¿Qué estarías dispuesta a hacer para salvar el último lazo de una familia rota?
Lo que sea necesario, se dijo a sí misma, esforzándose por mantener la voz firme mientras regresaba a una casa a la que nunca quiso volver.
Waverly Rachel Boy tomó la decisión sabiendo que no había marcha atrás. Volver significaba enfrentar a los fantasmas que había dejado atrás… incluso si eso implicaba poner su propia vida en riesgo.
Emma Lake Logan Atkins también había elegido. Años atrás. Y eligió mal. Persiguió un fuego que despertó pasiones ocultas y terminó reduciendo su mundo a cenizas.
El problema del pasado es que nunca desaparece del todo. Puede enterrarse, cubrirse, fingir que ya no quema. Pero siempre encuentra la forma de regresar. Y cuando lo hace, cobra cada deuda con intereses y con una cuota de amortización que a veces la vida no alcanza a pagar.
Quien juega con fuego siempre termina quemándose, pensó mientras el avión despegaba, llevándola directo hacia la parte más turbia de la existencia humana. Aun así, no dudó.
Secretos. Verdades a medias. Y un lazo de sangre que ni el tiempo ni las heridas habían logrado romper por completo.
Hasta ahora.