Los libros nunca me exigieron nada. No me miraban esperando repuestas. No me pedian decidir.
Por eso me refugiaba en ellos.
La biblioteca de la nueva escuela estaba casi vacía cuando entré. El silencio me abrazo como si ya me conociera. Camine por los estantes hasta que una voz suave rompió la calma.
—Ese libro es bueno —dijo un chico detrás de mi — Pero duele un poco.
Me gire. Sonreia. Mateo.
No sabia porque, pero senti que podia confiar en él.
Dias después, lo vi por primera vez. Gael. No hablo. Solo me miro como si supiera algo de mi que ni yo entendia todavia.
Mateo es calma. Gael es intensidad.
Y a veces... el corazón no sabe elegir.
Hola espero y les guste ya que es mi primera historia y por eso sera algo corta
Gacias por su apoyo ❤️❤️