Entre Magia Y Sangre

SUEGRO II

Cuando estaba con mi papá me sentía otra vez esa niña de 5 años a la que le arrebataron la oportunidad de conocerlo, a la que le quitaron a su papi.

- Esta bien. – Dijo Sirius. – Pero si vas a estar con él, primero tiene que hablar conmigo de hombre a hombre. – Terminó el abrazo. – Remus deja que el muchacho baje. – Gritó

- Es mayor que tú, no hay necesidad que lo llames muchacho

- Ya lo sé Lyra, no me presiones. – Dijo acomodándose su saco

- Sé lo que eres. - Dijo Sirius, rompiendo el hielo con una voz fría y peligrosa—. Y sé de lo que es capaz tu especie cuando pierde el control. Si le haces daño, si derramas una sola gota de su sangre o una sola gota de sus lágrimas, no me importará que seas inmortal. Encontraré la forma de hacerte cenizas. – Dijo amenazante acercándose un poco a él. No esta sola, aunque lo parezca créeme tiene muchas personas detrás que estarán encantadas de cazar a un vampiro si rompes su precioso corazón. – Dijo papá con esa postura recta tan similar a la que Jasper, mire a Remus, que estaba en la entrada de la cocina pidiéndole su ayuda.

- Señor Black. - Habló Jasper, con su acento sureño arrastrado y pausado—. He pasado el último siglo de mi existencia luchando contra los monstruos que llevaba dentro para poder ser alguien digno. Entiendo su miedo, porque yo mismo me aterrorizo de lo que soy, pero le doy mi palabra de honor, un juramento tan fuerte como los suyos, de que protegeré la vida de Lyra por encima de la mía. Ella es mi luz. No permitiré que nada ni nadie vuelva a lastimarla, incluyéndome a mí mismo. – Terminó de decir extendiendo su mano hacia mi padre

- Más te vale cumplirlo, muchacho. - Dijo Sirius, dándose la vuelta para caminar hacia la chimenea. - Porque los Black no perdonamos las promesas rotas. Ahora... Lyra, supongo que tu... novio... querrá sentarse, aunque no respire. Remus, ve a buscar esa botella de Firewhisky. Creo que la vamos a necesitar. -

Mi padrino solo miró a Jasper dando un asentimiento hacía él haciendo que Jasper le responda de la misma forma.

- ¿De que hablaron? – Le pregunté a Jasper cuando mi padrino salió arrastrando a mi padre por el licor

- Eso quedará entre los dos, señorita. – Dijo tomándome de la mano para sentarnos en una de las sillas de la mesa.

- Te lo sacaré después. – Dije encogiéndome de hombros

- ¿Qué sacaras después? – Dijo mi padre mirándome enojado

- Papá. – Medio grite del susto, no lo había sentido venir

- ¿Sabes? Creo que aun no es demasiado tarde para un juramento inquebrantable. – Dijo mirando a Remus causando risa en mi padrino.

- No seré participe de eso. – Dijo Remus negando con la cabeza sirviéndose algo de licor. – La ultima vez que participe en uno. – Dijo estremeciéndose. – No quiero ni recordarlo

- Cobarde. – Susurro mi padre

- Sobreviviente

- Traidor

- Adulto funcional. – Corrigió Remus

- Eso es discutible. –

- ¿Siempre son así? – Preguntó Jasper

- Se están comportando. – Le respondí jugando con sus dedos

- Bien vampirito. – Dijo mi padre tomando asiento frente a él sirviendo dos vasos de licor dándole uno a Jasper. –

- Jasper está bien. – Dijo mi novio… que bonito se escuchaba… Mi novio

- Aun no llegamos a ese punto de confianza. – Dijo sirviendo otro vaso y acercándomelo, ni loca tomaría eso

- Entendido Sr. Black. – Dijo mirándolo recto

- Tampoco hemos llegado a ese punto. – Dijo mi padre haciendo reír a Remus

- Sirius, llevas veinte minutos intentando intimidarlo y él sigue respondiéndote como si fueras un coronel.

- Eso es porque tiene ciento sesenta años y problemas evidentes de autoridad. – Dijo mi padre viéndolo fijamente con su típica postura de piernas cruzadas. - ¿No tomas? – Le preguntó. - ¿O me quieres impresionar? – Dijo mirándolo. - ¿Y tú tampoco tomas? – Dijo mirándome ahora a mí

- No como ni tomo alimentos humanos. – Respondió Jasper

- Puedes tomar esto Jass, está hecho con sangre de dragón. – Dije mirándolo. – Y precisamente esa es una de las razones por la cual yo no lo tomo. – Aclaré mirando la bebida con asco

- ¿Existen los dragones? – Preguntó mirándome confundido, tomando un sorbo de la bebida sorprendiéndose por el sabor supongo. – Wao

- Y otras cuantas criaturas místicas más. – Le aclaré. – Te enseñaré muy pronto las menos peligrosas

- Hay cerveza de mantequilla en la cocina, vamos Lyra. – Dijo mi padrino, dude un poco en levantarme

- Ve Lyra… No es como si pudiera matarlo con facilidad. – Dijo mi padre al ver mi duda mirando fijamente a Jasper

- No bromees con eso. – Dije levantándome. – Si te hace algo, solo grita y traeré el spray de agua para domesticar al perro. – Termine de eso mirando a mi padre escuchando el sonido de su indignación y la risa de Remus para después salir con mi padrino por esa cerveza.

- Spray de agua. – Dijo él. – Muy ingenioso, hija de tu padre tenias que ser

- Solo le recuerdo las reglas de convivencia. – Dije tratando de ver hacía el comedor

- Tranquila, tu padre es un perro Lyra, ladra mucho pero no muerde. – Dijo bromeando conmigo acercándome una cerveza de mantequilla. – Solo está frustrado porque no ha logrado intimidar a tu novio, además de que pensó que nunca tendría que preocuparse por eso… Eres una Black después de todo. – Me miró con una sonrisa orgullosa, respondí girando los ojos sonriendo también.

Jasper

Estaba incomodo, después de muchos años sentía esa sensación de no ser bien recibido en un lugar, y definitivamente no era bien recibido por el Sr. Black.

- ¿Qué intenciones tienes con mi hija? – Preguntó directo

- Las mejores, no pretendo hacerle daño…

- No, esa respuesta funciona con padres normales. – Dijo interrumpiéndome. – No conmigo

- ¿No es un padre normal?

- Fui a prisión por un crimen que no cometí, me convierto en perro cuando me estreso y vivo escondido del gobierno. Tú dime. – Dijo entrelazando sus dedos apoyándolos en sus piernas cruzadas. – Entonces…




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.