Me llamo Lucero.
Durante años creí que era parte de la familia Rose. Me hicieron creer que era una hija ilegítima… que ese era mi lugar en el mundo. Pero todo era una mentira.
Me convirtieron en alguien que no soy.
Me obligaron a hacer cosas que jamás habría hecho en mi sano juicio. Me moldearon… hasta transformarme en un monstruo escondido bajo la apariencia de una dama perfecta.
Y todo empezó el día en que recuperé mi memoria.
Durante ocho años viví una vida que no me pertenecía. Hace ocho años fui secuestrada por los Rose… solo porque mi corazón era compatible con el de la esposa del señor Rose.
Lo que nadie esperaba era que esa mujer se encaprichara conmigo… y decidiera adoptarme como la hija que nunca tuvo.
Pero no fue amor.
Fue control.
El señor Rose me convirtió en su experimento… en una máquina.
Su esposa, en cambio, creó una fachada: la dama perfecta.
Me obligaron a beber un medicamento que borró mi memoria.
Tres años de entrenamiento. Tres años de estudios forzados.
Arquitectura y administración, por capricho de él.
Diseño y literatura inglesa, por voluntad de ella.
Me convertí en lo que querían ver: elegante, arrogante, manipuladora, caprichosa… cruel.
Pero todo era una máscara.
Debajo… había alguien roto.
Alguien que nadie conocía.
Soy una asesina de alto rango.
Elimino objetivos sin dudar. Sin piedad.
Nadie me detenía.
O eso creía… hasta que lo conocí a él.
Todo cambió el día en que mi supuesto padre me ordenó casarme con el hijo de su rival para salvar su empresa de la quiebra.
No tenía opción.
Creía que eran mi familia… así que acepté.
Y así conocí a Darius Alexander Rinaldi.
Mi esposo.
Han pasado dos años desde ese matrimonio… y contra todo pronóstico, nos enamoramos.
Fuimos felices.
O eso pensé.
Cuando me casé, dejé de tomar el medicamento.
Y entonces… comenzaron los recuerdos.
Al principio creí que estaba perdiendo la cordura.
Demasiadas cosas ocurrieron al mismo tiempo: la muerte de mi madre, la de mi hermano… la enfermedad de mi padre.
Y esos recuerdos… que no reconocía como míos.
Hasta que, en su lecho de muerte, él me dijo la verdad.
Todo.
Mi vida antes del secuestro.
Quién era realmente.
Los Rose murieron… y toda su fortuna quedó en mis manos.
Pero eso ya no importaba.
Nada importaba.
Porque mi vida… había sido una mentira.
Decidí regresar a donde pertenecía.
Dejar todo atrás.
Incluso a Darius.
Porque aunque lo amo… sé que me enamoró por alguien que no soy.
Y cuando descubra la verdad…
Me rechazará.
Así que preferí irme antes de que eso ocurra.
Antes de que sea él quien rompa lo que queda de mí.
Ha pasado un mes desde que tomé esa decisión.
Y ahora estoy aquí.
Frente a la casa donde crecí.
Donde fui feliz… antes de que todo desapareciera.
Toco la puerta.
Mis manos tiemblan.
Mi corazón late tan fuerte que duele.
La puerta se abre…
Y veo a mi madre.
Al verme… se desmaya.
El tiempo se detiene.
Luego vienen los gritos, las lágrimas, los abrazos.
Horas después… les cuento todo.
Y, contra todo lo que temía…
Me creen.
Me aceptan.
Y me reciben como si nunca me hubiera ido.
Han pasado dos años desde entonces.
Mi regreso trajo consigo muchas sorpresas.
La más grande…
Mis hijos.
Mellizos.
Hijos de Darius.
Mi razón para seguir adelante.
Hace unos días recibí una llamada.
Debo viajar a España por trabajo.
No sé qué me espera allí…
Pero hay algo que no puedo ignorar.
Voy a Madrid.
El mismo lugar donde todo comenzó.
Y tal vez…
Donde todo vuelva a cambiar.