Entre las sombras del caos

6.

 

Toda mi vida se había basado en simplemente huir, matar, solo sobrevivir un día más. Pero ahora había tomado un giro inesperado, mi sed de venganza era mucho más grande que mis instintos por huir, mi sed de sangre negra incluso había llegado a mitigar mi sentido común. 

Regresé al antes baluarte, regresé solo para buscar y poder enterrar el cuerpo de Liam. Desde donde estaba se podría ver el gran muro que rodeaba la aldea, de no haber sido derribado. Comencé a caminar hacía el lugar del que había huido.

Casi podría jurar que había visto desplomarse el cuerpo de Liam, cuando la flecha cruzó su pecho. Creí que el cuerpo de mi chico seguiría en el lugar donde lo vi caer, pero no fue así, la mayoría de las personas sin vida seguían en el lugar donde habían muerto a manos de los soldados Oscuros, pero en cambio el cuerpo de Liam se había esfumado.

Una lagrima rodó por y mejilla y yo no pude más que desvanecerme en el suelo. Dejé todas mis armas en el piso y me dispuse a llorar en el lugar donde debía estar el cuerpo de Liam. 

- Tranquila, él está bien, le quedará una gran cicatriz, pero debería vivir. 

La voz era algo distinto de lo que había escuchado antes, era recatada, pacifica pero tenía cierto tono de dureza. Me limpié las lágrimas y busqué al dueño de la voz. 

- ¿De qué estás hablando?- con la mirada seguía buscando al dueño de la voz. 

- El Sombra, azul rey. 

- ¿Y tú como lo sabes?

- Yo vi como se lo llevaban a Delanai, junto con los otros. 

El dueño de la voz estaba escondido tras unos matorrales, pero miraba hacia la dirección contraria a mí. 

- Sal de tu escondite, sé que estás tras los matorrales. 

- Tienes una vista aguda. Es una gran ventaja. 

De pronto la voz parecía provenir de otro lugar completamente distinto. Volví a buscar con la vista al dueño de la voz. 

- ¿Quién diablos eres?- necesitaba pronto una respuesta.

- Si te lo digo no te gustará.

- ¿Y? ¿acaso importa?

El chico misterioso pronto estuvo frente a mí, ni siquiera lo vi acercarse. Llevaba el mismo uniforme militar negro que los soldaditos Oscuros. Su rostro era increíblemente agradable a la vista, era guapo, de eso no cabía duda alguna. Sus ojos negros- azulados destacaban entre su piel morena claro. Al verlo por un mínimo instante, mi rencor por los killersoldierblood retrocedió. 

- Mi nombre es Zedd. Zedd Kelsey. Y soy un soldado Oscuro. 

- Eso no es cierto. Los sangre Negra no pueden hacer eso.

- Es que, yo soy mitad Sombra. 

Al decir esto, peinó su sedoso cabello negro hacia atrás y antes de que pudiera darme cuenta se volvió de un precioso tono escarlata.

- Tengo habilidades que los de sangre negra no tienen, tengo lo mejor de ambos lados, de los Sombra, tengo los reflejos rápidos, el cabello, y el buen oído; de los soldados Oscuros tengo la fuerza, y puedo pasar semanas sin comer dormir o incluso beber agua. Además de que puedo regenerar cada molécula de mi cuerpo cuando lo necesito. Pero no solo eso, la fusión de ambas sangres me dio la habilidad de pasar completamente inadvertido a la vista de las personas, incluso a la tuya, por un mili segundo, claro.

- Pero es que eso no es posible. 

- Claro que lo es, y tú también puedes hacer todo lo que yo puedo.

- Estás completamente loco, Zedd.

Se hizo un silencio, pero no incomodo, ni agradable, solo un silencio infernal. Todo lo que había creído imposible ahora se volvía posible, y eso no era permitido. Zedd que había permanecido quieto ahora se había agachado para tomar una de mis dagas negras. 

Y sin que me lo esperara, cortó la palma de su mano. Lo que salía de ella no era sangre color vino de Sombra, ni roja de un Ordinario, tampoco de un sangre Negra. La sangre era de un tono esmeralda. Era imposible. 

- Tú también llevas en tus venas sangre como ésta. Solo déjame mostrarte. 

- Lánzame la daga.

Cuando la lanzó la atrapé del lado de la hoja, quería ver si era cierto lo que ese loco decía, lo más pronto posible. La hoja afilada cortó sin problema alguno mi piel, dejando al descubierto un pequeño torrente de sangre esmeralda. Lo que mis ojos veían era completamente descabellado ¿Cómo es que tenía la sangre igual que Zedd? Yo no me había sometido a ningún experimento como lo había hecho en la base de los sangre Negra. Solo me había sometido a una carga de radiación anormal, pero solo eso... 

Mi cabeza estaba totalmente al revés, cuando repentinamente recordé. Había bebido toda la sangre negra de más de 20 soldados Oscuros. Había comido por casi por completo a 3 de ello. Su ADN ahora estaba interconectado con el mío – y por alguna razón, mi sangre se había tornado esmeralda-. Zedd era un Híbrido, yo también lo era. 

- Pero, ¿por qué yo no puedo hacer lo que tú puedes?... espera, espera, espera, tengo una mejor pregunta. ¿Qué diablos hace un soldado Oscuro fuera de su cuartel, sin una tropa y sin armas? 




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