Capítulo 73
Kevin se sentó en la ambulancia junto a Clara después que la sacaran de la escuela, sintiendo que su corazón se rompía al verla aún inconsciente. No podía imaginar su vida sin ella a su lado y la idea de que algo pudiera pasarle lo aterrorizaba. Cuando llegaron al hospital de inmediato el personal médico se movía rápidamente para atenderla y Kevin sintió que la ansiedad lo invadía. Sin embargo, las enfermeras lo detuvieron de inmediato en la entrada del área restringida, ya que por más que quisiera a esa área no podía pasar.
— Lo siento, joven, pero no puede pasar con ella — dijo una enfermera con una voz firme — Necesitamos espacio para atenderla y será mejor que vaya a la sala de espera.
Kevin sintió que la desesperación lo consumía intento persuadir a la enfermera. No quería separarse de Clara en ningún momento, pero las enfermeras lo empujaron suavemente hacia atrás.
— ¡Por favor, se lo suplico! —exclamó sintiendo que las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos — Ella es mi novia y necesito estar con ella. No quiero dejarla sola en ningún momento.
Justo en ese instante una figura familiar apareció justo frente a él si que se lo esperara. Era la mismísima Alejandra, quien lo veía sorprendida sin entender que estaba pasando. Al ver a Kevin su expresión se tornó seria, ya que ella venía a atender a un paciente de urgencia y lo vio a él.
— ¿Qué estás haciendo tu aquí? — preguntó con un tono de desdén que no pasó desapercibido para él — No deberías estar en este hospital a no ser que hayas venido a verme.
Kevin sintiendo que la rabia lo invadía, se acercó a ella a paso firme. Aún recordaba que había amenazado a Clara y encima de eso ella estaba inconsciente luchando por su vida por culpa de alguien más.
— No tengo tiempo que perder contigo. Clara está ahí adentro, y necesito saber que está bien. — dijo con su voz temblando de impotencia.
Alejandra lo miró con una mezcla de sorpresa y desdén. Él no estaba ahí por ella y encima la paciente que tenía que atender era la chica que estaba con él.
– ¿Asi que la chica de urgencias que tengo que atender es tu novia? Vaya, que pequeño es el mundo.
– De ningún manera la vas a atender. Te quiero lejos de ella en todo momento, que la atienda alguien más.
— Lo lamento Kevin, pero tú no tienes el control sobre esa decisión — dijo cruzando los brazos — Yo soy la doctora a cargo y haré lo que sea necesario para ayudarla. Soy la única cirujana de guardia y si tú noviecita necesita cirugía, yo soy la única que puede ayudarla.
— No confío en ti Alejandra —respondió Kevin sintiendo que la frustración lo consumía — Después de lo que le hiciste hace poco no quiero que seas tú quien la atienda.
Alejandra frunció el ceño, sintiendo que la situación se estaba volviendo tensa. Kevin estaba perdiendo los estribos y se veía claramente que estaba preocupado. Ella nunca la había visto como ahora y eso le generó una extraña sensación.
— Escucha, Kevin, en este hospital yo soy la que manda —dijo con firmeza — Mi trabajo aquí es cuidar de los pacientes, y Clara necesita atención médica cuánto antes. No puedo dejar que tus emociones interfieran y mucho menos las mías.
Kevin sintió que la impotencia lo invadía al no poder hacer nada. No podía permitir que Alejandra estuviera a cargo de la atención de Clara, pero también sabía que no podía hacer nada para detenerla si era la única persona a cargo
— Te juro que si le haces daño, no lo olvidaré ni lo dejaré pasar— dijo con su voz llena de determinación — Haré lo que sea necesario para protegerla y si la lastimas, te mato ¿Me has entendido?
Alejandra lo miró fijamente sintiendo que la tensión entre ellos era palpable.
— No estoy aquí para hacerle daño, créeme — respondió sin bajar la guardia — Estoy aquí para ayudarla, soy medico, pero si no te apartas no podré hacer mi trabajo.
Kevin sintiendo que la situación se estaba saliendo de control finalmente se dio cuenta de que no podía hacer nada más para detenerla. Clara necesitaba atención médica urgente y aunque no confiaba en Alejandra para nada, sabía que debía dejar que hiciera su trabajo o todo podría ir peor.
— Está bien — dijo con un susurro de resignación — Te dejare trabajar, pero si algo le pasa por tu culpa no respondo.
Alejandra asintió, sabiendo que había logrado que Kevin se apartara del camino para dejarla trabajar. Sin embargo, sabía que la tensión entre ellos no se había resuelto, ni los problemas tampoco.
Mientras Alejandra entraba en la sala de emergencias Kevin se quedó en el pasillo desesperado, sintiendo que el tiempo se detenía sin que él pudiera hacer nada. La angustia lo consumía mientras esperaba noticias sobre Clara y al parecer él tenía mala pinta.
— ¿Está usted bien? — preguntó a una enfermera que pasaba por delante de él.
– No, no lo estoy. Solo estaré bien cuando tenga noticias de Clara.
Kevin se sentó en una silla sintiendo que la ansiedad lo invadía por completo. No podía dejar de pensar en Clara y en lo que había pasado con ella. La imagen del amor de su vida desmayada en el baño lo perseguía y la idea de perderla era insoportable. Sentía que el pecho le quemaba y unas ganas inmensas de llorar lo consumían.
A medida que pasaban los minutos, Kevin se sintió más desesperado por obtener noticias, pero en el fondo de su corazón sabía que tenía que ser fuerte. Clara era una luchadora, y él estaba decidido a estar a su lado, sin importar lo que sucediera. Nada ni nadie los iba a separar y después de que todo lo sucedido pasara a segundo plano, el mismo se encargaría de hacer pagar a Rayan por esto.
Editado: 25.08.2025