Blackwood no dormía
Olivia lo entendió apenas cayó la noche
Las luces del pasillo nunca se apagaban del todo.No eran blancas ni cálidas,sino eran de un tono enfermizo,amarillento,que hacía que las sombras se estiraran sobre las paredes como dedos largos.Desde su cama podía ver cómo la luz se filtraba por debajo de la puerta,creando una línea recta en el suelo,exacta,perfecta....demasiado perfecta
-No intentes taparla- murmuró Sofía desde su cama- aunque lo hagas,igual la vas a ver
Olivia apretó la manta entre los dedos,la tela era áspera,como si hubiera sido lavada mil veces con el mismo detergente barato.Todo en esa habitación parecía pensado para incomodar:Las camas de metal,el ropero sin puerta,las ventanas altas que no se podían abrir del todo.Lo raro era que no tenían rejas,como si nadie fuera a intentar escapar..
-¿Siempre está así?-pregunto Olivia en voz baja
-Siempre
silencio
Blackwood no tenía los ruidos normales que debería haber en un internado.No se escuchaban risas,ni gritos,tampoco pasos apurados ni puertas cerrándose con descuido.Todo estaba sumamente controlado.Medido.Incluso el silencio parecía vigilado
¿cuánto tiempo llevás acá?-se ánimo a preguntar Olivia
Sofía tardo en responder
-Dos años,tres meses y doce días
Olivia giro la cabeza para mirarla
-¿Los contas?
-Si no contas los días,se mezclan y cuando eso pasa...-Sofía se encogió de hombros- empezas a desaparecer de a poco
eso le heló la sangre
Olivia cerró los ojos por un instante,esperando despertarse.Esperando sentir la comodidad de su cama real,el ruido lejano de la televisión de sus padres,el olor a café de la mañana.Pero cuando volvió a abrirlos, Blackwood seguia ahí
las paredes grises
la luz enfermiza
la certeza de que nadie iba a explicarle nada
un sonido seco resonó en el pasillo.Eran pasos.Pasos firmes.Lentos.Como si alguien caminara sabiendo exactamente cuántos pasos tenía que dar
-vienen-susurró Sofía-No hables
la puerta se abrió sin previo aviso,una mujer entro.Alta,delgada,vestida completamente de blanco,Su cabello oscuro estaba recogido en un moño tirante que le estiraba la piel del rostro.Tenia una tablet en la mano y una mirada que no se detenía en nada demasiado tiempo
-Buenas noches,Internas-dijo,sin emoción-Soy la señorita Caldwell.Esta es su primera noche ,así que repetiré las normas
normas
la palabra cayó como una sentencia
-Primero:está completamente prohibido circular por los pasillos después del toque de queda.
-Segundo:No se grita.No se golpean puertas.No se pide ayuda.Nadie va a responderles.
Olivia tenía un nudo en la garganta
-Tercero- siguió-: las conversaciones deben mantenerse breves y en voz baja.Blackwood no tolera el desorden
¿blackwood?
-Cuarta y la más importante:La medicación es obligatoria.negarse solo alarga el proceso
-¿Proceso de que?-pregunto Olivia sin poder evitarlo
La mujer levantó la vista lentamente y la miro por primera vez.
no había enojo en sus ojos.Tampoco sorpresa
solo paciencia.Fria.calculadora
-de recuperación,señorita Ashford-dijo tranquilamente
Olivia trago saliva
-yo no estoy enferma
La señorita Caldwell sonrió apenas.
-eso dicen todas.
Dejo dos pequeños vasos sobre la mesa.Estaba lleno de pastillas blancas.Demasiado blancas
-tomenlas
Sofía obedeció sin decir una sola palabra
Olivia dudo
-si no las tomo..
-Las tomará igual -respondió la mujer-solo que no será agradable
con Manos temblorosas,Olivia llevo las pastillas a su boca.El sabor amargo le quedó pegado en la lengua
la puerta volvió a cerrarse
El silencio regresó,más pesado que antes
-Te doy un consejo-dijo Sofía-no luches mucho al principio, Blackwood odia eso
-¿Que es este lugar en realidad?-susurro Olivia-Esto no es un internado
Sofia se sentó en la cama, abrazándose las piernas
-Es un lugar donde te rompen lo suficiente como para que logres encajar
En ese momento,un grito atravesó el pasillo
Era agudo.Desesperado
Olivia se incorporó de un salto
-¡¿Escuchaste eso?!
Sofía no se movió
-si
-¿y no haremos nada?
-No-respondio con voz apagada-Porque si lo haces,el próximo grito va a ser tuyo
El sonido se cortó de golpe
Cómo si nunca hubiera pasado
Olivia volvió a recostarse,con el corazón latiendo a mil.Las lágrimas le corrían por los cachetes, silenciosas.No quería que nadie la escuchará.No quería darles una excusa
Olivia en ese momento entendió
Blackwood no necesitaba rejas visibles.El miedo hacía el trabajo por ellas
Mientras la medicación comenzaba a hacer efecto y el sueño se apoderaba de ella,un pensamiento se clavó en su menta,claro y aterrador
Nadie entraba a Blackwood para salir siendo la misma persona
Y ella recién acababa de cruzar la puerta