Llegar a esta página se siente un poco irreal.
Porque cuando publiqué los primeros capítulos de esta historia, jamás imaginé hasta dónde podría llegar.
Si soy completamente sincera, no esperaba demasiado. Solo quería compartir una historia que me gustaba, una historia que me emocionaba escribir y que me hacía sonreír mientras imaginaba a estos personajes.
Pero entonces comenzaron a llegar las lecturas.
Y siguieron llegando.
Y siguieron creciendo.
Hasta convertirse en algo muchísimo más grande de lo que alguna vez imaginé.
Por eso, antes que cualquier otra cosa, quiero decirles gracias.
Gracias a cada persona que decidió darle una oportunidad a esta historia.
Gracias a quienes llegaron desde el principio.
Gracias a quienes se unieron cuando la historia ya estaba avanzada.
Gracias a quienes leyeron un capítulo.
Gracias a quienes llegaron hasta esta última página.Muchas veces las personas leen en silencio.
Y durante gran parte de esta aventura yo no sabía quién estaba al otro lado de la pantalla.
No sabía qué escenas les gustaban más.
No sabía si se emocionaban, si sufrían con los personajes o si gritaban internamente cuando Leo y Fernanda tomaban decisiones cuestionables.
Pero aun así ustedes estuvieron aquí.
Lo sé porque cada lectura me lo recordó.
Cada vista.
Cada biblioteca.
Cada capítulo leído.
Cada número que crecía poco a poco.
Y aunque parezcan simples estadísticas, para mí significaron mucho más que eso.
Porque detrás de cada lectura hubo una persona.
Una persona que dedicó parte de su tiempo a esta historia.
Y eso es algo que jamás daré por sentado.
Todavía me cuesta creer que esta novela haya alcanzado tantas lecturas.
Muchísimas más de las que imaginé cuando escribí el primer capítulo.
Y sinceramente, parte de mí sigue sorprendida.
Porque esta historia comenzó siendo solo una idea.
Un grupo de personajes que existían únicamente en mi cabeza.
Y terminó convirtiéndose en algo que miles de personas decidieron acompañar.
Eso es un regalo enorme.
Así que gracias.
Gracias por cada minuto que pasaron aquí.
Gracias por permitir que Leo, Fernanda, Nico, Isabella y todos los demás personajes formaran parte de sus días.
Gracias por abrir esta historia entre tantas otras opciones.
Gracias por quedarse.
Espero que este viaje les haya dejado algo bonito.
Una sonrisa.
Una emoción.
Un personaje al que recuerden con cariño.
Una escena que vuelva a su memoria de vez en cuando.
O simplemente un lugar al que les guste regresar.
Porque al final, creo que eso es lo que hace especiales a las historias.
La forma en que logran acompañarnos incluso después de haber terminado.
Y aunque hoy cierro esta novela, siempre guardaré un cariño especial por ella.
Porque fue una historia que me enseñó mucho.
Y porque gracias a ella tuve la oportunidad de llegar hasta ustedes.
Así que, desde el fondo de mi corazón:
Gracias por leer.
Gracias por acompañarme.
Gracias por formar parte de esta aventura.
Y gracias por demostrarme que incluso los lectores silenciosos pueden hacer muchísimo ruido en la vida de un escritor.
Con cariño,la autora