Fernanda Villanueva
Existen personas que aparecen a tu vida en el momento en que no sabías que las necesitabas, cuando todo parece marchar perfecto que ni siquiera te atreves a pensar que algo falte , pero cuando llegan no te imaginas ni un día más de tú vida sin ellas, algo así me pasó con Isabella y es que desde el día en que nos conocimos hasta hoy que han pasado 3 meses no nos hemos separado ni un solo momento, todo lo contrario nuestra amistad se ha fortalecido al grado que nos llegamos a considerar como hermanas, pues tenemos en común que ambas somos hijas únicas . ,, y ahora también tenemos en común nuestro gusto por Morat y digo ahora porque digamos que influí de alguna manera en que a ella también le gustará esa banda , pues ella antes no la conocía y yo le recomiende algunas canciones que la volvieron fan.
Desde el primer día de clases hasta hoy el tiempo ha pasado relativamente rápido, lo suficiente para decir que me he vuelto a adaptar a asistir a la escuela presencialmente,
- Ya me quiero ir Fer- la voz de Isabella me sacó de mis pensamientos , ella al parecer sigue sin acostumbrarse a nuestra nueva rutina o al parecer simplemente no le gusta
- Pues lamento decepcionarte pero no hace ni una hora que llegamos aquí –
- Lo sé, pero aún así ya me quiero ir a mi casa , ahí podría estar haciendo cosas mejores-
- ¿Ah si, cómo qué?-
- Dormir , ver videos, jugar algo en línea, todo eso es mil veces mejor que estar aquí en la escuela, escuchando temas aburridos o resolviendo esos ejercicios de matemáticas que tú amas pero yo odio con todo mi ser-
- Tranquila ya falta poco para vacaciones –
- Si , pero antes de eso hay que hacer exámenes, y mientras tengo que seguir soportando estar rodeada de las personas desagradables que tenemos por compañeros-
En nuestro grupo somos aproximadamente 32 alumnos, en los que había de todo tipo de personas, desde los que faltaban casi del diario y cuando iban no hacían nada, el grupo de chicas creídas que querían que todo mundo las obedeciera e hicieran las cosas como a ellas les gustaba, que por cierto Isabella odiaba con todo su ser , y en cuanto los chicos estaban los que se creían los más fuertes, los basquetbolistas y los futbolistas el grupo al que pertenecía Leonardo Rivas , el chico no era un chico guapo , era un poco más alto que yo, moreno y demasiado delgado, tanto que me he llegado a preguntar más de una vez como es que sus piernas tan flacas tienen la suficiente fuerza para patear un balón de fútbol a distancias increíblemente amplias, su cabello y su uniforme sueles estar desordenados la mayor parte del tiempo y eso no parece importarle en lo más mínimo, por lo que he visto suele ser bastante impulsivo y aún así el alma del salón, hace bromas que la mayor parte del tiempo nos hacen reír a todos incluso a la maestra, es una especie de caos andante , pero él parece ser demasiado feliz de vivir en su propio caos .
Seguí platicando con Isabella, tratando de convencerla de que la escuela no es del todo malo , esto mientras resolvíamos unos ejercicios de matemáticas que la maestra nos había dejado y que desde mi punto de vista eran bastante fáciles pero desde la opinión de Isabella eran lo peor que podía existir en este mundo.
Leo Rivas
Estaba en clase de matemáticas intentando entender las ecuaciones que tenía escritas en mi libreta o más bien esperando a que Nico terminara y me pasará las respuesta, y es que no podía creer como existe gente a la que estoy le gusta si para mí es una tortura cada que veo letras con números en el pizarrón, debería de ser un delito hacer esa mezcla y uno mucho más grave pedirle a alguien que las resuelva.
- Ya les di suficiente tiempo, espero y ya todos hayan terminado – la maestra habló, y posterior a esto hubo un silencio en el salón porque si nadie habia terminado, o al menos casi nadie .
- Vamos a pasar a resolver estos ejercicios en el pizarrón - la maestra volvió a hablar y fue ahí donde varios de nosotros deseamos ser invisibles y que no nos pasarán, la maestra dio el nombre de varios compañeros y como era de esperarse todos contestaron la misma frase: -No lo he hecho - , cuatro alumnos después la maestra parecía estar harta así que la llamó a ella.
- Fernanda puedes pasar – Ella se había convertido en la carta oculta de la maestra cuando se trataba de matemáticas pues según lo que he visto en el poco tiempo que llevo de conocerla a ella le encanta esa materia.
- Claro maestra – Fernanda pasó al pizarrón y se puso a escribir un sinfín de números y letras de una forma demasiado rápida que no me di cuenta en que momento las letras y los números se separaron y mucho menos porque se suponía que los valores que puso en el pizarrón eran los correctos .
Fernanda era así era el tipo de chica inteligente que lo mismo podía resolver una ecuación en menos de cinco minutos, enunciarte cada una de las leyes de Newton o contestarte quien había descubierto América. Era bastante seria pero no del tipo de chica tímida, más bien del tipo que parece no interesarle relacionarse con todo el mundo, tiene algún extraño amor a materias difíciles como son matemáticas, física y química , y una obsesión con mantener todo bajo control, es bastante perfeccionista razón por la cual se ha ganado el lugar de ser la líder en varios trabajos en equipo porque sabe organizar bastante bien sin imponer del todo su opinión, busca la manera de que todos trabajen y den ideas y a la hora de presentar esos trabajos lo hace con seguridad, sin trabarse al hablar y sin que nada se le olvide.
-Disimula- Escuché la voz de Nico y luego sentí un golpe en la cabeza
-Auch , ¿que te pasa ?-
- Eso es lo que digo , ¿Qué te pasa a ti?-
- Llevas viendo a Fernanda desde que se levantó de su lugar –
- No la estaba viendo a ella, solo estaba prestando atención para ver cómo se resuelve esto-
-Aja , y yo soy astronauta –