Capítulo 63
La tensión en la sala era palpable. Clara y Lucas estaban furiosos, incapaces de contener su indignación ante el comportamiento cínico y descarado de su padre.
La forma en que él se justificaba era totalmente fuera de lugar, afirmando que como hombre tenía el derecho de hacer lo que quisiera como si los demás no tuvieran sentimientos. Clara sentía que su corazón latía con fuerza al ver como Kevin no la había dejado sola y hasta incluso había enfrentado a su padre. Sin embargo, Lucas quién estaba al borde de un ataque de ira no iba a ser capaz de detenerse y Clara tenía porque su hermano se abalanzara sobre su padre.
– Yo no sé quién demonios es usted y tampoco me interesa lo más mínimo. Este es un asunto solo familiar y los que no pertenezcan a esta familia pueden irse yendo por dónde vinieron – dijo este haciéndole frente a Kevin pero antes de que este contestara Lucas se le adelantó.
– Kevin y estas chicas son más parte de esta familia que tú y de aquí no se mueven. Si porque has traicionado a nuestra madre y a nuestra familia.
– Yo no he traicionado a nadie. Ya te dije como son las cosas y tú no quieres entender que como hombre que soy que haga estas cosas es totalmente normal.
Kevin viendo que la situación se estaba intensificando, se interpuso entre Lucas y el señor Bruno para evitar una pelea a golpes.
— Espera, Lucas — dijo, tratando de calmarlo — No te rebajes a su nivel. No vale la pena y menos se tiene un comportamiento tan machista como ese.
El señor Bruno con una actitud arrogante se cruzó de brazos y sonrió despectivamente.
— ¿Y qué van a hacer ahora? —preguntó desafiando a sus hijos — Las mujeres que solo sirven para estar en la casa son poca cosa y yo tengo el derecho de vivir mi vida como quiera. Más si es con una mujer más joven y que luce tan bien. Nada que ver con el lastre que tengo que soportar cada vez que llego a esta casa.
Las palabras de su padre resonaron en toda habitación como un eco hiriente. Clara sintió que la rabia la invadía y Kevin al escuchar esa declaración no pudo contener su indignación. La señora Alicia le había dado dos hijos maravillosos y él simplemente estaba hablando mal de ella como si nada. Eso era algo que Kevin no estaba dispuesto a permitir así que explotó en cuestión de segundos.
— ¡Eso es completamente inaceptable! — exclamó con su voz firme y sus ojos llenos de rabia — Usted no puedes tratar a las mujeres de esa manera y menos si se trata de la madre de sus hijos. Su comportamiento es vergonzoso y no siquiera debería de llamarse hombre.
– ¿Y tú quien demonios eres para juzgarme? Yo puedo decir y hacer lo que se me de la gana.
– Pues no fíjese, aquí las mujeres presentes y todas las demás merecen respeto. Y yo como la pareja de su hija y hombre presente le exijo que no vuelva a decir tantas estupideces juntas. No cabe duda de que usted no valora a nadie que no sea usted mismo.
Clara sintiéndose orgullosa de Kevin no sintió miedo cuando abiertamente este le anunció su noviazgo a su padre quien los veía de manera iracunda. Ella no iba a dejarse intimidar, así que se dirigió a su padre con voz firme.
— Tu ya no tienes lugar en esta casa — dijo con total determinación – No puedes seguir viviendo a nuestra casa como si nada hubiera pasado. Te exijo que te vayas y que no vuelvas nunca. Tú ya tienes otra familia y por si no lo recuerdas está casa es solo de mi madre gracias a la herencia de mis abuelos.
La madre de Clara con lágrimas en los ojos, pero con una nueva determinación se unió a la conversación después de haberse quedado observando el monstruo con él que se había casado.
— Nunca más volverás a poner un pie en esta casa — dijo con su voz más dura que una roca — Has destrozado nuestra familia y no permitiré que sigas haciéndolo. Mis hijos comenzarán a vivir sus vidas lejos de ti y serán muy felices. Además, por tus cosas no te preocupes, te las enviaré a la casa de tus difuntos padres y espera el divorcio porque en menos de lo que crees te estará llegando.
El señor Bruno sintiéndose acorralado intentó defenderse un vez más sin lograr su objetivo, pero las palabras de su esposa y sus hijos resonaban con fuerza en su cabeza.
— Esto no se quedará así, ya lo verán — dijo con una mirada desafiante — Tendrán noticias de mí muy pronto y se arrepentirán de esto.
Sin más palabras, Clara, Lucas y Kevin se unieron para llevar al señor Bruno hacia la puerta. La tensión era palpable, pero la determinación de la familia lo era aún más. Al llegar a la puerta, Clara lo miró a los ojos y sus últimas palabras las dijo como un témpano de hielo.
— No queremos volver a verte. Has perdido lo poquito que te quedaba en este lugar.
El señor Bruno al verse derrotado salió de la casa, dejando atrás un rastro de dolor y traición. La puerta se cerró tras él con fuerza y el silencio que siguió fue abrumador. Todos sentían un vacío en su pecho, pero sabían que lo que hicieron fue la mejor decisión.
Una vez que el señor Bruno se fue Clara se dejó caer en el sofá totalmente agotada, sintiendo que la adrenalina comenzaba a desvanecerse. Lucas se sentó a su lado y Kevin se quedó de pie observando a la familia.
— Lo hicimos — dijo Lucas sintiéndose aliviado — No podemos permitir que alguien así nos controle nunca más.
Clara asintió sin decir nada, ya que la fortaleza de su familia era lo que realmente le importaba.
— Gracias por estar aquí, Kevin — dijo Clara mirando a su novio con los ojos cristalizados — No sé qué haría sin tu apoyo en un momento como este y también gracias a ustedes por estar aquí chicas.
Kevin sonrió al igual que sus amigas sintiendo que su conexión con Clara se había fortalecido en medio de un dilema que los puso a prueba.
— Siempre estaré aquí para ti —respondió — Juntos enfrentaremos lo que venga.
– Nosotras también estaremos aquí y no iremos a ninguna parte – respondió Valeria.
Editado: 25.08.2025