Entre páginas y balones

Capítulo 6 | Ethan

| ETHAN |

Enero

La sala tecnológica olía a vainilla y té caliente. Los nueve jugadores del equipo estábamos sentados en fila, cada uno con su computadora portátil abierta. Yo estaba feliz de tener mi cargador conmigo y que Ivy tenía uno nuevo. Garret estaba a mi lado, con los pies apoyados en la mesa, en una postura que Dominic Cross habría desaprobado con una sonrisa fría.

—Chicos, atención —dijo el entrenador, sentado en el fondo de la sala—. La primera clase empieza en cinco minutos. Compórtense.

—Siempre me comporto —dijo Garret, sin mover los pies un solo milímetro.

—Eso no es verdad y lo sabes —se cruzó de brazos— Y baja los pies antes de que venga Dominic o alguien te vea así empezando la clase.

Garret se rio y acató la orden mientras esperábamos en la sala de espera online. Luego, la pantalla se iluminó. Una cuadrícula de rostros apareció al instante. Treinta personas. Treinta países. Todos conectados por el mismo propósito.

Una mujer rubia apareció en el centro de la pantalla. Parecía de unos treinta años.

—Buenas tardes a todos. Soy Jade, soy trabajadora social y su profesora para este grupo del diplomado. Bienvenidos a Comunicación Deportiva para la Infancia.

—Qué entusiasmo —murmuró Garret a mi lado.

Le di un codazo para que se callara. Afortunadamente, el micrófono de él estaba apagado.

—Antes de empezar, quiero que todos escriban en el chat su nombre y país. Así podemos saber quiénes están aquí. —dijo Jade.

Hice clic en el chat y escribí:

Ethan – Inglaterra.

Los mensajes empezaron a aparecer. Alemania, Francia, México, Brasil, España. Mis ojos miraron hasta el final de la lista sin mucho interés, hasta que uno se detuvo.

Susan - Colombia.

Colombia.

Me quedé mirando el nombre por uno momento. Así que era verdad lo que dijo el entrenador. Había participantes de Colombia. Tal vez porque nunca había conocido a nadie de allí.

No le di más importancia. Desvié la mirada hacia la cuadricula de rostros, buscando la dueña de ese nombre.

—Por cierto. Antes de que se me olvide, esto debí decirlo de primero —dijo Jade cambiando el tema—. El diplomado no tendrá grupo en redes sociales, todo se manejará en la plataforma de estudio para mensajes. Así evitamos la filtración de números, ya que la privacidad es importante para todos.

—Perfecto, más privacidad para todos —dije en voz baja con mi micrófono apagado.

—¿Y así cómo voy a hacer mis preguntas a la gente? —expresó Garret con incomodidad.

—Garret. Tienes tu micrófono apagado. Enciéndelo para escuchar tu presentación —dijo Jade, creyendo que él quería hablar en público.

Garret se acomodó en la silla blanca.

—¡Hola! Soy Garret —dijo sonriendo—. Me gusta jugar fútbol y hacer preguntas. Por ejemplo…

Giró su cara y miró al entrenador, que le había puesto la mano en el hombro.

Garret cerró el micrófono, le sonrió al entrenador, y mis compañeros se rieron en sus lugares tras ver la escena.

—Gracias, Garret, por tu presentación. Esperamos escuchar tus preguntas algún día.

Jade presentó en la pantalla el cronograma de clases, que poco me generaba interés. Pero eso era mucho mejor que las ruedas de prensa. El entrenador se volvió a sentar a unos metros de distancia, lo suficiente para ver a Garret.

—Voy a hacer mis preguntas —aseguró Garret— Ya verás.

—Garret. Atento a las clases, ahora no es momento de preguntas —sugerí.

Volví a mi búsqueda de la chica.

La encontré en la segunda fila de recuadros. Una chica de piel blanca, con el cabello castaño recogido en un moño bajo. Una camiseta rosa claro. Estaba escribiendo en un cuaderno. Sus ojos estaban concentrados en escribir con delicadeza.

No estaba mirando a la cámara. No estaba hablando. Solo estaba allí, al otro lado de la pantalla tomando notas con una atención que parecía genuina.

Me quedé mirándola un momento. Luego, desvié la mirada.

Otra estudiante de los treinta. No es nada. Pensé.

Pero mi vista volvió a ella unos segundos después. Seguía escribiendo. Seguía concentrada. Algo en su forma de escribir daba a entender que, si parecía interesada, a comparación de nosotros.

—Ethan —susurró Garret, a mi lado—. ¿Qué miras?

—Nada —respondí, volviendo la mirada a la pantalla principal donde estaba Jade hablando de las actividades.

—Claro que no. Estabas mirando a alguien.

—Estoy mirando como te vez en la pantalla —mentí.

Garret se río, pero no insistió.

La clase continuo con Jade hablando del cronograma. La mayoría de mis compañeros se presentaron, pero con el poco tiempo que había, Jade se olvidó de pedir mi presentación.




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