Entre las cenizas y el brillo

El amor esta en los detalles

Stella y Alastor habían vuelto al castillo cuando el sol comenzaba a descender. Allí los esperaba Camil, el domador de bestias, quien al verlos llegar sonrió con alivio y se agachó para acariciar a Leo, que movía la cola inquieto.
—Qué bueno que llegaron. Me avisaron que el rey vuelve de Thanil, por eso mandé a Leo —dijo, incorporándose.
—Gracias, Camil. Voy a cambiarme. Deberías prepararte igual, mi padre en cada viaje trae una nueva bestia —respondió Stella mientras se adentraba en el castillo, ya anticipando el cansancio que traía cada regreso del rey.
—Gracias por avisarnos —agregó Alastor—. De lo contrario nos hubiésemos quedado más tiempo en el bosque. ¿Y cómo va la bestia que encontraste allí?

Camil dudó un instante antes de responder, como si eligiera bien sus palabras.
—Se está adaptando… es una especie de lobo azul, pero tenía rastros de polvo brillante. Eso es lo que me preocupa. Temo que hayan vuelto. —
Alastor frunció el ceño.

—Dudo que hayan vuelto desde lo que pasó. Aun así, voy a suspender las visitas de la princesa al bosque por ahora. —
—Sí, me parece lo mejor —asintió Camil—. Que vaya a otro lugar, y si insiste en ir al bosque, lleven a Leo y a Sedis.
Al terminar la conversación Camil continuo con su trabajo revisando las Bestias a su alrededor , sin que nadie se diera cuenta, incluso ni el mismo Camil, Alastor lo observaba con una expresión incomprensible.
No mucho después, el sonido del carruaje anunció la llegada del rey. Tal como Stella había dicho, bajó acompañado de una nueva bestia. Ella ya estaba allí, erguida y solemne, inclinándose para recibirlo.
—Stella, te traje esta bestia del reino de Thanil. El príncipe me la regaló.

Desde el carruaje descendió una jaula. En su interior había un ave blanca y brillante, de gran tamaño, con las plumas resplandecientes y los ojos cuidadosamente vendados.
—Se encuentra en los lagos de su reino. Es difícil de conseguir. No le saques la venda, sus ojos encandilan a sus presas y así las mata —explicó el rey con una sonrisa satisfecha.
—Gracias, papá —respondió Stella mientras tomaba la jaula y observaba al ave con atención, sintiendo una mezcla de fascinación y lástima.
—Que Camil la dome. Ahora deberías seguir con tus estudios, Stella.—
—Sí, papá, muchas gracias —dijo inclinándose antes de retroceder.

Stella se alejó junto a Alastor y Camil, sosteniendo la jaula con cuidado. No odiaba a su padre, pero su regreso siempre significaba lo mismo días encerrada, estudiando sin descanso, sin poder salir a menos que él lo permitiera.
—Camil, mirá esto —dijo en voz baja—. ¿Sabés qué tipo de bestia es? Mi papá me explicó, pero…
—Es impresionante. Un Encandil —respondió con admiración—. Pobrecito… dejalo, vamos a sacarlo y quitarle la venda. Lo voy a domar.
—Pensé que papá se iba a quedar más tiempo —murmuró Stella—. Después de todo, la alianza entre Thanil y Alagris es importante.
—Lo es, princesa, pero el rey ya tenía negociado cómo llevarla a cabo —explicó Alastor—. Alagris tiene piedras preciosas, cultivo y comercio. Somos una nación fuerte, pero nos faltaban guerreros y armas, justo lo que Thanil tiene. Es la alianza perfecta.
—Es verdad —asintió ella—. Como mi padre visitó su reino estos días, ellos vendrán pronto a Alagris. Tenemos que prepararnos para darles la bienvenida.

Camil comenzó a quitar con cuidado al ave de la jaula. Aquella noche se quedaría despierto, cuidando al Encandil. Alastor acompañó luego a la princesa a sus clases y, al finalizar, Stella se retiró a descansar.
Más tarde, Alastor fue llamado a presencia del rey.

—Permiso, ¿que puedo hacer por usted, alteza? —dijo, inclinando la cabeza.
—Alastor, como sabés, en unos días vendrán el rey y el príncipe de Thanil. Necesito que te asegures de que Stella no salga y que se quede preparando todo.
—Como desee, señor.

El rey guardó silencio unos segundos antes de continuar.

—Algo más. Al venir por el bosque vi rastros de polvo brillante. No quiero ver a Stella allí. Voy a mandar al escuadrón de exploradores.

—Entendido.—Alastor agachó la cabeza

—Te podes retirar—

Los Encandil son una señal de nuevos comienzos ¿será un nuevo comienzo para este reino?



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En el texto hay: magia, venganza

Editado: 26.02.2026

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