Entre Magia Y Sangre

CONFRONTACION

JASPER

No sabía como definir lo que sentía cada vez que estaba cerca de Lyra, todo el dolor, la sed, todo aquello que gritaba descontrol en mí se controlaba, no me gustaba esa sensación de depender de otra persona, de sentir que volvería a convertirme en alguien como era con María

- Estas empeorando las cosas. – Dijo Edward cuando me encontró en el bosque

- No necesito un análisis psicológico justo ahora

- Mala suerte, vivo contigo. – Dijo cruzándose de brazos. – Y tu mente atormentada llega a hacer un poco… fastidioso

- No lo entenderías. – Dije frustrado de que no lo entendiera

- Lo entiendo más de lo que crees. Le gustas. – Dijo, eso ya lo sabía. – Y tú también sientes lo mismo.

- Ese es el problema. – Respondí mirando un punto fijo en el bosque

Edward dio un suspiro como pidiendo paciencia

- Ella no es María, Jasper. – Dijo exasperado. – Y si me lo permites, es un insulto la simple comparación. Ella entiende el vínculo, al menos de su parte, o lo que sea que me permitió ver. – Dijo poniéndose a la par mía. – La verdad me perdí después de las constelaciones

- Lo sé. – Sonreí. – Ella me lo contó

- ¿A que le tienes tanto miedo? Sé que lo de María solo es una gota al vaso de incertidumbre que tienes, y quiero me lo cuentes, sabes que somos hermanos y estamos para apoyarnos.

- Ella confía en mí. – murmuré. – ¿Sabes lo fácil que sería destruirla? Basta un mal día. Un segundo sin control.

- Y aun así no lo has hecho.

- Porque apenas estamos empezando. – Dije. – Edward, tú no sientes lo que yo siento. Todo en ella… es demasiado. El dolor, la tristeza, esa maldita calma que aparece cuando me toca. Nunca había sentido algo así. –

Edward se quedó en silencio unos segundos.

- ¿Quieres saber qué pienso?

- No especialmente.

- Creo que por primera vez desde que te conozco… no quieres huir porque tengas hambre. Quieres huir porque ella te importa. – Me dijo, es posible que sea cierto

- Eso no hace esto menos peligroso.

- Quizá no. – Admitió Edward. – Pero alejarte sin decirle nada probablemente la lastime más que quedarte. Me pidió que te entregará esto. – Dijo dándome un papel doblado. – No arruines tu oportunidad de ser feliz, no sabes lo algunos daríamos por encontrar eso de lo que tanto buscas alejarte.

Abrí ese papel lentamente con miedo de lo me iba a encontrar, al leer la nota que Lyra me dejo, sentí algo romperse dentro de mí porque tenía razón eso era exactamente lo que estaba haciendo, y por primera vez tuve miedo de llegar tarde.

Lyra

10 minutos, ese maldito vampiro tenia 10 minutos de retraso, y yo aun estaba esperando, que deshonra para el apellido Black. Estaba en la entrada del bosque, ya había esperado suficiente. Me interne en el para poder encontrar mi escoba, irme a mi casa y quizá reprocharme por ser tan estúpida.

- Llegas tarde. – Dije al sentir a Jasper detrás de mí

- Lo sé

- Pensé que volverías a huir

- Lo pensé

- Que alivio saber que reconsideraste tu idea. – Dije aun sin darme vuelta y girando los ojos. - ¿Y bien, no dirás nada? – Pregunté después de

- Sinceramente no sé que decir. – Dijo él. – Pero de lo que si estoy seguro es que no quiero perderte cuando aún no te tengo del todo

- Esa es una declaración espantosa. – Dije cruzándome volteando a verlo

- Es una lástima, pues puse todo mi esfuerzo

- Entonces explícame algo. – Dijo cruzándose de brazos. – Porque honestamente estoy cansada de intentar adivinar qué demonios pasa dentro de tu cabeza.

- Cuando estaba contigo ayer… todo se sintió demasiado fácil. – Admitió. – Y para alguien como yo, eso da miedo. – Dijo bajando la mirada

- ¿Por qué eres un vampiro?

- Porque soy yo. – Dijo exaltado. – Porque soy yo. Antes de Carlisle… antes de Alice… yo no era alguien bueno, Lyra, no quiero que si cometo un error termines decepcionada de mí. – Bajo la voz mirando sus manos. – Pero al mismo tiempo no puedo mantenerme alejado de ti mas tiempo, aun mas después de la carta.

Me quede un momento en silencio, solo observándolo

- Eres demasiado dramático para ser un vampiro de muchos años. – Dijo riendo para aligerar el ambiente

- Y tú eres demasiado tranquila para alguien que descubrió hace dos días que sale con un vampiro. –

- ¿Salir? – Pregunté. – Nunca me has pedido salir

- Eso puede cambiar. – Dijo él acercándose a mí para tomarme de las manos

- Más te vale. – Murmuré. – Porque no pienso perseguirte cada vez que tengas una crisis existencial. –

- Entonces… - Dijo tímido. - ¿Quieres salir conmigo? – Preguntó mirándome a los ojos

- Si no tengo otra opción. – Dije con una sonrisa acercándome más, el me acaricio la mejilla acercándose aun mas a mí

- Awwww ¿No crees que es tierno George? – Preguntaron desde algún lado

- Sí Fred, el frio corazón de la serpiente si latía después de todo. – Respondieron

Jasper me puso atrás de él listo para atacar a los inoportunos, mal educados, copias mal hechas

- Tranquilo Jasper. – Dije acariciando su brazo. – Por mucho que me gustaría que los mates, Molly no me lo perdonaría. – Reí

- Me encanta tu recibimiento Lyra. – Dijo la cosa 1. – Quién diría que huiste de Hogwarts para encontrar el amor. – Hizo un corazón con sus dedos.

- Kreacher. – Llamé, al instante el elfo se apareció. – Por favor lleva a los Weasley a mi casa. – El elfo claro que refunfuño, y poniendo cara de asco ofreció su mano.

- Hey. – Dijeron al mismo tiempo. – No me quiero ir

- Esto esta entretenido. – Completo el otro

- ¿Se van o les juro que le digo a Molly que se aparecieron frente a un Muggle? – Amenacé ambos muchachos

- Ya sabemos lo que es. – Dijo Fred. – No es como si Hermione fuera muy discreta

- Largo. – Dijo mirando a ambos sacando mi varita dispuesta a lanzarles un crucio, aunque con eso me gane un pase directo a Askaban, ambos solo levantaron las manos y tomaron la de Kreacher desapareciendo al instante




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.