El tema que nos había tocado a mi equipo y a mi era relativamente sencillo, teníamos que explicar el proceso de independencia de México, sus causas y consecuencias para todos los grupos sociales que estuvieron implicados, así que en este momento nos estábamos organizando., por lo regular yo me encargaba de dirigir todo para obtener un trabajo que cumpliera con las características esperadas e informará correctamente, pero aún así me gustaba escuchar las opiniones de todos los integrantes del equipo porque por eso éramos un equipo y mi necesidad de mantener todo bajo control no se relaciona para nada con limitar las ideas de los demás, porque desde mi opinión siempre se podían llegar a acuerdos que nos hicieran sentir a todos confirmes con el resultado final y aún más con nuestras calificaciones.
—Pondríamos hacer un mapa conceptual para así dividir causas, propósito y consecuencias .
—También podríamos hacer una línea de tiempo que muestre todas las etapas.
Estaba prestando atención en escuchar todas las ideas y sacar lo mejor de cada una de ellas cuando sentí que alguien tocó mi hombro, volteé para ver quién había sido pero no vi a nadie, seguramente lo imaginé, intenté a poner atención de nuevo a lo que decían mis compañeros y entonces sucedió lo mismo sentí claramente el toque en mi hombro volví a voltear, está vez puse atención a todos lados pero seguía sin encontrar a nadie, ok esto se estaba volviendo raro, pero debía de tener una explicación lógica.
Me puse a pensar en todo lo que pudo haber sido, quizás fue solo el roce de alguien pasando, intenté convencerme de eso para tranquilizarme sin embargo el suceso se repitió de nueva cuenta.
Un toque claro, un dedo sobre mi hombro y nadie a mi alrededor
Y esto más que inquietarme me estaba asustando demasiado
Hacer ,en caso de que hubiera un fantasma en la escuela ¿Qué probabilidad hay de que decidiera molestarme justamente a mi?
Sonaba ridículo lo sé, y más tomando en cuenta que yo nunca había creído en los monstruos o fantasmas, hasta ahora.
Y es que si bien no me gustaban las películas de terror no era porque creyera en qué algún día alguien se me iba a aparecer sino más bien por los vestuarios y efectos que usan que hacen que todo parezca demasiado real como para asustar al espectador.
Mi mente siguió trabajando en otra respuesta a lo que estaba sucediendo, algo que descartara la absurda idea de un fantasma que se divirtiera a mi costa , pero lo que se me ocurrió fue aún peor.
Me estaba volviendo loca.
Debo de admitir que a lo largo de mi vida el estrés me ha causado varios de malestares físicos, como por ejemplo tics nerviosismo dolor de estómago y dolores de cabeza demasiado fuertes pero según yo nunca cosas tan fuertes al grado de causarme alucinaciones, sin embargo dicen que siempre hay una primera vez y quizás está sea la primera.
El toque en mi hombro se repitió
Volteé con demasiado miedo de que no hubiera nadie otra vez y confirmar alguna de mis dos teorías, demasiado rápido para alcanzar a ver la mano de Leo alejarse rápidamente.
En serio, ¿Era Leo?
No sé que reacción se supone que debería de tener, pero siendo sincera el ver que era él lejos de molestarme me tranquilizaba .
No había fantasmas y no tampoco me estaba volviendo loca .
Miré a mi equipo que estaba totalmente ajeno al casi infarto que me da y seguían discutiendo ideas, trate de recuperar el hilo y poner atención pero al parecer Leo tenía otros planes, pues su dedo volvió a tocar mi hombro.
Está vez volteé directo hacia donde el estaba, parecía tan inocente y aparentaba una gran concentración que nadie pensaría que lleva minutos divirtiéndose a mi costa.
Sonreí verlo así, al tiempo que le lanzaba una mirada acusadora a los pocos segundos el pareció sentir mi mirada y volteó hacia donde yo estaba, al ver mi expresión puso una cara de yo no fui que me hizo sonreír aún más.
Intente sostenerla la mirada , para ver si así confesaba su crimen, pero él solo reforzó su cara de ángel, que era obvio que no era, y sonrió
Negué con la cabeza pero no pude evitar sonreír yo también y es que Leo tenía esa extraña habilidad de hacer reír a cualquier persona y de mejorar tú día incluso sin proponérselo.
A parte tenía un punto a su favor, su sonrisa , esa sonrisa suya.Inocente. Demasiado inocente para alguien culpable.
Durante varios segundos nuestras miradas permanecieron conectadas , y poco después cada uno volvió a lo suyo, sin embargo lo que pasó me dejó una sensación extraña y difícil de explicar y es que todo pasó demasiado rápido, tanto que no sé con certeza quién fue el que rompió el contacto visual, lo único que tengo claro es que desde entonces mi corazón no deja de tener un ritmo extraño
Seguramente fue el susto que me hizo pasar, me obligó a pensar.
Si eso debe de ser y para reponerme necesito algo y que mejor que un chocolate o cualquier cosa que fuera dulce.
—Vuelvo en un segundo — informé a mi equipo mientras buscaba a Isabella con la mirada, cuando la localicé fui hacia ella
—Hola, ¿les importa si les robo a Isa un ratito?— pregunté a los miembros de su equipo
—No Fer, puede ir contigo sin problema
—Bien gracias, se las devuelvo en un rato
Isabella y yo caminamos hacia el fondo del salón y cuando ya estuvimos lo suficientemente lejos de todos, Isa soltó un gran suspiro
—Fer, gracias por sacarme de ahí de verdad, sentía que no aguantaba un segundo más con ellos, están de insoportables como siempre.
Eso me hizo sonreír
—No fue nada
—Bien — Isabella analizó mi expresión , ¿Tan evidente era que estaba rara?—¿Está todo bien Fer?.
—Si , todo bien
Mentira número uno del día
—¿Segura? Te ves un poco nerviosa
Cómo no estarlo si hasta hace unos minutos pensaba que un fantasma me atormentaba o peor tantito que me estaba volviendo loca
—Si , es solo estrés, ya sabes típico de mi