Entre las sombras I

prologo

Me estaba terminando de alistar, cuando mi hermano me llama, no se puede esperar ni un segundo que terminé de empacar mis cosas, solo baje de la habitación.

—Casi que no. — Se cruzó de brazos enojado.

—Ya perdón.

—No sé qué tanto haces, pero de verdad.

—Estaba tratando de verme bien.

—yo veo a la misma persona de siempre. — Me comenta mirándome de arriba hacia abajo.

—Ya mejor vámonos. — Dije tocando su hombro para salir.

—No se para que te arreglas tanto si quedas igual de fea.

Quizás mi hermano tiene razón, pero también se que tenemos que apresurarnos para llegar a tiempo.

—Eres tan malo, en vez de decirme que me veo bonita solo dices. " Te vez fea".

—Solo se decir la verdad — Admitio.

—Eso me hace sentir peor y siendo mi propio hermano.

—Debemos apurarnos

—si lo que ti diga

—vamos más bien

Ambos salimos corriendo y por suerte la ruta estaba cercana, tomamos el bus, aunque este se encontraba lleno.

—por tu culpa estamos así

—no me regañes

—tu si

pronto entramos y mi hermano se había perdido ahora a mí me tocaba buscar el salón, me apresure hasta que llegue a uno de los salones, escuche unas voces que llegaban, algo me recorrió era una sensación de frio que me invadió y sabía que algo malo estaba por pasar. Niego rotundamente quizás eran malas cosas de mi mente eso era, tenía que simplemente ignorar era una mala cosa de mi mente.

—te piensas quedar, así como si nada — dijo Sandra — te estoy hablando

— eh… ¿Por qué me hablas? — dije desorientada

—porque estas invadiendo mi espacio

—¿desde cuándo esto es tuyo?

—por si no sabías hay más estudiantes y tu estas invadiendo este espacio, así que no te quedes como estatua

—claro que si

—ha, entonces porque no te corres

—si

—eres una rara

No dije nada y estaba siguiendo el espacio, pronto iba al paso, pero me dirigí al grupo de estudiantes y allí hubo una pequeña charla, dentro de aquello estaba mi amor platónico, alguien que estaba segura que jamás tendré algo, además llevaba tres años sabiendo de él, sabiendo sus gustos, parezco una acosadora. Solo suspiro aferrándome a la idea de que jamás voy a tener algo con él, eso pienso yo, no tendré chance.

—no me atrevo — dijo uno de los estudiantes

— ¿Por qué?

—bueno se dice que hay pasan cosas extrañas — el joven comento

— ¿cosas extrañas? — dijo inquieto

—si como gritos pasos, se dice que hay un fantasma — este le estaba respondiendo

—no creo — negó — mas bien son cosas que inventa la gente para generar odio hacia los demás— comento — así que no creo que sea posible

—bueno eso dicen, pero quien sabe

—da escalofríos

—por mí me quedo aquí no me quiero arriesgar

—pero si sabemos quién podía ser

—tan solo son rumores

—no lo sé, pero algo extraño pasa

—no creo ya te dije que puede ser rumores sin sentido, no creo en tales leyendas

—y si es verdad

—nada es probado hasta no verlo

—no sé, pero a mí me da mucho miedo

Me pongo los auriculares antes de que la clase empiece, estaba sentándome en el último lugar y tampoco creo que alguien me note de eso estoy segura, cuando de repente alguien me toca el hombro rápidamente me quito los auriculares, me estaba sorprendiendo de que alguien por lo menos me hable y más sabiendo que era mi amor platónico. Trate de no ponerme nerviosa, pero esto me gana. ¡tiene que estar bien!, hago caso a lo que me dijo a mí misma.

—hola Sara

—este…… h.…ola — dije tartamudeando

—¿te pasa algo? — me dijo extrañado

—no, ¿Por qué?

—te noto tensa

—a bueno son

—olvídalo supongo que estas nerviosa

—yo para nada nerviosa

—bueno olvídalo — dijo sonriendo

—si

—vale, espero que no te haya asustado

—no para nada

—cómo te vi concentrada con la música lo supuse

—no, solo que me sorprendió

Vaya esta sonrisa me derretía más, me pone más nerviosa, estaba que temblaba, pero de forma inmediata me estaba tranquilizando. Bien Sara tienes que tranquilizarte, a lo mejor algo puede pasar o no.

—Sara me gustaría saber si me acompañas a la biblioteca — dijo de repente

—¿Por qué? ¿no vas con tus amigos? — Dije extrañada — ¿porque me lo pide a mí?

—bueno ellos son algo miedosos — dijo

—se supone que los hombres son mas valientes y porque razón querrías que te acompañara

Se estaba notando un tanto nervioso que yo apenas estaba mirándolo, aparte de eso miraba alrededor si estaba solo jugando conmigo

—bueno no se si sabes de los rumores

—oh claro la biblioteca escalofriante

—si quería saber si tu querrías

Volteaba a ver sus amigos para solo confirmar, aparte de estar enamorada de él, también estaba desconfiando

—entonces, ¿me acompañarías?

—sigo insistiendo de tus amigos

—ya te dije que ellos son algo miedosos

— ¿miedosos? No me digas que crees esas cosas

— es para asegurarnos que sí, bueno que solo sea otra cosa

—vale te acompaño y para demostrar que no hay nada — dije mostrándome valiente

—Sara no sé, pero creo en esas cosas

—serás tú, pero créeme que no

—entonces ¿esta noche?

—claro no hay problema,

—bien entonces quedamos así

—si

—bien

No sé por qué le tienen miedo a la biblioteca si cuando pasaba no me ha pasado nada, ni tampoco escucho nada que se le parezca, luego Steven se va nuevamente estaba sola, realmente me había sorprendido, la verdad no se si creer en esas cosas.

—Bueno estudiantes ya todos tomen asiento — informa el profe

Todos asienten y me guardo los auriculares para escuchar con mucha más atención a las indicaciones del profesor.

—como saben en esta semana haremos la celebración de amor y amistad

—Disculpa profe — dijo Sandra — ¿Qué quiere que hagamos?

—bueno este curso está a cargo de las actividades, también tiene que hablar con el grupo b y c



#204 en Thriller
#93 en Misterio
#412 en Fantasía
#255 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: misterio, muerte, suspenso

Editado: 18.07.2024

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.