JASPER
Permanecí inmóvil observando el cielo incluso después de que Lyra desapareciera entre los árboles.
El bosque había recuperado su silencio habitual, pero mi mente seguía atrapada unos segundos atrás.
Lentamente llevé una mano a mi mejilla.
Seguía sintiendo el calor de aquel beso.
Un simple roce.
Ni siquiera había sido en los labios.
Y aun así...
- Estoy condenado. —Murmuré.
- Definitivamente.
La voz de Edward llegó desde algún árbol cercano.
No me molesté en buscarlo.
- ¿Cuánto tiempo llevas ahí?
- El suficiente para arrepentirme de haber desarrollado la capacidad de escuchar pensamientos.
- Vete.
- No puedo. Esto es demasiado entretenido. - Cerré los ojos. —Edward.
- Jasper.
- Edward.
- Jasper.
Abrí los ojos justo a tiempo para verlo bajar de una rama con una sonrisa insoportable.
- Por primera vez en cien años te veo sonreír como un idiota.
- No estoy sonriendo.
- Lo estás haciendo ahora mismo. - Intenté borrar la sonrisa inmediatamente. No funcionó.
Edward soltó una carcajada.
- Alice va a estar insufrible cuando se entere.
- Alice ya lo sabe.
- Tienes razón. Qué tragedia. - Solté un gruñido.
- ¿Si te lanzo una piedra, Carlisle me dirá algo?
- Probablemente solo te pediría que no me rompieras la cara. Otra vez. - Lo señalé con la mirada.
Edward simplemente siguió riéndose.
Y por primera vez en mucho tiempo, no sentí ganas de alejarme de nada.
Solo quería que llegara mañana
***
LYRA
- ¿Entonces me dirán que hacen aquí? – Pregunté en cuanto llegué a casa
- Nada en especial.
- Mamá nos castigó.
- Así que estamos huyendo. – Completo Fred
- ¿Y huyeron hasta Estados Unidos? – Pregunte incrédula.
- Se nos acabo Inglaterra. – Bromeo George.
Solo los mire, no necesitaba nada mas
- Bien, bien. – Dijo Fred. – Merlin, si que das miedo… Remus nos envió para saber si es que el vampirito no te hinco el diente
- ¿Qué Remus qué? – Grité. – El no sabe que Jasper es un vampiro… ¿Cómo saben ustedes que salgo con un vampiro? – Me alteré
- Bueeeno. – Dijo George. – Puede o no puede que hayamos escuchado a Hermione hablar con Ginnie sobre eso y bueno…-
- Las espiaron. – Interrumpí no hay forma que Hermione haya hablado sobre eso con Ginnie tan abiertamente
- Las espiamos. – Confirmo Fred. – Y también puede o no puede, que hayamos bromeado de eso con Harry y Ron, y puede que ellos lo hayan hecho con Remus y pues aquí estamos. –
- ¿Quieren conocer otro país? – Pregunté a lo que ambos me miraron confundidos. – Porque si no se van en los próximos 10 segundos no solo van huir de Molly. – Amenace sacando mi varita.
- Dobby. – Dijo Fred a lo que en segundos el elfo apareció llevándoselo no sin antes empujar a George.
- Todo fue culpa de Harry y Ron, si quieres culpar a alguien… Mátalos a ellos. – Casi grito Fred.
- Kreacher. – Dije dando un suspiro. – Llévatelo. – Ordene en cuando el elfo se apareció, en segundos ambas copias mal hechas se fueron.
Ahora tenía que esperar a que mi padre se enterará porque Remus no se quedaría callado mucho tiempo.
***
- Buenos días Señorita. – Dijo Jasper abriéndome la puerta de su auto. – ¿Entonces... ellos son? – Preguntó ni bien estuvo sentado encendiendo el auto
- Son los gemelos Weasley. – Dije sonriendo
- Me di cuenta que son gemelos. – Respondió él riendo, y juro por Merlin que fue el sonido mas hermoso que escuché… Me daba asco escucharme decir esto, pero así fue.
- Son los Weasley, es una familia amiga de mi padre, y bueno amigos míos también. – Conté. – Recuerdo que en una ocasión unos muchachos me estaban molestando por quién era mi padre, y a las horas esos mismos chicos tenían la cara llena de granos horrorosos, se posaron frente a mí pidiendo disculpas y que no lo volverían hacer… Fueron los Weasley, ellos los amenazaron que si no se disculpaban esas bromas seguirían sucediendo. – Le conté el inicio de mi amistad con los Weasley.
- Son buenas personas
- Los mejores. – Dije sonriendo recordando como era Molly o Arthur conmigo cuando solía quedarme en su casa algunas vacaciones cuando no quería ir con la abuela.
En el camino seguimos hablando de mi estadía en Hogwarts, le fascinaba escuchar mis historias, decía que era como una película de fantasía. Al llegar al instituto vimos como Isabella seguía a Edward.
- Ella ya lo sabe. – Dijo Jasper con la mandíbula apretada, bueno después de la escena que hizo él salvándola del accidente no entiendo como demoro tanto en descubrirlo, sabía que la chica era tonta pero quizá le di bueno crédito. - ¿Quieres ir a ver de lo que convenzan? – Preguntó sonriendo
- Creo que eso sería mucho mas interesante que ir a clases. – Acepte
Bajamos del auto siguiéndolos, bueno Jasper rastreándolos.
- Tú piel es pálida, tus ojos cambian de color… y a veces hablas como… como si fueras de otra época. – Tartamudeo. – No comes ni bebes nada, no sales a la luz del sol… ¿qué edad tienes? – Preguntó, bueno hizo algo que yo no, preguntarle su edad.
Mire a Jasper que estaba sentado a un lado mío en uno de los arboles en los cuales trepo
- Diecisiete. – Respondió él
- ¿Durante cuanto tiempo?
- Casi un siglo. – Eso asombra un poco
¿Jasper es mayor o menor que Edward?
- Sé lo que eres. –
- Dilo. – Ay por Merlin, que dramáticos. – En voz alta
- Un vampiro. – Dijo después de una eterna vida
- ¿Y te asusta? – Preguntó
- No. – Respondió, que poco sentido de supervivencia… Es decir, si fuera humana yo saldría corriendo
- Entonces hazme la pregunta más importante... ¿De qué nos alimentamos?
- No le lastimarías. – Eso roza lo suicida y estúpido
Edward la tomo del hombro arrastrándola internándose al bosque