Entre líneas y planos

Capítulo 13

ALBA

El chocolate tiene una habilidad especial para hacer que cualquier problema parezca menos importante.

O eso me gusta pensar.

Tengo harina por toda la encimera, un bol lleno de chocolate derretido y una receta abierta en el móvil que he tenido que leer tres veces porque, por alguna razón, sigo confundiendo las cantidades.

-Esto no puede estar bien.

Miro el bol.

Después la receta.

Después el bol otra vez.

-¿Cuánto azúcar se supone que lleva?

-Doscientos gramos.

Levanto la cabeza.

Clara está apoyada en el marco de la puerta de la cocina.

-¿Cuánto has echado?

Miro el paquete de azúcar.

-No lo sé.

-Alba.

-Un poco.

-¿Cuánto es un poco?

-Lo suficiente.

Clara se acerca y mira el bol.

-Eso tiene pinta de ser demasiado.

-No.

-Sí.

-No.

-Vale.

Se encoge de hombros.

-Cuando lo pruebes y esté incomible, no digas que no te avisé.

-Qué apoyo tan bonito.

-Soy tu hermana. Mi trabajo es decirte la verdad.

-Tu trabajo es apoyarme.

-También puedo apoyarte mientras te digo que vas a arruinar el pastel.

Le lanzo una mirada.

Ella sonríe.

-¿Por qué estás haciendo un pastel?

-Porque me apetecía.

-Eso no responde a la pregunta.

-Sí responde.

-No.

Vuelvo a remover la mezcla.

-Mamá dijo que esta tarde estaría en casa y pensé que podíamos hacer algo.

-¿Y casualmente has elegido chocolate?

-¿Hay algún problema con el chocolate?

-Ninguno.

Clara coge una cuchara.

-¿Puedo probar?

Aparto el bol.

-Todavía no.

-¿Por qué?

-Porque no está terminado.

-Solo es una cucharada.

-Clara.

-Alba.

Nos quedamos mirándonos.

Finalmente le paso la cuchara.

-Una.

-Sabía que podía convencerte.

Prueba un poco.

Mastica.

-Está bueno.

-¿De verdad?

-Sí.

Sonrío.

-Entonces no lo he estropeado.

-Todavía.

-Eres insoportable.

-Y tú estás cubierta de harina.

Miro mi camiseta.

Tiene razón.

-Genial.

Clara se ríe y se marcha de la cocina.

-¡Avísame cuando esté!

-¡Vale!

Vuelvo al pastel.

Termino de mezclar la masa y la vierto en el molde.

Cuando lo meto en el horno, pongo un temporizador.

Cuarenta minutos.

Perfecto.

Me apoyo contra la encimera.

Por fin puedo respirar.

Cojo el móvil.

Tengo una notificación.

Me quedo mirándola.

Un mensaje.

De Gael.

Gael:

"¿Qué tal el día?"

Frunzo el ceño.

Después sonrío.

Ya me había escrito cuando llegamos a casa. Pero esto es distinto. Es el primer mensaje que me manda sin preguntarme nada importante.

Alba:

"Va bien"

Pienso unos segundos.

"¿Y el tuyo?"

La respuesta llega enseguida.

Gael:

"También bien"

Me quedo mirando la pantalla.

Podría dejarlo ahí.

Debería dejarlo ahí.

Pero no quiero.

Alba:

"Me alegroo"

Tres puntos aparecen en la pantalla.

Desaparecen.

Vuelven a aparecer.

Gael:

"¿Qué haces?"

Miro alrededor.

La cocina. El horno. La harina. El desastre.

Alba:

"Haciendo un pastel."

La respuesta tarda un poco más.

Gael:

"¿De qué?"

Alba:

"Chocolate."

Gael:

"Eso explica la harina."

Frunzo el ceño.

Alba:

"¿Cómo sabes que tengo harina?"

Gael:

"No lo sé."

"Era una posibilidad."

Me río.

Alba:

"Qué listo."

Gael:

"Lo intento."

Sonrío.

Me apoyo contra la encimera.

Alba:

"¿Y tú qué haces?"

La respuesta llega unos segundos después.

Gael:

"Estoy dibujando"

Alba:

"¿Otra vez?"

Gael:

"Siempre"

Alba:

"¿Qué dibujas?"

Tarda un poco en contestar.

Gael:

"El proyecto"

Me quedo mirando la pantalla.

Alba:

"¿El espacio donde la gente quiera quedarse?"

Gael:

"Sí"

Alba:

"¿Ya sabes cómo será?"

Gael:

"Más o menos."

Alba:

"¿Y tiene cafetería?"

Los tres puntos aparecen.

Gael:

"Quizá"

Sonrío.

Alba:

"Entonces espero que tenga buen café"

Gael:

"Eso depende de quién lo prepare"

Alba:

"Yo sé hacer café"

Gael:

"¿Y pasteles?"

Miro el horno.

Alba:

"Eso estoy intentando averiguarlo"

Gael:

"Entonces necesito pruebas."

Me río.

Alba:

"¿Pruebas?"

Gael:

"Sí"

"Para comprobar que realmente sabes hacerlos."

Alba:

"¿Te estás ofreciendo voluntario?"

Gael:

"Quizá"

Miro la pantalla durante unos segundos.

No sé por qué esa conversación me está haciendo sonreír tanto. Ni siquiera estamos hablando de nada importante. Solo de un pastel. De café. De un proyecto. De cualquier cosa.



#4532 en Novela romántica

En el texto hay: confusion, amor, amistad

Editado: 12.09.2026

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