Las calles frías de Lima, el cielo nublado, la llovizna suave que cae de vez en cuando, me hace sentir algo indescriptible que ni siquiera yo misma entiendo. Me hace sentir que he vivido ya estos días con anterioridad, haciendo que mi pecho se oprima por la nostalgia de aquellos días de festejo.
Donde uno estaba enamorada.