Entre libros y susurros

Complicidad entre Hermanos

Capítulo 28

La mañana llegó y Clara se despertó sintiéndose renovada después de la conversación que tuvo con Kevin anoche. Sin embargo, su hermano Lucas había tenido una noche muy diferente, recordando al hombre que había visto salir por la ventana de su hermana. Este solamente no había dicho nada al ver aquella sonrisa radiante en ella y solo esperaba el momento exacto en el que estuvieran solos para hablar. No quería que sus padres supieran lo que había descubierto o de lo contrario metería en problemas a su hermana.

Este sabía por aquella sonrisa que había visto en su hermana ella estaba feliz y eso era lo que realmente le importaba. Sin embargo, su curiosidad lo llevó a querer saber más sobre la persona que había hecho sonreír a Clara de esa manera y se atrevía a meterse en su casa como un ladrón solo para verla. Eso le recordaba a sus años de adolescente y sabía que la adrenalina que se sentía en esos momentos era la mejor.

Cuando Lucas bajo a desayunar se encontró con su hermana en la cocina, sirviéndose un tazón de cereal con una sonrisa que no podía disimular. Él solo se sentó a su lado, sintiendo que ese era el momento adecuado para hablar sobre lo que vio.

— Buenos días, hermanita — dijo Lucas, sonriendo — ¿Cómo te va esta mañana?

— ¡Buenos días! — respondió Clara sintiéndose alegre — Estoy bien, gracias. Solo un poco cansada.

Lucas la observó por un momento con una ceja levantada, notando la luz en sus ojos y el sabía perfectamente a qué se debía ese cansancio. Sin embargo, volteo hacia todo los lados antes de hablar para que nadie los estuviera escuchando.

— ¿Y qué tal con tu amigo anoche? ¿Llegó bien a su casa? — preguntó este tratando de sonar casual, pero sintiendo que la curiosidad lo invadía rápidamente.

Clara lo miró de inmediato, sintiendo que su desayuno le caía pesado en el estómago. No sabía porque su hermano preguntaba eso y ojalá no fuese lo que ella estaba pensando.

– ¿De qué amigo hablas? No sé ha que te refieres – dijo nerviosa.

– ¿En serio? ¿Entonces quién era el chico que salió de tu ventana anoche? ¿Dirás que me lo inventé?

—¿Qué? —preguntó, tratando de sonar desentendida — Ya te dije no sé de qué hablas.

Lucas levantó una ceja, sintiendo que había algo más en la historia que su hermana no quería contarle y su estado nervioso se lo confirmaba.

— Vamos, Clara. No soy tonto. Vi a alguien salir de tu ventana anoche —dijo, cruzando los brazos — ¿Quién era él?

Clara sabía que su hermano no dejaría de preguntar por más que ella se hiciera la tonta. Este la conocía mejor que nadie y ahora que había visto a Kevin no pararía hasta dar con él.

– Está bien, está bien, te lo contaré. Te diré mi secreto, pero tienes que prometerme que no le dirás nada a papá. Debes guardar mi gran secreto así como yo te he guardado tantos.

– Puedes estar tranquila, no se lo dile a nadie te lo prometo. Sabes que soy tu hermano y solo quiero lo mejor para ti.

– Bien, cuando salgamos de aquí y estemos lejos de casa te lo diré todo, pero recuerda que lo prometiste.

Ambos hermanos se vieron con complicidad y en los ojos de Lucas Clara encontró el sello de la promesa que le acababa de hacer. Sabía que él no diría nada al respecto de lo que vio, si hubiese querido delatarla lo hubiese hecho anoche y no fue así.

Cuando ambos estuvieron bastante lejos de su hogar Lucas sintió que ya era el momento de volver a preguntar, así que decidió dar el primer paso.

– ¿Y bien? ¿Quién era él?

— Se llama Kevin

— ¿Y qué significa para ti? — preguntó sintiendo que era el momento de ser directo — Quiero decir ¿Es solo un amigo o algo más?

Clara se sonrojó un poco, pero la sonrisa en su rostro no desapareció y le dejo saber a su hermano que la conversación iba por bueno camino.

— Es obvio que más que un amigo — dijo, sintiendo que la emoción la invadía — Me gusta mucho, Lucas. Es diferente a cualquier otra persona que haya conocido. Sin embargo, el problema es que es mi profesor de literatura — dijo sintiendo que sus mejillas se calentaba – No obstante, aunque es mi profesor yo solo quiero pensar que es Kevin y nada más.

—¿Sales con tu profesor de literatura? — preguntó haciendo un gesto de sorpresa — ¡Vaya, Clara! ¡Estás saliendo con tu profesor! Esto suena como una película romántica, aunque no se si sea lo más conveniente. Los casos de alumnos y maestros en una relación casi nunca terminan bien, aunque tú profesor de literatura parece de mi edad.

– Ya lo sé, tiene 23 años, pero solo estamos saliendo por el momento. Siento que con él puedo lograr lo que sea, así que espero que me entiendas y me guardes el secreto como lo prometiste.

— Está bien, no diré nada. Solo quiero asegurarme de que no te metas en problemas y que nuestros padres no lo quieran linchar si se enteran. Sin embargo, si necesitas ayuda para salir con tu profesor cuenta conmigo que soy experto en esa materia.

Clara lo miró con una mezcla de diversión y exasperación, ya que sabía que su hermano en ocasiones salía con algunas de sus profesoras de la universidad. Sin embargo, a diferencia de él ella sí sentía algo real por su profesor y no lo quería solamente para una aventura.

— No necesito tu ayuda, Lucas, pero gracias por preocuparte por mi. Mamá es la única que conoce mi secreto así que por ella no debes de preocuparte. Es papá el que por el momento no debe de saberlo o habrá problemas. Kevin me quiere mucho y me cuida como si yo fuera la cosa más importante del universo.

Lucas asintió, sintiendo que la felicidad de su hermana era contagiosa y si debía dejar a su padre fuera de esto para que ella fuera feliz, lo haría.

—Me alegra escuchar eso — dijo, sintiéndose más cómodo – Si alguna vez necesitas hablar o si algo no va bien y quieres dejarlo solo ven a decírmelo y yo estaré ahí para ti.

Clara sonrió, sintiendo que el apoyo de su hermano era invaluable.




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