Con el tiempo, Valentina se graduó con honores y fue contratada por una firma respetada. Alejandro también experimentó cambios positivos en su carrera; aprendió a equilibrar su vida personal y profesional.
Su amor floreció a pesar de las adversidades; aprendieron a apoyarse mutuamente en sus respectivas carreras y se convirtieron en un equipo formidable.
Finalmente, después de varios años juntos y muchas experiencias compartidas, Alejandro tomó la mano de Valentina mientras caminaban por el mismo parque donde todo había comenzado.
"¿Te gustaría darme el honor de ser mi esposa?", preguntó él con nerviosismo mientras sacaba un anillo del bolsillo.
Valentina sonrió con lágrimas en los ojos y asintió emocionada. "Sí", respondió ella sin dudarlo.
Editado: 06.01.2026