Entre líneas y planos

Capítulo 14

GAEL

El gimnasio está más lleno de lo normal.

Hay gente en las máquinas, otros levantando pesas y un grupo ocupando casi toda la zona de entrenamiento funcional.

Nico está delante de mí, terminando una serie.

-¿Cuántas quedan?

Miro el reloj.

-Dos.

-¿Dos series?

-Sí.

-¿De verdad?

-Sí.

-¿Seguro?

-Nico.

-Vale.

Termina la repetición y deja la barra en su sitio.

-Odio este ejercicio.

-Lo haces todas las semanas.

-Y todas las semanas lo odio.

Cojo la botella de agua.

-Eso sí es constancia.

-Gracias.

Se deja caer en el banco de al lado.

Durante unos segundos ninguno habla.

Solo se escucha la música del gimnasio y el ruido de las máquinas.

-Estoy hablando con una chica.

Lo miro.

-¿Qué?

Nico bebe agua como si acabara de decir algo completamente normal.

-Que estoy hablando con una chica.

-¿Tú?

-No, mi gemelo secreto.

Me río y él también.

-¿Desde cuándo?

-Unos días.

-¿Y me lo cuentas ahora?

Se encoge de hombros.

-No había salido el tema.

-Llevamos casi una hora aquí.

-Y hasta ahora no había salido.

-¿Cómo se llama?

Nico sonríe.

Es una sonrisa pequeña.

Pero la veo.

-Martina.

-¿Martina?

-Sí.

-¿Qué edad tiene?

-Veintiuno.

Asiento.

-¿Y cómo la conociste?

-Por internet.

-¿Por una aplicación?

-No.

-¿Instagram?

-Sí.

-¿Y empezasteis a hablar?

-Sí.

-¿Y ya está?

Nico me mira.

-¿Quieres que te haga un informe completo?

-No.

-Pues entonces ya está.

Me río.

-¿Te gusta?

-No.

Lo miro.

-Has tardado demasiado en responder.

-Porque estaba pensando.

-Claro.

-No me gusta.

-Vale.

-Solo me cae bien.

-Vale.

-Es simpática.

-Ajá.

-Y divertida.

-Por supuesto.

-Y...

Se queda callado.

-¿Y?

-Nada.

Sonrío.

-Te gusta.

-No.

-Sí.

-No.

-Nico.

-Gael.

-Te conozco.

-Y yo a ti.

-Entonces sabes que tengo razón.

Nico se levanta.

-Vamos con la siguiente.

-Estás cambiando de tema.

-Exacto.

&&&

Después de otra media hora, hacemos una pausa.

Nico se sienta en uno de los bancos mientras yo reviso el móvil.

Tengo una notificación.

Alba.

Abro el chat.

No hay ningún mensaje nuevo.

Solo miro la conversación durante un segundo.

No sé por qué.

-¿Estás esperando un mensaje?

Levanto la cabeza.

Nico me está mirando.

-No.

-Parecía que sí.

-Solo estaba mirando el móvil.

-Claro.

Guardo el teléfono.

-¿Qué?

-Nada.

-No me gusta ese "nada".

-Pues estamos empatados.

-¿Qué quieres decir?

Nico sonríe.

-Que tú también haces eso.

-¿El qué?

-Lo de decir "no pasa nada" cuando claramente pasa algo.

-No pasa nada.

-Exactamente.

Niego con la cabeza.

-Eres insoportable.

-Y tú estás evitando la pregunta.

-¿Qué pregunta?

-¿Te gusta Alba?

Lo miro.

Silencio.

Nico sonríe lentamente.

-Ah.

-No hagas eso.

-¿El qué?

-Esa cara.

-¿Qué cara?

-La de "he descubierto algo".

-Es que he descubierto algo.

-No has descubierto nada.

-Has tardado tres segundos en responder.

-Porque me has sorprendido.

-Claro.

Suspiro.

-Me cae bien.

-Eso ya lo sé.

-Es agradable.

-También lo sé.

-Y me gusta hablar con ella.

Nico asiente.

-Ajá.

-Pero no significa nada.

-¿Nada?

-Nada.

-Entonces no te importará volver a verla.

-No he dicho eso.

-¿Te importaría?

Lo miro.

-No.

Nico sonríe.

-Interesante.

-No es interesante.

-Para mí sí.

-¿Por qué?

-Porque llevas varios días dibujando cafeterías.

Frunzo el ceño.

-Eso es para el proyecto.

-Claro.

-Lo es.

-¿Y la silla extra?

Me quedo callado.

Nico se ríe.

-Lo sabía.

-No sabes nada.

-Sé más de lo que crees.

-¿Y tú qué?

-¿Yo qué?

-¿Martina?

Su sonrisa desaparece un poco.

-¿Qué pasa con ella?

-Te gusta.

-No.

-Has vuelto a sonreír.

-No he sonreído.

-Sí.

-No.

-Sí.

-Cállate.

Me río.

-Vale.

Nico coge el móvil.

La pantalla se ilumina.

Mira la notificación.

Su expresión cambia ligeramente.

-¿Es ella?

Me mira.

-Sí.

-¿Y qué dice?

-Nada.

-¿Otra vez?

-No te voy a enseñar la conversación.

-No te la he pedido.

-Pero querías verla.

-Un poco.

Nico sonríe y empieza a escribir.

&&&

Mientras él escribe, yo vuelvo a abrir el chat de Alba.

No tengo ningún motivo para hacerlo.

Aun así, lo hago.

La última conversación sigue ahí.

El pastel.

El proyecto.

La fotografía que me mandó.

Y el mensaje que le envié después.

Me quedo mirando la pantalla.

-¿Sabes qué? -dice Nico.

Levanto la cabeza.

-¿Qué?

-Creo que Martina es demasiado buena conmigo.

-Eso significa que te gusta.

-No.

-Lo acabas de decir tú.

-He dicho que es buena conmigo.

-Exactamente.

-No tiene nada que ver.

-Claro.

Nico guarda el móvil.

-Me ha preguntado si he comido.

-Eso es bastante normal.

-También me ha dicho que no entrene demasiado.

-Eso es menos normal.

-Y que debería descansar.

-Definitivamente te gusta.

-Gael.

-¿Qué?

-Cállate.

Sonrío.

-Vale.

&&&

Seguimos entrenando durante otra hora.



#4532 en Novela romántica

En el texto hay: confusion, amor, amistad

Editado: 12.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.