Leo Rivas
Nunca pensé demasiado en el tiempo. Para mí siempre ha sido una especie de borrador; algo que vas tachando y corrigiendo sin fijarte demasiado en el resultado final. Pero últimamente me doy cuenta de cosas que antes pasaban de largo, como si el tiempo estuviera avanzando distinto… o como si yo hubiera empezado a notarlo de verdad.
Tercer año de secundaria ya no se siente como un juego. No como antes. Sí, sigo haciendo bromas, sigo metiendo la pata donde no debo, sigo viviendo con la pelota de fútbol casi pegada al pie. Pero algo cambió. No sé en qué momento, pero cambió. Quizás en el momento en que empecé a ser más consciente de ella al principio pensé que era solo la niña inteligente y estructurada y que me caía normal como una simple compañera con la que nunca había tenido interacción del todo más allá de la escuela, pero en algún punto me encontré a mi mismo mirándola resolver un ejercicio de matemáticas en su cuaderno, como frunce el ceño cuando se concentra, la manera en la que parece pelearse con el ejercicio y estresarse en el proceso pero también la parte cuando lo termina esa maldita sonrisa de satisfacción como si fuera el mejor logro del mundo.
- Para mañana necesito que todos elaboren su proyecto de vida de aquí a los próximos 10 años – La maestra llevaba explicando esa tarea desde hace algunos minutos que se sintieron como horas y es que como carajos haría un proyecto de vida cuando no tenía claro nada de lo que quería .
-¿Cómo te ves en los próximos 10 años Leo ?- Nico llegó preguntando con ese tono de voz bromista que sabe que no hay una respuesta clara.
-No lo sé, sobreviviendo supongo –
- Esa no es una respuesta válida –
-¿Qué se supone que quieres que conteste? Sabes que no me gusta planear nada-
-No sé, tienes que poner algo en la tarea-
-Bien , pondré terminar la secundaria, entrar a una prepa , después estudiar alguna carrera, y seguir jugando fútbol –
- Eso no es suficiente , la maestra quiere todo perfectamente estructurado , no una lista de oraciones que no van a ningún lugar en específico -
- No sé, ni siquiera se que va a pasar en 1 hora, ¿Por qué demonios se supone que tendría que saber que va a ser de mi durante los próximos 10 años?-
- Yo si se que es lo que va a pasar en una hora–Nico me miró con una sonrisa maliciosa
-¿Ah si? ¿Qué?-
- Vas a seguir mirando a Fernanda como si no existiera nada más interesante en el mundo –
- Shhh te van a escuchar y van a pensar que es cierto –
-Lo es-
- Claro que no –
-Claro que si, le observas durante todo el tiempo aunque no lo admitas-
- Ya, deja de estar jodiendo y mejor ayúdame a pensar que poner en mi tarea –
- Número uno, yo no estoy jodiendo solo estoy diciendo la verdad que tú no la quieras admitir es otra cosa, número dos no te puedo ayudar a contestar algo que ni siquiera tú sabes y número tres mejor me voy antes de que me pegues tu mal humor –
-Yo no estoy de mal humor – grité mientras Nico salía del salón aunque mi voz salió más sería de lo que me hubiera gustado
-Lo que tú digas- escuché el grito burlón de Nico
Nico solía ser comprensivo conmigo la mayoría de las veces, sin embargo desde hace algunos días no se saca de la cabeza la misma idea de que me gusta Fernanda, y no no es así, no me gusta, ella es solo una compañera de clase bastante estructurada, la cual no es mi amiga, nunca he hablado con ella más allá de uno que otro trabajo en equipo por lo que no había ni una manera de que me gustará, Nico solo estaba equivocado o quería molestarme y ya, porque no no me gusta Fernanda, estoy completamente seguro de eso
-Puedes dejar de autoengañarte y apurarte que necesito llegar a mi casa para cambiarme e ir a mi entrenamiento – y ahí estaba otra vez Nico molestando con lo mismo sin decirlo directamente
-Ya voy – grite , terminé de guardar mis cosas y fui tras él
Vivir al lado de tú mejor amigo tiene múltiples ventajas, siempre puedes contarle lo que sea a la hora que sea , puedes hacer planes improvisados con él o simplemente jugar un rato, sin embargo tenía la desventaja de que puede molestarte a la hora que quiera, y considerando que Nico tenía una extraña nueva obsesión con molestarme hablando de Fernanda el camino será demasiado largo.
Lejos de lo que creí el camino fue bastante rápido, al parecer Nico si tenía prisa por llegar a su casa y cambiarse para su entrenamiento , los dos íbamos a entrenamientos de fútbol solo que a lugares diferentes por un tema relacionado con la edad y es que yo era un año mayor que Nico pero mis padres decidieron que era buena idea meterme hasta los 4 años al preescolar cuando todos los niños entran a los 3, aunque debo admitir que fue una buena decisión pues ahí conocí a Nico y desde entonces no los hemos separado nunca, y si también debo admitir que si bien yo era el mayor, Nico era el más maduro y el mejor consejero.
- Chicos que bueno que ya llegaron, Nico ¿ Que tal todo?- Mi madre saludo a Nico
- Muy bien señora, el día en la escuela estuvo bastante tranquilo, solo que hubiéramos llegado más rápido si cierto hijo suyo no se hubiera tardado por andar…
- Jugando – Terminé la frase antes de que a Nico se le ocurriera decir algo imprudente
- Si eso- Nico sonrió maliciosamente – Bueno señora fue un gusto verla , me voy a cambiar para irme a mi entrenamiento, y tú no te metas en problemas mientras no estoy – Nico me miró una última vez antes de salir corriendo hacia su casa
La tarde había llegado demasiado rápido y yo solo tenía una tarea , el dichoso proyecto de vida del cual no tenía ni la más mínima idea de que debería escribir .
- Haber, ¿ Qué planes a corto plazo tengo?-
Hice una lista rápido
1- Pasarla bien
2- Jugar con Nico
3- Ganar todos los partidos de fútbol
4- Sacar calificaciones decentes
Era lo que hacía siempre y lo que me hacía sentir feliz, pero por alguna extraña razón todo sonó demasiado básico como si algo faltará y sin darme cuenta en que momento, empecé a pensar en ella Fernanda, ella seguro si sabía todo lo que debía de poner en su proyecto de vida, lo tenía todo bajo control, demasiado estructurado, demasiado automático, demasiado ella.