Entre Magia Y Sangre

REVELACION

Vampiros…

¿Cómo no me di cuenta antes? Hace apenas unos minutos antes de salir hacía el instituto recibí la carta de Hermione dándome las respuestas que tanto buscaba...

Son vampiros Lara, aún no se dé qué clase son, pero para fines prácticos toman sangre, así que sino quieres que a tu primo le dé un paro cardiaco y tu padre viaje y desgarre a ese pálido, deja de verlo

Claro como si fuese tan fácil, como si esa maldita marca no quemara cada vez que lo veo.

Al llegar al instituto, me dirigí a otras de las clases que compartía con él… Biología, odiaba esa materia, me senté al lado de Jasper, mi vampírico compañero. Clase que compartía con el doble de Cedric, después de que despareciera y la escena que le hizo a Isabella me quedó mas que claro, Cedric era todo, menos un idiota. Aunque su parecido aun me intimidaba y afectaba un poco.

- Hola. – Dijo él. – Lamento no haberme presentado contigo la semana pasada, me llamo Edward Cullen. – Dijo con una sonrisa. – Tú eres Bella. – Terminó de decir, si Isabella era inteligente, y tenía algo de orgullo, lo ignoraría.

- Sí. – Susurró ella y miro hacía el pizarrón… Bien, muy bien

- Células de raíz de cebolla. – Dijo el profesor. – Es lo que tienen en sus objetos, así que sepárenlas y etiquétenla en las fases de mitosis y si lo hacen bien se ganaran. – Dio una risa. – La cebolla de oro. – Enseño el objeto

- Primero las damas. – Le dio el objeto

- No estabas. – Acusó...

Me retracto, se parecían en algo, los dos eran una cosa bárbara para hablar con mujeres, si Cedric tuvo algo con Chong fue netamente por mí.

- ¿Desea ver el objeto primero? – Preguntó Jasper al lado mío

- No necesitas hablarme de tú, Jasper. – Dije mirándolo. – Después de todo, tenemos la misma edad ¿verdad? – Pregunté con una sonrisa mirándolo a esos ojos dorados algo oscuros… A todo esto ¿Cuántos años tendrá? Según sé los vampiros son inmortales.

- Claro. – Dijo carraspeando. – No respondiste a mi pregunta

- Es la profase. – Dije mirando el objeto después de haber leído la mente de Edward, no iba a quedar como una tonta delante de él.

Luego de eso no hablamos mucho de otra cosa que no fueran las capas de la cebolla, claro cosas super educativas que me servirán mucho en el mundo mágico si es que algún día decido regresar, ya me podía imaginar discutiendo este tema con mi padre.

¿Sabías que la cebolla tiene muchas fases? Casi como mi padrino cuando se transforma

Después de un par de inútiles clases más, por fin dio el receso de media mañana, tomé un par de cosas y me senté en una mesa vacía al rincón del salón… No tenia ganas de soportar a Jessica hoy

- No huiste. – Dijeron sentándose en la silla del costado.

- ¿Por qué debería hacerlo? – Pregunte comiendo de mis espaguetis

- Cual persona cuerda lo haría cuando descubre que algo no está bien conmigo. –

- ¿Y qué no está bien contigo? – Levante una ceja inclinándome un poco hacía él, que dio un respiro fuerte y cerro los ojos para después volverlo a abrir, dejando ver que sus ojos se hicieron un poco mas oscuros. - ¿Acabas de decirme loca? – Pregunté con una sonrisa

- Deberías tener miedo. – Aragon da más miedo que él, y ambos puede encajarte los colmillos.

- He visto cosas que dan mucho mas miedo que tú, Jasper. – Dije dándole una palmadita en la mano. - Apenas entras al TOP 10 de las cosas mas aterradoras que he visto

Después de un momento en silencio en donde yo terminaba de comer y le robaba comida que sabía que no iba a comer.

- Cuando estoy contigo. – Dijo dando una pausa. – Cuando estoy contigo todo se calma. – Frunció el ceño sacudiendo la cabeza

- ¿Qué se calma? – Pregunte confundida

- El caos. – Respondió él. – El hambre, el dolor, las emociones… Tú me haces sentir en calma, como cuando flotas en el agua.

- ¿Y eso es malo?

- No, solo es raro… No sé qué me haces o como lo haces. - No respondí, mire mi plato de comida ahora vacío y me tome mi tiempo en responder

- Tú me haces sentir igual. – Le dije. – Cuando estoy contigo deja de doler… No sé qué me haces. – Susurré

- Créeme yo tampoco

- Eso no me tranquilaza. – Dije volteando a mirarlo

- No creo que tú quieras sentirte tranquila conmigo. – Dijo dando un suspiro. – No con alguien como yo. – Su mente no dejaba de gritar Monstruo

Me voltee por completo, tomando sus manos con las mías

- He visto muchos monstruos a lo largo de mi vida Jasper. – Dije mirándolo directamente a los ojos. – Y créeme cuando te digo que justo ahora no estoy viendo a uno. – Terminé de decir con una sonrisa, si algunos de las copias mal hechas me vieran ahora estoy segura que se burlarían hasta mi muerte.

Después de eso decidimos saltarnos las siguientes clases, a mí no me servían de nada y Jasper bueno, supongo que él ya escucho esas clases muchas veces.

- ¿Siempre sientes las emociones de los demás? – Pregunté, ambos estábamos en la azotea de la escuela

- Sí. – Respondió

- Debe ser agotador

- No tienes ni idea. – Dijo soltando una risa seca

- Entonces sabes que estoy sintiendo ahora mismo. – Dije mirando mis manos

- Sí. – Dijo tomando una de ellas. – Y para serte sincero, no sé como aún sigues de pie, es mucho dolor para alguien de tu edad. – Dijo dando un pequeño apretón a la mano que tenía sujeta.

- ¿Qué eres? – Pregunté después de un breve tiempo en silencio, obviamente ya sabía que era, pero quería escucharlo de él.

- ¿Importaría que te lo dijera? – Respondió con otra pregunta, solo asentí. – ¿Dejarías de buscarme si te lo dijera?

- No. – Respondí sincera

Él no respondió, se quedó varios minutos en silencio, con una lucha interna que no decidía si decirme o no, pero aun así su mano seguía aferrada a la mía con la misma fuerza e intensidad. Entonces levantando la mirada, y fijándola en mí respondió

- Soy un vampiro. – Directo, me gusta




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