Entre libros y susurros

Un Encuentro Secreto

Capítulo 42

Después de la reveladora situación y conversación en el baño, Clara, Valeria, Ana y Sofía se sentían más unidas que nunca. La alegría y la confianza llenaban el aire mientras se dirigían a la clase de gimnasia luego del receso. Sin embargo, Clara tenía otros planes en mente, ella ni siquiera prestaba atención a su profesora. La idea de ver a Kevin a escondidas la emocionaba, y no podía esperar más para tener un momento a solas con él. Sentía que había sido contagioso el encuentro apasionado de sus amigas en el baño y se moría de ganas por tener algo igual y sentir la adrenalina del momento.

Mientras caminaban por el gimnasio Clara se volvió rápidamente hacia sus amigas y en su cara tenía una sonrisa muy grande, delatando que estaba a punto de hacer una travesura.

—Chicas, necesito un favor muy grande de ustedes —dijo Clara, sintiendo que la emoción la invadía— ¿Podrían cubrirme mientras me escapo de la clase?

Las chicas la miraron con sorpresa y no podían creer lo que había dicho.

—¿Escaparte? ¿Para qué quieres escaparte de la clase? —preguntó Valeria sonriendo, aunque muy en el fondo sabía la respuesta a esa pregunta.

—Quiero ver a Kevin —admitió Clara, sintiendo que la emoción la llenaba— Le mandé un mensaje para que nos encontremos en el vestíbulo de las chicas, así que necesito su ayuda para que nadie me vea salir.

Ana y Sofía intercambiaron miradas perversas y luego sonrieron. Sabía que su amiga estaba enamorada, pero ya verse a solas con su querido profesor en un lugar tan peligroso, solo significaba que estaba buscando emociones que le hicieron sentir viva.

—¡Eso suena emocionante! —dijo Ana aplaudiendo — ¡Ve a verlo! Nosotras nos encargaremos de que no te atrapen y de que tengas un buen rato a solas.

—Sí, no te preocupes, aquí ya se nos ocurrirá algo— agregó Sofía, sintiéndose cómplice—. Te cubriremos.

Clara sonrió, sintiéndose agradecida por el apoyo de sus amigas.

—Gracias, chicas, son las mejores —dijo Clara sintiendo que la adrenalina comenzaba a fluir por su sistema — Prometo que les deberé una.

Con eso Clara se despidió rápidamente y se dirigió con cuidado hacia el vestíbulo de las chicas sin que nadie la viera. Su corazón latía con fuerza mientras se acercaba al lugar donde había acordado encontrarse con Kevin y la idea de verlo a escondidas una vez más la llenaba de emoción y nerviosismo.

Al llegar al vestíbulo Clara se detuvo un momento para tomar aire. El lugar estaba tranquilo, y la luz que entraba por las ventanas le daba un ambiente acogedor. Clara miró a su alrededor esperando ver a Kevin y finalmente lo vio al final del pasillo. Este veía con una sonrisa en su rostro y Clara sintió que su corazón se aceleraba al acercarse a él.

— Hola, hermosa —saludó Kevin, iluminando el lugar con su sonrisa—. Me alegra que me hayas pedido venir.

—Hola —respondió Clara, sintiendo que la felicidad la invadía— Gracias por aceptar mi invitación.

Ambos se miraron a los ojos, y Clara sintió que el mundo a su alrededor desaparecía. Era un momento perfecto, y no podía evitar sonreír.

—¿Cómo ha ido tu día? —preguntó Kevin, sintiéndose emocionado de verla.

—Ha sido un poco caótico, pero está mejor ahora que estoy aquí contigo —dijo ella sintiendo que la necesidad de ver sus labios tan carnosos mientras hablaban.

Kevin sonrió, sintiendo que la química entre ellos era innegable. El también le veía los labios y solo se estaba controlando al temer que alguien los viera.

—Me alegra mucho escuchar eso. —dijo, acercándose un poco más—. He estado pensando en ti todo el día y cuando me pediste vernos me emocioné.

Clara se sonrojó, sintiendo que la emoción la invadía.

—Yo también he estado pensando en ti —admitió, sintiendo que la sinceridad era importante— Quería verte y tener un momento a solas, hoy no hemos podido besarnos y ya siento que necesito mi dosis de amor del día.

Kevin asintió, sintiendo que el también se sentía de la misma manera, hasta había soñado anoche con ella.

—¿Te gustaría dar un paseo por el parque más tarde? —sugirió Kevin— Podríamos hablar y disfrutar de besarnos sin que nadie nos vea.

Clara sonrió sintiendo que la idea era perfecta, pero tenía algo mejor en mente.

—Me encantaría. —respondió, sintiendo que la emoción la invadía— Sin embargo, creo que tengo algo mejor en mente mi vida.

La sonrisa traviesa de Clara hizo que Kevin se preguntara que traía en mente y de inmediato este se sorprendió al ver lo que planeaba.




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