Entre las Sombras

CAPITULO 1: Sospechas vagas…

*llamada telefónica*

-Hola?

+ ¡Hola cariño! ¿llegaste bien?

-Si papá, llegue muy bien, estoy esperando un taxi para irme al departamento

+ bien cariño, te deposite un poco de dinero, para que puedan salir a comer o hacer un poco de compras

*notificación del banco*

- ay papá! Es mucho dinero esto, pero muchas gracias

+ todo por mi princesa, cuídate mucho y llámame cuando llegues al departamento, quiero saludar a April

-si, no te preocupes, un beso

Colgué la llamada y procedí a tomarme un taxi, las vistas de la gran ciudad desde la ventanilla eran tan nostálgicas, recordando viejos tiempos, viendo como casi nada cambio, las calles llenas de personas apresuradas para llegar a su café de las mañanas antes de su rutina laboral, los autos pitando, los repartidores en su bicicleta pasando entre todo el mundo, el olor riquísimo de las alcantarillas (creo que es lo único que no extrañe) y esa pizzería que desde pequeña es mi favorita.

Baje del taxi y quede con mis maletas frente al edificio de departamentos, April a estas horas esta trabajando, pero ella me mando un mensaje antes de salir de aeropuerto.

*Mensaje de April*

-Hola Rave, te deje una llave escondida al costado de la escalera, avísame cualquier cosa que necesites, nos vemos a la noche, te quiero y, por cierto, Bienvenida de nuevo pequeña ratita 😉

ella hace muchos años me comenzó a decir así, porque nuestros papás trabajaban en el mismo laboratorio, compartieron muchos proyectos, pero el papá de April, trabajaba en uno en donde tenia animales de prueba, 4 tortuguitas y una rata, a veces yo acompañaba a mi papá cuando no tenia con quien dejarme y April siempre estaba metida en ese lugar y nos hicimos amigas con el tiempo, ella le puso nombres a esos animales, Donatello, Miguel Ángel, Raphael y Leonardo a las 4 tortugas y les puso colores distintos en su caparazón para diferenciarlos, a la rata yo le puse queso, y era la mejor ratita del mundo, luego del accidente que lo destruyo todo, yo lo primero que pensé como niña fue “¡las mascotas!” y luego nos enteramos de lo que paso con el papá de April y llego el funeral y ya me olvide de eso.

Los años pasaron y ella y yo nos alejamos, mi papá decidió que fue mucho todo lo que paso y que quería algo mas tranquilo para nuestras vidas y nos fuimos al pueblo de Jim Thorpe, Pensilvania, trate de seguir en contacto con ella, pero con el tiempo se perdió. Hasta que terminé la preparatoria y decidí estudiar en New York, la llame y le pedí si me podía ayudar, fue como si los años no hubieran pasado, me dijo muy emocionada que sí y me recibió en su apartamento.

Deje mis cosas en la habitación extra que tenia ella, donde compartía con otra chica que decidió mudarse, así que, en hora buena. La noche llego y yo había comprado pizza y refresco de mi lugar favorito para esperarla y ponernos al día, escuche la puerta abrirse

-Hola pequeña ratita! ¿Como estas? – dejo su mochila sobre el sofá y me dio un fuerte abrazo

+Hola April! Muy bien la verdad, el vuelo fue bastante rápido y el viaje en taxi bastante conmovedor.

-Que bueno la verdad, ¿ya te instalaste?

+Deje mis maletas en la habitación y me di un baño, que bastante falta me hacía y compré comida

-mmm! Si puedo oler esa pizza, ¿es de Domino´s?

+Jajaja si claro, siempre fiel- le dije dando golpecitos a la caja.

Nos sentamos en el piso de la sala a tomar y comer mientras mirábamos una película, ya estábamos por terminarla hasta que sonó su celular. Lo atendió y se notaba muy cortante y nerviosa y termino la llamada con un “iré pronto, les aviso cuando llegue”

+ ¿tienes que irte? – dije mirando mi reloj – son casi las once de la noche

-Si, lo siento, me llamaron del trabajo para cubrir una noticia y trabajo es trabajo y así como los malos no descansan tampoco los reporteros – dijo dándome una sonrisa y guiñándome un ojo.

+ Esta bien, cuídate mucho, yo iré a dormir, pero dejo el celular en alto para que puedas llamarme si necesitas algo

-Gracias ratita, no te preocupes, me dio un beso y se fue.

Se fue tan deprisa que se olvido de su gafete de prensa, lo agarre y baje las escaleras rápido, pero cuando llegue a la calle, ya se había subido a un taxi. Por suerte apareció otro, lo pare y me subí

-Siga a ese taxi dije- ah siempre quise decir eso la verdad jeje.

Casi lo perdimos en algunas cuadras, pero luego vi que freno, enfrente de un callejón bastante oscuro y la verdad me pareció raro, no veía a la policía o a otros reporteros y le pedí al conductor que frené en la esquina, sin que ella me viera, para poder ver lo que hacía.

Bajo del taxi y se adentró al callejón, me asome por una de las esquinas y la vi parada bajo una luz hablándole a las sombras, camine despacio acercándome a ella

- ¿April? ¿Qué haces?

+ ¡Rave! ¿Qué haces aquí?

-Perdón por seguirte, te olvidaste tu gafete de prensa y pensé que la necesitarías, pero por lo visto no – dije mientras trataba de ver atrás de ella para ver con quien hablaba, no veían mucho, pero se notaba que había unas personas en las sombras.




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