Entre miradas y silencios

Capitulo 7: Un nombre al azar

Fernanda Villanueva

Si me preguntaran cuáles son las cosas que más odio en el mundo, la lista sería demasiado larga pero había justo dos que estaban en los primeros puestos: uno perder el control de las situaciones y dos llegar tarde y justo hoy estaban pasando las dos y el día no tenía ni 3 horas de haber comenzado

- A lo mejor ya no tarde- Era la sexta vez que escuchaba a mi mamá decir lo mismo en menos de una hora pero eso no ayudaba a calmar mi frustración, al contrario solo la empeoraba más.

Y es que al parecer el día de hoy me levanté con el pie izquierdo, para empezar la alarma no sonó a la hora que debería puesto que olvide cargar el celular y me levanté 20 minutos tarde, después por intentar desayunar rápido tiré el vaso con leche en la mesa, luego al intentar peinarme la liga se reventó y justo ahora el transporte que me lleva a la escuela no pasa desde hace 10 minutos .

-¿Qué hora es? – Le pregunté a mi mamá demasiado impaciente como para disimular

-7:57- La entrada a la escuela es a las 8:00

- Voy a llegar tarde – Mi frustración era evidente en el tono de voz

- Tranquila es solo un retardo y es la primera vez que tienes uno- Agradecía el intento de mi mamá por aligerar la situación, pero siendo honesta sus oalano eran de mucha ayuda.

- Exacto, una primera vez que mancha mi impecable historial académico

- Tranquila 10 minutos tarde no van a ….

- Ahí viene - grite aliviada al tiempo que le hice la parada al transporte, me apresuré a despedirme de mi mamá para poder subirme lo más rápido posible.

Ya estando arriba iba pensando en las posibles consecuencias de mi retarda como hacer para que está situación no se repitiera , hasta que una voz me sacó de mis pensamientos.

- Hola Fer- Era Alicia, una compañera de clase bastante creativa por cierto

- Hola

- ¿A ti también se te hizo tarde?.

- Si- Para mala suerte verdad

- ¡Que bueno ¡- Ok ¿Estaba escuchando bien y realmente le daba gusto que se me hiciera tarde?

- ¿Bueno??

- Si, así no soy la única que llegue tarde – No supe que contestar a eso ,y es que si hubiera sido por mi yo estaría en la escuela desde 7:30 como todos los días, pero parece que hoy no fue mi mejor mañana, así que seguimos el resto del camino en silencio.

En mismo transporte que nosotras también iba la señora que se encargaba de hacer la limpieza en la escuela quien al parecer llega 8:30 , cuando llegamos ella abrió la reja con sus llaves y justo cuando Alicia y yo nos disponíamos a entrar detrás de ella cerró la puerta.

- Lo siento chicas , pero deben esperar a que venga alguien autorizado a abrirles porque si yo las dejo pasar me van a regañar a mi- No espero respuesta alguna y se dirigió hacia el patio

Mientras esperábamos saque mi teléfono para avisarle a mi mamá que había llegado a la escuela.

Fernanda:

Hola mami

Ya estoy en la escuela

Mamá:

Que bueno hija

¿Ya estás adentro?

Eso quisiera pero no

Bueno toca esperar

Cuídate mucho

Si mami, tú también cuídate

Nos vemos al rato, te amo

Yo a ti

Bye

Bye

Tardaron aproximadamente 5 minutos más en irnos a abrir y por suerte estaban demasiado ocupados como para preocuparse por ponernos reporte o algo por el estilo, así que solo nos dejaron ir hacia el salón. Bien al parecer mi día se estaba componiendo.

-Bueno ya pasamos lo más difícil- Alicia sonaba bastante aliviada

-Si, pero falta entrar al salón y ver que nos dice la maestra Rosalba

- No dirá nada

-¿Cómo estás tan segura?

-Porque vienes tú, y contigo no tiene problemas y si no te regaña a ti, tampoco me puede regañar a mi , por eso tu vas al frente – Al aproximarnos a la puerta efectivamente Alicia se colocó detrás de mi, por lo que fui yo quien tuvo que tocar.

TOC TOC

Se escucharon pasos corriendo y posteriormente Leo nos abrió la puerta

-Hola chicas

-Hola – respondimos ambas al unísono

Alicia ni siquiera lo miro, yo en cambio no pude evitar observar la sonrisa que se formó en sus labios, seguro se estaba burlando de nosotras por llegar tarde porque no creo que vernos llegar le cause felicidad.

Verlo reír o sonriendo era bastante común, aunque nunca me había fijado mucho en su sonrisa, es bastante linda y llena de luz, seguí observando sin disimulo , llevaba el cabello y el uniforme desordenados pero ambos hacían juego con esa sonrisa , cuando subí la mirada hacia sus ojos estos ya me observaban .

- Pensé que tú nunca llegabas tarde Fer

- Esa es la idea pero supongo que hoy no pude controlarlo todo – Su sonrisa se ensanchó , y no se exactamente por qué pero yo no podía dejar de verla.

- ¿Qué haces en la puerta Leo?- La maestra pareció por fin percatarse de que la situación

- Fer y Alicia acaban de llegar – contestó el de una forma apresurada dirigiendo su vista hacia la maestra.

- Ah , chicas – La maestra pareció por fin darse cuenta de nuestra presencia -Pensé que no vendrían . Leo se hizo a un lado para dejarnos pasar a ambas.

- Perdón maestra, se nos hizo un poco tarde , ambas nos encontramos en el transporte y cuando llegamos estuvimos esperando en la entrada a que alguien nos abriera- fui yo quien tomó la palabra mientras Alicia solo asentía a todo lo que decía .

- Está bien chicas, no hay problema y para la próxima nos pueden hacer señas desde la puerta para que alguien les vaya a abrir, ¿Verdad Leo?

- Si claro – Leo desvió la mirada y fue a sentarse rápidamente, mientras yo me dirigía hacia mi lugar agradeciendo que no me hubieran regañado y deseando que no sea necesario recurrir al consejo de la maestra y que no haya una próxima vez .

Al llegar a mi lugar Edgar e Isabella ya estaban sentados

-Pensè que no vendrías- Isabella se me abalanzó asustada

- Tranquila estoy aquí, solo se me hizo un poco tarde-

- Pues que no vuelva a pasar porque aquí alguien ya está al borde del colapso- Edgar volteó hacia Isabella




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