Tuve un torneo ze Voleibol la semana pasada, fue duro porque ese día estaba lloviendo como si el cielo no dejase de llorar, no partían en estruendos ruidosos, era lluvia cayendo sin cesar, no entiendo como no paraban el torneo, me obligue a seguir aun que se me pusiera la piel de gallina. Cam estaba allí con su paraguas mirándome nerviosamente jugar, después de usar un poco el sentido común, cancelaron el torneo cambiándolo para la otra semana.
Ella me dio su paraguas llevándome dentro, parecía un poco decepcionada, ¿La decepcione?, ¿Quería que me enfermase en esa lluvia torrencial?, no lo se. Me aparto tirándome una toalla, y saco algo de su bolsillo, una pequeña cajita, sonreí levemente mientras me pasaba la cajita.
Sacándome la abrí, baje un poco la mirada, eran aritos de plata, yo soy alérgico a la plata, cuando la mire. Vi su ilusión, la suave curvatura de su sonrisa, era tan dulce, pero le dije de mi alergia, se decepcionó, lo usaría aún que me hiciese daño, pero no podría. Cam dijo que encontraría una variante de ese color, pero sin plata.
¿Por qué se empeña en ese color?, no le di importancia y a la semana encontró esa variante que tanto anhelaba para que la use, ahora tengo esos aritos.
Es un regalo extraño, digamos detalle. Ella estaba contenta esa semana, me sentí un poco presionado por eso y el siguiente torneo, por lo que Cam dijo que fuéramos al parque donde nos conocimos.