Entre Páginas y Planos

Capítulo 4: Confesiones y Confusiones

En las semanas siguientes, la relación entre Isabel y Alejandro se fortaleció. Pasaron mucho tiempo juntos, compartiendo risas, pensamientos y sueños. Y aunque ninguno de los dos había dicho la palabra amor, cada mirada, cada sonrisa, cada toque parecía transmitir lo que sentían el uno por el otro.

 

Una noche, mientras compartían una botella de vino en el apartamento de Alejandro, Isabel decidió dar el primer paso.

 

"Alejandro", comenzó, su voz temblaba ligeramente. "Creo que estoy enamorada de ti".

 

Alejandro se quedó en silencio por un momento, mirando a Isabel con una mezcla de sorpresa y alegría. "Isabel," dijo finalmente, tomando su mano entre las suyas. "Yo también estoy enamorado de ti."

 

Isabel sintió un inmenso alivio y felicidad al escuchar sus palabras. Se inclinó hacia Alejandro, sus labios se encontraron en un beso suave y lleno de promesas. Aquel fue el primer beso de muchos.

 

Sin embargo, a medida que su relación se profundizaba, también lo hacían los desafíos. Alejandro estaba cada vez más ocupado con su trabajo, y a menudo tenía que quedarse hasta tarde en la oficina. Isabel, por otro lado, estaba lidiando con la presión de la fecha límite de su próximo libro.

 

A veces, las tensiones se elevaban y las discusiones estallaban. Pero a pesar de todo, la pareja se mantenía unida, dispuesta a luchar por su amor.

 

"Las relaciones no son fáciles," dijo Isabel una noche después de una discusión particularmente fuerte. "Pero creo que vale la pena luchar por ellas."

 

Alejandro asintió, apretando la mano de Isabel. "Estoy de acuerdo," dijo. "Te amo, Isabel. Y estoy dispuesto a luchar por nosotros."




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