Capítulo 65
Después de la traición del señor Bruno, los días comenzaron a pasar uno a uno con una normalidad renovada en casa de Clara. Poco a poco, ella, Lucas y su madre estaban saliendo del bache emocional en el que se habían encontrado. Juntos, estaban comenzando una nueva etapa, donde las sonrisas y las risas llenaban el hogar. En esa casa volvía a reinar el amor y ya no tenían que preocuparse por alguien que siempre los limitaba.
Las mañanas se llenaban de alegría mientras cocinaban juntos, preparaban el desayuno y se ayudaban mutuamente con los quehaceres hasta llegar a la cena. La madre de Clara sintiéndose más fuerte y empoderada que nunca, había tomado la iniciativa de organizar las tareas del hogar para todos y Lucas junto a Clara estaban felices de colaborar en todo sin poner objeción.
— Hoy me toca hacer la cena — anunció Clara sonriendo — ¿Qué les gustaría cenar hoy?
— Yo quiero pizza casera — gritó Lucas emocionado mientras bajaba las escaleras —Podemos hacerla juntos si quieres y así el trabajo es menos.
– Bueno está bien, peor solo si no me llenas de harina como la última vez.
– ¡Oh vamos! ¿Qué gracia tiene que hagamos pizza si no te lleno de harina?
La madre de Clara comenzó a reír sintiendo que esos momentos de unión eran lo que realmente importaba y con ojos llenos de amor veía a sus hijos con total orgullo.
— Me parece una excelente idea que hagan pizza — dijo sonriendo — Vamos a hacer juntos la mejor pizza de todas.
Mientras tanto su madre se unía a ellos, Clara pensaba en que ella y Kevin no perdían tiempo para estar juntos cada vez que podían. En la escuela, aunque les resultaba difícil mostrarse afectuosos debido a las miradas curiosas de sus compañeros y además de su trabajo como profesor. Fuera de la escuela disfrutaban al máximo de su relación sin restricciones o tener que esconderse.
Paseaban por el parque en compañía de Max, compartiendo risas y se robaban besos furtivos que reafirmaban su amor. Sintiendo que sus sentimientos crecía con cada momento que pasaban juntos. Kevin aún no había podido hacer que su madre entrara en razón, pero al menos esta había dejado de insistir con él tema de Andrea y además, esa era una que había desaparecido de la nada después de la última vez que supimos de ella. Seguramente ya se había cansado y encontró a otra persona que molestar. Sin embargo, a pesar de la felicidad que los rodeaba, también sin saberlo había una sombra escondida acechándolos esperando el momento para salir.
Una de las tardes en que Clara y Kevin paseaban sin preocupaciones alguien los observaba desde la distancia, con una mirada llena de resentimiento y planes oscuros. Esa persona estaba esperando el momento adecuado para actuar y ahora que ellos parecían estar en su mejor momento, la venganza se estaba cocinando en silencio.
Esa persona sin que ellos lo supieran estaba más cerca de lo que se imaginaban y bajo su odio y resentimiento juraba hacerlos pagar. En su mente enferma no podía entender que ellos eran felices. La envidia y el resentimiento consumían su alma y decidió que era hora de hacer algo al respecto. El golpe vendría y ni siquiera sabían desde que punto.
— No lo puedo permitir, nunca serán felices mientras yo respire— murmuró para su propia persona mientras observaba a Clara y a Kevin desde la distancia — Ellos no saben lo que les espera y más tarde que pronto los haré caer.
Con un plan en mente esa persona se alejó del lugar y comenzó a trazar su venganza en su cabeza. Sabía que su idea tenía que ser astuta y cuidadosa, ya que cualquier movimiento en falso podría arruinar su gran oportunidad.
Mientras tanto y sin saber la tormenta que se les venía encima, Clara y Kevin disfrutaban de su tiempo juntos ajenos a la amenaza que se cernía sobre ellos. La vida en casa de Clara continuaba mejorando cada vez más y la familia se sentía más unida que nunca.
Las noches se llenaban de risas, juegos de mesa y conversaciones profundas acompañados de sus nuevos amigos. Clara se sentía agradecida por el apoyo incondicional de su madre y su hermano. Además, también agradecía que las chicas se comportaran como sus hermanas todo el tiempo.
— No puedo creer lo lejos que hemos llegado en estas últimas semanas — dijo Clara mientras vía como Kevin sacaba una carta de su mano — Nunca pensé que podríamos ser tan felices después de todo lo que hemos pasado. Sin duda nos libramos de una vida llena de limitaciones.
Lucas sonrió al estar de acuerdo con su hermana, sintiendo que la familia había encontrado su camino de regreso a la felicidad.
— Siempre hemos sido fuertes, pero ahora lo somos más — respondió feliz — Además, ahora con mamá más segura de sí misma todo es mejor, ya que siento que en cualquier momento puede sorprendernos con más cambios y eso está genial.
De la nada mientras estaban terminando de jugar un aire helado se coló por la ventana y Clara sintió un horrible escalofrío recorrer todo su cuerpo. Era de esos escalofríos que te dicen que algo malo está por suceder, pero no sabes con exactitud de que se trata. Lucas al ver esto de inmediato presto atención a su hermana al ver que miraba fijamente la venta a su lado. Esta se había quedado totalmente perdida en sus pensamientos.
– ¿Clara sucede algo? De la nada te quedaste ida.
– ¿No lo sentiste? Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo y tuve la sensación de que algo malo iba a pasar. Fue muy extraño.
– No pienses es eso, nada malo va a pasar. Recuerda que ahora todos estamos tomando el camino de la felicidad y nada puede salir mal. Mamá se va a divorciar de papá y puede que construya un futuro con alguien que realmente valla la pena. Tú, por otro lado tienes a Kevin y en unos meses irás a la universidad, además, tienes también a tus amigas. Esas locas te adoran y estarán siempre a tu lado.
– Si, tienes razón. No debo pensar en casas malas porque ahora todo nos está yendo bien. A ti te gusta Valeria y tú le gustas a ella; solo falta que te animes y le pidas ser tu novia. Así que no voy a pensar en cosas malas que solo están en mi cabeza.
Editado: 25.08.2025