Fernanda Villanueva
Hay personas que levantan la mano para organizar cosas y luego estoy yo que no la levanto pero de alguna forma termino encargada igual.
—Fernanda, tú coordinas —dijo la maestra como si nada.
—Sí, maestra —respondí, porque tampoco iba a decir que no.
Error, grave error porque en ese momento todos voltearon a verme esperando indicaciones como si yo tuviera un plan y ya supiera exactamente qué hacer y claro no lo tenía.
Pero tampoco podía quedarme callada.
—A ver… —empecé, levantándome un poco de mi lugar—, es sobre el medio ambiente, así que necesitamos que cada quien tenga algo claro.
Algunos asintieron, otros solo me miraron y otros… bueno, otros claramente no estaban prestando atención.
—Vamos a dividirnos —continué—. Exposición, material visual y actividad.
Ahí empezó a tomar forma, poco a poco, como siempre.
—Camila, Nico, Edgar y yo vamos a realizar la exposición
—Sofia y Erick material visual
—Isabella se va a encargar de una de las actividades, una sopa de letras que sea didáctica
— Y Leo.
Levantó la mirada, tarde pero la levantó.
—¿Qué?
—Tú haces la segunda actividad.
—¿Qué actividad?
Suspiré.
—Un crucigrama.
—¿Un crucigrama?
—Sí.
—¿Por?
—Porque es dinámico, fácil y mantiene a la gente ocupada.
—Ah.
—¿Algún problema?
Negó.
—No.
—¿Lo puedes hacer?
—Sí.
—¿Seguro?
—Sí.
Asentí.
—Ok.
El fin de semana no fue descanso, fue organización, listas, ideas, materiales, horarios porque si algo era un hecho es que todo tenía que salir bien porque cuando algo depende de mí no me gusta que salga a medias y eso implicaba asegurarme de que todos supieran qué hacer.
Incluyéndolo.
Tomé el celular y abrí el chat, me quedé viendo su nombre unos segundos pensando pues no sé bien qué decir o más bien cómo decirlo sin que sonara exagerado, o intensa, o como si no confiara.
Aunque… bueno.
Un poco sí.
Al final escribí:
“Leo, te explico bien lo del crucigrama para que no haya dudas.”
Enviado.
Visto, demasiado rápido si he de decir
“Ok”
“Tiene que ser sobre el medio ambiente, con palabras clave como reciclaje, agua, árboles, contaminación, etc.”
Escribí más.
Detallando, demasiado tal vez.
“Que tenga mínimo 10 palabra y sea entendible, : con pistas claras para que lo puedan resolver.”
Envié.
Esperé.
Tres puntos.
“Sí, sí.”
Fruncí el ceño.
No.
Eso no me daba confianza.
Para nada.
“Leo, es importante.”
Tardó un poco más en responder.
“Lo sé”
Suspiré.
“De verdad, necesito que esté bien hecho.”
Pausa.
“Va a estar bien”
Miré la pantalla.
Como si pudiera atravesarla y confirmar si hablaba en serio.
“¿Seguro?”
“Sí”
—Más te vale —murmuré para mí misma.
Dejé el celular a un lado, intentando confiar sin sobrepensar, intentando creer que no iba a haber problema y todo iba a salir como debía.
Cerré los ojos un segundo y respiré porque en teoría todo estaba bajo control, estaba planeado y tenía sentido y aun así había algo una pequeña sensación de duda que me decía “algo no va a salir exactamente como esperas”.
Eran las 7:55 y ya estaban cárteles pegados, personas sabían perfectamente que hacer y cómo hacerlo, todo estaba casi perfecto y digo casi porque faltaba algo o más bien alguien.
Leo
—¿Ya viste la hora? —pregunté, mirando el reloj por quinta vez en menos de dos minutos.
—Sí —respondió Isabella con una calma sospechosa.
—¿Y?
—Y nada.
La miré.
—¿Cómo que “y nada”?
—Que todavía hay tiempo.
—No, no hay tiempo.
—Sí hay.
—No hay.
—Sí hay, va a llegar vas a ver
—No ha llegado.
—Pero va a llegar.
—¿Y si no?
—Va a llegar.
—¿Y si no?
—Fernanda.
—¿Qué?
—Respira.
—Estoy respirando.
—No parece.
Solté el aire de golpe.
—Tenía UNA cosa que hacer.
—Bueno, hacer un crucigrama no es tan fácil.
—No es cirugía.
—Depende, hay gente que sufre con eso.
La ignoré.
Miré la entrada otra vez.
Nada.
—Lo voy a matar , te juro que cuando llegue lo voy agarrar, lo voy a golpear y después lo voy a ahorcar
—No se te ocurra —dijo Isabella inmediatamente—. Te vas a quedar viuda antes de tiempo
La miré.
—Ni siquiera somos novios
—Exacto, peor tantito ni siquiera me vas a dar el gusto de verlos serlo
—Ni siquiera sé si algún me lo v a pedir, llevamos 6 meses así
—Tengo fe en que si lo va a hacer, y si no lo hace él lo puedes hacer tú
Me quedé un momento en silencio como si considerará la opción
Alto Fernanda, concéntrate tú estás enojada con él, y lo vas a matar cuando llegue
Si es que llega
—No puedo ser novia de un muerto, Isa
Ambas nos quedamos en silencio un rato
—Esto no puede estar pasando.—solté un suspiro largo
—Si, no puede ser que ya haya pasado medio año y todavía no sean novios
—Yo no estoy hablando de eso
—¿Ah no? Pero yo sí, para mí es más importante que sean novios a cualquier exposición o trabajo escolar
—¿Estás hablando en serio? Esto se está convirtiendo en un desastre y tú preocupándote por eso
Varias personas voltearon a vernos.
Genial.
—Habla más bajito —susurró Isabella.
—No puedo.
—Sí puedes.
—No puedo.
—Fernanda.
—¿Qué?
—Te estás estresando de más.
La miré.
—Claro, porque TODO está perfecto, ¿verdad?
—Bueno… casi.
—¿Qué falta?
—Leo.
La miré.
—No ayudas.
—Lo intento.
—Pues deja de intentar.
Se acercó un poco más a mí.
—A ver, piensa positivo.
—No.
—Imagínate que llega justo a tiempo.
—No.