Entre Mentiras Y Latidos

CAPÍTULO 2 - JUEGO DE MIRADAS

El día se me hizo eterno desde el minuto uno. Clases, voces, explicaciones que no escuchaba... todo pasaba como en segundo plano mientras yo solo pensaba en una cosa: salir de ahí lo antes posible.

Y aun así, cada vez que intentaba centrarme, volvía a lo mismo.

Adrián.

El chico del pasillo.

El mismo que me miraba como si ya supiera algo de mí que yo ni siquiera había contado.

Cuando por fin sonó el timbre, recogí mis cosas demasiado rápido. Solo quería irme, salir de allí y olvidarme de todo lo que había pasado en el día.

Pero en cuanto crucé la salida, me detuve.

Otra vez él.

Apoyado en la verja, tranquilo, como si aquello fuera su sitio y yo solo estuviera de paso.

Suspiré, cansada incluso antes de empezar.

—No me digas que estabas esperándome —dije, sin muchas ganas de alargar esto.

Él giró la cabeza hacia mí como si mi presencia no le sorprendiera en absoluto, y soltó una media sonrisa.

—¿Y si te digo que sí?

—Entonces te diría que necesitas una vida... o ayuda psicológica. Cualquiera de las dos te vendría bien.

—¿Ayuda psicológica? —respondió, encogiéndose de hombros con una media sonrisa—. No lo creo. Estoy bastante bien.

Fruncí el ceño.

—Claro... se nota.

—En cambio tú —añadió, mirándome como si le divirtiera la conversación— pareces bastante más interesante.

—No tengo nada interesante.

— Yo diría que si— Y dale con lo mismo.

—Qué pesado eres... que no soy un puto documental de Netflix para que te interese.

Se rió por lo bajo, como si le hiciera gracia.

—Eres más borde de lo que parecía en clase.

—Y tú más pesado de lo que parecía desde lejos.

—¿Pesado? —responde, haciendo el ofendido—. No he hecho nada.

—Exacto. Y ya molestas.

—Vale, lo apunto —dijo—. Valeria no soporta que le hablen.

—No he dicho eso.

—Lo has insinuado.

Rodé los ojos.

—¿Esto es lo que haces siempre? ¿Molestar a la gente nueva?

—No a todas.

—Qué honor.

Hubo un pequeño silencio. De esos en los que él no parece incómodo en absoluto, pero yo ya estoy deseando irme.

—Te incomoda que te miren —dijo de repente, cambiando el tono.

Me tensé un poco.

—No sabes de lo que hablas.

—Sí lo sé —respondió sin dudar—. En clase no dejabas de mirar al frente como si te molestara todo el mundo.

—Estás exagerando.

—No.

Me crucé de brazos.

—¿Y qué si me molesta? No es asunto tuyo.

—Ya, pero es curioso.

—¿Curioso?

—Sí —dijo, apoyándose mejor en la verja, mirándome como si intentara descifrarme—. No eres de las que pasan desapercibidas, pero actúas como si quisieras hacerlo.

—No actúo de ninguna forma.

—Claro.

Ese "claro" otra vez.

Como si no me creyera nada.

Me empezaba a irritar.

—¿Puedo irme ya o esto es tu forma de pasar el rato? —pregunté, seca.

—Puedes irte cuando quieras.

—Entonces me voy.

Di un paso para irme, pero su voz me frenó otra vez.

—No te gusta que te miren... pero tú miras mucho más de lo que crees.

Me giré despacio.

—¿Qué estás insinuando ahora?

Él sonrió ligeramente, sin moverse de donde estaba.

—Nada. Solo observo.

—Eres un creído.

—Me lo han dicho antes.

—No me extraña.

Silencio otra vez.

Esta vez no incómodo. Más bien pesado.

—No sé por qué te interesa tanto hablar conmigo —dije al final—. No soy especial.

—No he dicho que lo seas.

—Entonces deja de actuar como si lo pensases.

—No estoy actuando.

Lo miré fijamente.

—Claro que sí.

Él sostuvo la mirada sin problema, como si aquello le diera igual.

—Vale —dijo al final—. Si eso te hace sentir tranquila.

Apreté la mandíbula.

No respondí más.

Me di la vuelta y esta vez sí empecé a caminar.

Pero aun así, su voz volvió a alcanzarme antes de que pudiera alejarme del todo.

—Valeria.

Me detuve, pero no me giré.

—Esto no ha hecho más que empezar.

No respondí.

Y esta vez sí me fui.

Pero no porque él me lo hubiera dicho.

Sino porque por alguna razón, cuanto más hablaba conmigo... más me costaba ignorarlo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.