba del cuello. Azazel, Miyuki, Lucifer estaban ahí, acorralados. Mefistófeles yacía partido a la mitad, al lado del señor del Infierno.
-Hermana...
-Luci.-miró a mi padre.-Caín, las gemas.
Apretó el cuello de Kiara. Amenazaba con decapitarla. No le importaba matar a su propia hija. Solana la buscaba porque sabía que la debilidad de Caín eran sus hijos.
Kai inspiró aire y hechó fuego por la boca, abalanzándose sobre Kiara. Quemó su cara. Azazel gritó por su hijo. Caín hizo aparecer un cetro y , con él, dio un golpe en el suelo. Todo el suelo se agrietó y empezó a destrozarse todo.
-Jack, sujeta fuerte las gemas y a Collet.-le pidió.
Solana alzó la mano y abrió una grieta dorada en el cielo. Era un portal interdimensional. Un ejército descendía con lanzas en las manos y cañones de oro. La caballería, galopando sobre pegasos, iba por delante. Azazel y Miyuki, a Lucifer y el ejército oni, Yuki y Tina, Zyran y Akane. Se habían preparado para la masacre que dio comienzo.